Dios ama al extranjero

Por René Padilla, Ecuador y Argentina


Los grandes desplazamientos poblacionales forzados que dejan a millones de personas en una situación vulnerable en una tierra extraña son una característica sobresaliente de nuestro tiempo. Siempre ha habido emigrantes e inmigrantes, muchos de ellos desterrados, exiliados o refugiados, pero lo diferente hoy es la magnitud y la extensión del problema. El problema se ha complicado especialmente en los países del hemisferio Sur, los que menos condiciones tienen de recibir inmigrantes. En efecto, un elevado porcentaje de inmigrantes de estos países emigran a países limítrofes al suyo, no (como se piensa a menudo) a los países industrializados del Noratlántico. Sin embargo, hoy más que nunca estos últimos están tomando medidas restrictivas para evitar la inmigración, especialmente la que procede de naciones donde predominan otras razas.

Apocalipsis 12 y la Mujer Latinoamericana

Por Juan Stam, Costa Rica

El capítulo doce del Apocalipsis presenta una narrativa sumamente dramática de una lucha desigual entre una mujer encinta y un feroz dragón con hambre.  Es la historia de una mujer acosada por las fuerzas de maldad en su más extrema realidad.  Comienza con dos "señales en el cielo", lo que nos avisa de antemano que el relato será simbólico, con significado trascendental y arquetípico.  Para este ensayo, nos interesan los versículos 1-6:

Bernabé, un levita natural de Chipre; así no más

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica 


La primera vez que el Nuevo Testamento menciona su nombre lo llama José y dice que era «un Levita natural de Chipre, a quien también los apóstoles llamaban Bernabé, que traducido significa Hijo de Consolación» (Hechos 4:36). A ese texto regresé tiempo atrás durante mi visita a Larnaca y Nicosia, ambas ciudades de la Isla de Chipre. He leído también los otros textos bíblicos en los que se menciona a Bernabé —exactamente treinta veces—  y he renovado mi admiración por quien, desde los tiempos de seminarista, ha sido mi personaje favorito de cuantos registra la Biblia.

La cruz y la verdad

Por Nicolás Panotto, Argentina y Chile
 
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La cruz, símbolo de muerte y de vida. Muerte que vivifica. Vida que muere para vivir más plenamente. La cruz es contradicción, paradoja. De aquí que ella pierde su poder transformador cuando intentamos encerrar su significado a través de dogmas, teologías, prácticas. La cruz representa ese hecho que nadie esperaba, que encuentra su verdad en la sorpresa, no en el cumplimiento de lo deseado (al menos de la manera que se lo esperaba). La cruz se resiste a toda explicación dada. Es escándalo.

Israel o Palestina ¿Por quién orar?

Por José Chacón, Costa Rica 

Es muy frecuente, por muchas razones históricas, escuchar a cristianos evangélicos proferir frases y oraciones en favor de Israel cuando éste entra en conflicto con otras naciones. El tema es complejo, sin embargo quisiera exponer dos textos que se utilizan erradamente para respaldar esta tendencia.

Una meta para el 2018: Estudiar la Palabra con mayor profundidad

Por Juan Stam, Costa Rica

¡Qué bueno sería que este año fuera tu inicio en el estudio de la Palabra de Dios más a fondo!

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Es importante darnos cuenta de que hay diferentes tipos de "lectura" de cualquier libro. Leo una novela o un libro de poesía, por ejemplo, por el simple placer de su lectura. De muy otra manera leo un texto de química o de teología, y de una manera parecida, pero con importantes diferencias, un libro de historia. Esos tipos de lectura requieren más cuidado, más atención y más análisis.

Hay también diferentes niveles de lectura de la Biblia. Sin duda, el nivel más común, y con el que todo cristiano comienza su experiencia bíblica, es la lectura devocional o inspiracional. En este nivel, leemos la Biblia en busca de alimento espiritual personal, de frases y promesas que nos animan y textos que nos fortalecen. Un segundo nivel, en que queremos entender mejor nuestra fe, es el de la lectura doctrinal de la Biblia. Aquí buscamos versículos, o mucho mejor, pasajes, que aclaran las verdades de nuestra fe. Otra lectura, poco atendida pero de hecho muy importante, es la lectura histórica, que descubre a través de toda la Bibla la larga historia de la acción de Dios para nuestra salvación. Idealmente, todas estos niveles de lectura deben regirse por el enfoque exegético, que busca en todo momento, hasta dónde sea posible, descubrir el mensaje original que el autor inspirado comunicaba a los receptores de la Palabra.

Carne, ¿qué te hiciste? Pregunta teológica en Navidad

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica 

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En Navidad celebramos la Encarnación de Dios:

“Y la Palabra se encarnó y habitó entre nosotros; y vimos su gloria, la que le corresponde como Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad”. (Juan 1:14 La Palabra-BLP)

Y, según el Evangelio de Mateo, el nombre del niño que nació es Emmanuel, que significa Dios con nosotros (Mateo 1:23). Son relatos henchidos de carne, de la carne bajo la cual Dios decidió visitarnos y hacerse como uno de nosotros. Porque al Creador no le bastó dialogar con sus criaturas, sino que quiso hacerse igual a ellas y experimentar “en carne propia” la humanidad que había creado.

Lutero en familia

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

  • Me interesa mucho indagar sobre el Martin Lutero esposo y padre (también acerca de sus años como niño). 
  • Hoy volví a leer esta carta que le envió a su hijo Juanito. La escribió 13 años después de las famosas 95 tesis. La carta expone el rostro aún oculto del Lutero de 1517. Ahora escribe siendo una persona casada y padre de 3 hijas y 3 hijos, además de 5 hijos adoptivos.
  • "Cómo enternecen los hijos el corazón de un hombre", declaró en una de sus cartas. Bueno, aquí la carta completa a Juanito:

Una mujer indecente, una respuesta insólita


El Talmud Babilónico da cuenta de una historia en extremo interesante.

Cierta mujer tenía dos hijos, ambos sacerdotes pero uno de ellos, el mayor, era ni más ni menos que el sumo sacerdote. Durante el día de la expiación, en el 18 A.D. aproximadamente, Ishmael, el sumo sacerdote, sale a la calle a conversar con alguien, durante la conversación le cayó saliva de este hombre sobre sus vestiduras. José, su hermano, tuvo que ministrar ese día en su lugar. Esa mujer vio a sus dos hijos como sumo sacerdotes en un mismo día. Los ancianos le preguntaron: “¿Qué has hecho para merecer tal gloria?”. Ella dijo: “En todos los días de mi vida, las vigas de mi casa no han visto las trenzas de mi pelo”.

Soy una de ellas que sigue a Jesús

Por Alejandra Ortiz, México

“Quizá te busquen porque naciste, quizá te midan por mujer.
Quizá te acosen porque creciste, quizá te odien por mujer.
Pero no dejes de ser la niña que abraza todo lo que hay en si.
Pero no dejes de ver el mundo como un espacio por compartir…” Pedro Guerra

Para comenzar, 

Plantear el tema sobre la relación hombre-mujer en el seno de la Iglesia y las implicaciones para la misión constituye un tema abierto, con la posibilidad de plantear diferentes perspectivas. Estamos hablando de realidades que se viven en un entrecruzamiento entre la cultura, la interpretación de las Escrituras y patrones heredados por diferentes comunidades cristianas, que además debemos ubicar social y geográficamente. Es un tema en el cual no se puede generalizar, pero cada vez resulta más importante dialogarlo y reflexionar a partir de nuestro contexto actual.[1]

Las pruebas en medio del liderazgo

Por Alexander Cabezas, Costa Rica


El ministerio de Jesús, no inició un domingo por la tarde con un sermón que arrancó aplausos. Mateo nos dice que fue luego de ser bautizado y llevado por el Espíritu Santo al desierto, para ser puesto a prueba por cuarenta días y cuarenta noches (Mateo 4:1).

Estando en esta condición de vulnerabilidad, recibió la visita de Satanás, quién le extiende una invitación algo inusual. En resumen, le trató de persuadir a confiar en sus fuerzas y no en Dios y que manifieste su identidad mesiánica antes del tiempo designado para su ministerio.

Como seguidores de Cristo no estamos exentos de atravesar por pruebas o tentaciones ministeriales de diferente índole. Constantemente estaremos expuestos a escuchar en medio de nuestros desiertos, los susurros de Satanás que nos dirá: “Si eres líder tienes derecho a…” “Si eres líder haz esto o aquello…” “Aprovecha tu posición, te lo mereces”.

La verdadera reconciliación

Por Abel García, Perú

 
La navidad ya casi termina en Lima. El ambiente, tras el indulto al ex – presidente Fujimori, está caldeadísimo. Las manifestaciones han sido intensas y aún siguen. Ya han convocado a otras para los próximos días. El presidente PPK dio un mensaje a la nación, desde su casa, solo y grabado con la cámara de una laptop, donde asume la perorata fujimorista y enfatiza dos temas básicos de la discursiva naranja: el indulto del Chino es necesario para la reconciliación nacional, y la visión de los opositores está marcada por el odio.

Jesús, un desplazado

Por María Alejandra Andrade, Ecuador 


Debo confesar que, desde hace algunos años, la navidad es una celebración que me genera sentimientos encontrados. En medio de los intentos por limitar la influencia del consumismo navideño avasallador y de las búsquedas por rescatar el “verdadero sentido de la navidad” en nuestra familia, no puedo conformarme con que navidad sea, en el mejor de los casos, un tiempo de compartir en familia, mostrarnos afecto y desearnos unos a otros amor y paz. Resulta que deseos tan comunes en esta época como “amor”, “esperanza”, “paz” y “unidad” se han convertido en un cliché que, de tanto ser utilizados sin consciencia, han perdido su valor. Es así como, mientras para algunas personas estas bendiciones están dadas por sentado, para muchas otras son derechos que les han sido negados, anhelos lejanos, privilegios que parecen no pertenecerles. Entre esas personas se encuentran quienes han sido desplazadas de manera forzada, cuyo número alcanzó un nuevo record en el 2016: 65,6 millones de personas. (1).

El Dios que quiso ser bebé, Una meditación navideña

Por Juan Stam, Costa Rica
Imagen: Pixabay -  CC0 Public Domain
Para los que creemos profundamente en la deidad de Jesucristo y estamos convencidos de que él era (y es) Dios, nos resulta algo difícil reconocer también su plena humanidad. La primera herejía cristológica, que el Nuevo Testamento asocia con el Anticristo, es la de negar que Jesucristo ha venido en carne (1 Jn 4:3; 2 Jn 7). Aunque nos pueda parecer muy espiritual y santo exagerar exclusivamente el carácter divino de Jesús y minimizar o negar su humanidad, y muchos tenemos algo de esa tendencia, de hecho es un error gravísimo. El Nuevo Testamento enseña que Jesús es tan Dios como el Padre, pero también tan humano como cualquier de nosotros. De hecho, más humano, porque no tenía nada del pecado que nos deshumaniza a nosotros.

Cuando Juan 1:14 declara que "el Verbo fue hecho carne", al escoger la palabra "carne" enseña en una forma muy enfática la plena identificación de Cristo con nuestra humanidad. El término "carne" sugiere nuestra debilidad como seres humanos, nuestra vulnerabilidad y aun nuestra inclinación hacia el pecado. Y esa es la naturaleza humana que el Verbo eterno quiso asumir al nacer entre nosotros. No nació con alguna naturaleza humana privilegiada, inmune a la tentación y las angustias de nuestra vida humana, como una especie de "Superman" o ángel divino que sólo aparentaba ser humano. Él era realmente humano, era "carne".

Luz en medio de la oscuridad | Día 24: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma

Dibujo de Cerezo Barredo, pintor de la liberación
«Darás a conocer a su pueblo la salvación mediante el perdón de sus pecados, gracias a la entrañable misericordia  de nuestro Dios. Así nos visitará desde el cielo el sol naciente, para dar luz a los que viven en tinieblas, en la más terrible oscuridad».
Lucas 1:77-79 - NVI

Estos versículos contienen la parte final del cántico profético de Zacarías, el padre de Juan el Bautista. En él se anuncia la función del Bautista: preparar el camino para la venida del Mesías; y la misión de Jesús: dar luz «a los que viven en tinieblas, en la más terrible oscuridad».

Jesús es portador de esperanza, autor de nuestra redención, camino de salvación y luz para el mundo.  La celebración de la Navidad es una fiesta de la esperanza que nos transforma.  Jesús es la luz que nos ilumina en medio de las sombras de esta vida y el faro que nos orienta en medio de las tormentas
de cada día. Él dijo: «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue  no  andará  en  tinieblas,  sino  que  tendrá  la  luz  de  la  vida.» (Juan 8:12).

María, instrumento de salvación y vida

Por Patricia Cofré, Chile y Ecuador

Madonna Litta - Pintura de Giovanni Antonio Boltraffio y Leonardo da Vinci
Y al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.
Y entrando el ángel a donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.

Olor a establo | Día 23: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberaciòn

«Hoy les ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor. Esto les servirá de señal: Encontrarán a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. De repente apareció una multitud de ángeles del cielo, que alababan a Dios y decían: “Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los que gozan de su buena voluntad.”». 
Lucas 2.11–14 - NVI

El mensaje de la Navidad tiene como protagonista central a un niño. Un niño común y corriente al que hay que envolver en pañales y al que los visitantes van a encontrar acostado en un pesebre. En el centro no están los adultos; estos vendrán para cuidarlo, admirarlo y adorarlo.

La redención no resultará de una gesta militar dirigida por los adultos, ni de la genialidad técnica de un adulto iluminado. Nos llegará por una vía más sencilla: un niño indefenso la traerá.

Espiritualidad sin arrogancia | Día 22: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma

«Elisabet, llena del Espíritu Santo, exclamó: —¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el hijo que darás a luz! Pero, ¿cómo es esto, que la madre de mi Señor venga a verme?». 
Lucas 1.41–43 - NVI

Elizabet es una mujer privilegiada (será la madre de Juan el Bautista), pero no por eso deja de reconocer que, como ella, también otras personas han sido privilegiadas (María será la mamá del salvador)… e incluso muchas con mayores honores a los que ella ha recibido de parte del Señor.

Ellas son primas, ambas embarazadas, las dos han recibido la visita de un ángel y, por igual, saben lo que significa que el Espíritu Santo las llene. El diálogo entre ellas bien hubiera podido desarrollarse entre tensiones y arrogancias si hubieran cedido a la tentación de ostentar que la gracia de una superaba la de la otra.

El pesebre navideño

Por Osías Segura, Costa Rica

Imagen: Max Pixel
La tradición cristiana nos cuenta que fue San Francisco de Asís quien primero hizo “el pesebre” como decoración para recordar la historia navideña. En nuestro hogar tenemos varios pesebres que colocamos en diferentes mesitas. Más que decoración, usamos “el pesebre” para que nos cuente la historia del significado de la navidad.

El conservadurismo escatológico cristiano como fascismo teológico


Por José Chacón, Costa Rica
Imagen: ^Pixabay
 
Feto es una palabra que puede evocar muchas emociones. Desde el punto de vista de unos padres que esperan la vida de un hijo o una hija, el feto es la esperanza más preciosa del nuevo nacimiento, el milagro de la vida y de la ternura. Para otros, la palabra feto, puede evocar a la debilidad más despreciable o a la vulnerabildiad de un ser que aún no puede ser considerado digno.  Incluso, para los que piensan que este mundo se está acabando y que cada vez es peor, la palabra feto puede suponer una tragedia que debe ser evitada porque sería preferible no traer más niños a este terrible mundo perdido.

¿Acaso podemos agregar algo más al ofrecimiento divino en esta Navidad?

Por Alexander Cabezas, Costa Rica 

¡Nuevamente llegó la Navidad!

Este es un tiempo, como ya se ha dicho en otras ocasiones, para compartir y reflexionar en su verdadero sentido. Pero qué sentido encontramos si no hacemos el ejercicio de quitar el polvo, las luces incandescentes, los adornos, la fiesta, los regalos y todo aquellas cosas que le han restado importancia a su esencial fundamental (no por ello me opongo al festejo).

Nos pasa, en Navidad nos sentimos más cerca a nuestros amigos y familiares, queremos pasar tiempo con ellos y ellas, deseamos ayudar a los más necesitados, ir a regalar cenas, todo porque nos prendió el “espíritu navideño”. Sin pretender o menospreciar dichos buenos deseos, mi preocupación es cuando le damos una connotación meramente antropocentrista.

Esperanza que confronta | Día 21: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica  

Adviento, Esperanza que transforma
 «De sus tronos derrocó a los poderosos, mientras que ha exaltado a los humildes. A los hambrientos los colmó de bienes, y a los ricos los despidió con las manos vacías!». 
Lucas 1.52–53 - NVI

La esperanza cristiana no es ingenua; sabe que lo que espera (paz, justicia y vida plena) requiere la confrontación con los poderes que se oponen a sus ideales. En la Biblia esos poderes son representados a veces por medio de figuras y símbolos que apuntan a la realidad del mal (dragones de siete cabezas, bestias imperiales, etc.).

El reino de Dios avanza en contra del antireino de maldades. Y María lo sabía muy bien; por eso su cántico de celebración (Magníficat) está compuesto en términos de una victoria que se gana y una derrota que debe ser aplaudida. Ella dice que el trono de los poderosos será derrocado, que los humildes serán honrados, que los que padecen hambre por fin serán saciados y que los ricos injustos —también por fin— serán devueltos sin sus acostumbradas fortunas. ¡Qué valiente María!

Saltar de alegría | Día 20: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación

«Pero, ¿cómo es esto, que la madre de mi Señor venga a verme? Te digo que tan pronto como llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de alegría la criatura que llevo en el vientre. ¡Dichosa tú que has creído, porque lo que el Señor te ha dicho se cumplirá!». 
Lucas 1.43–45 - NVI

La alegría no ha sido una virtud acentuada por la pastoral cristiana. Ni la liturgia, ni la teología (que es otra forma de liturgia) la han reconocido con toda su magnitud. Por el contrario, en muchos casos, hablar de fe es llamar a todo lo que contradiga la alegría: el dolor sacrificial, la ascesis y el desprendimiento de todos los placeres terrenales (todo lo que produzca alegría). ¿No ha sucedido así por muchos siglos?

Para los antiguos griegos existían tres virtudes que contribuían a la formación de un ciudadano perfecto: la justicia, la fortaleza y la templanza. Platón añadió una más, la prudencia. Después la fe cristiana, siempre interesada en entablar diálogos con las filosofías de su momento (en este caso con los estoicos), consideró que esas cuatro virtudes morales eran las que contribuían a desarrollar una vida bienaventurada. A las virtudes anteriores se agregaron después tres virtudes teologales (porque se refieren a Dios): la fe, la esperanza y la caridad.

Mariología ecuménica | Día 19: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma

Magnificat - Mural de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación

«—Aquí tienes a la sierva del Señor —contestó María—. Que él haga conmigo como me has dicho. Con esto, el ángel la dejó». 
Lucas 1.38 -NVI

Los relatos del nacimiento de Jesús sientan las bases necesarias para una mariología ecuménica. María no debería seguir presentándose como excusa para los que en su nombre dividen la Iglesia, sino como aliento y modelo para los que proclaman el reino de su Hijo y gozan de la gracia de la redención que él ha provisto.

La base de esta mariología es la fidelidad de ella a Dios, y la manera en que acoge el mensaje del ángel y entrega su vida como instrumento del cumplimiento de la voluntad divina: «Que él haga conmigo como me has dicho».

El Señor se acordó | Día 18: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma

«En tiempos de Herodes, rey de Judea, hubo un sacerdote llamado Zacarías, miembro del grupo de Abías. Su esposa Elisabet también era descendiente de Aarón.  Ambos eran rectos e intachables delante de Dios; obedecían todos los mandamientos y preceptos del Señor.  Pero no tenían hijos, porque Elisabet era estéril; y los dos eran de edad avanzada». 
Lucas 1.5–7 - NVI

Eran dos personas ancianas; ambas descendientes de la tribu de Aarón (de la casta sacerdotal) y, lo más importante, reconocidas por actuar con rectitud y por ser fieles observantes de los preceptos del Señor. Credenciales suficientes para creer que no experimentaban problemas, pero los tenían. También los justos viven la vida entre frustraciones y alegrías.

Ella, Elizabet, era estéril, tal como Sara, Rebeca, Raquel, la madre de Sansón, también la de Samuel y tantas otras que padecieron la discriminación social y lucharon contra la duda de pensar que Dios se había olvidado de ellas.

Hasta cuando apareció un ángel | Día 17: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica  

Adviento, Esperanza que transforma 
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación
 «Pero cuando él estaba considerando hacerlo, se le apareció en sueños un ángel del Señor y le dijo: “José, hijo de David, no temas recibir a María por esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”». Mateo 1.20–21 - NVI

La confusión de José era entendible: su prometida estaba embarazada y alegaba que esto era por obra del Espíritu Santo. Él, como era «un hombre justo y no quería exponerla a la vergüenza pública, resolvió divorciarse de ella en secreto» (1.19). El divorcio, pensó él, era la mejor opción.

En esos pensamientos cavilaba cuando se le apareció el ángel que le reveló lo que en realidad pasaba y le dio fe de que María había declarado la verdad; no era preciso que se divorciara de ella, al contrario, debía celebrar la gracia del Señor.

Por una Navidad con sentido

Por Víctor Rey, Chile y Ecuador
Imagen: Pixabay -  CC0 Public Domain

Hoy la Navidad sufre una gran distorsión en su real sentido. Cuando pensamos en la Navidad inmediatamente vienen a nuestra mente Santa Claus o el Viejito Pascuero, los regalos y toda la fiebre consumista que se forma en torno a esta festividad. Urge hoy encontrar el verdadero sentido y compartirlos entre los cristianos y cristianas y vivirlo con los más empobrecidos, los más vulnerables y los que se encuentran sin esperanza.

Estamos viviendo el tercer milenio, las expectativas y la realidad de nuestro pueblo, siguen estando marcadas por los signos de la anti- vida y por ende de los anti- valores del anti-reino. Las profundas desigualdades sociales, las contradicciones socio económicas y la desesperanza de los más necesitados están marcando el paso de los inicios de este tercer milenio en latinoamericano.

Dios humanado | Día 16: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación
 «Eliud, padre de Eleazar; Eleazar, padre de Matán; Matán, padre de Jacob; y Jacob fue padre de José, que fue el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo. Así que hubo en total catorce generaciones desde Abraham hasta David, catorce desde David hasta la deportación a Babilonia, y catorce desde la deportación hasta el Cristo».
Mateo 1.15–17 - NVI

Varios asuntos de la genealogía que nos presenta el Evangelio Según Mateo captan nuestra atención (1.1.17). El primero es su simetría; aparecen tres grupos de catorce generaciones cada uno. Otro es la omisión de algunos reyes que existieron entre Jorán y Ozías (1 Reyes 8.24). Uno más, y el más extraño para las costumbres orientales, es que nombra a cuatro mujeres: Tamar, Rahab, Ruth y la mujer de Urías. Resulta extraño porque los derechos mesiánicos legales se establecían por la línea paterna. Más llamativo aún es que las mujeres mencionadas eran extranjeras… y algunas de dudosa reputación moral.

¿Qué debemos hacer? | Día 15: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación

«—¿Entonces qué debemos hacer? —le preguntaba la gente. —El que tiene dos camisas debe compartir con el que no tiene ninguna —les contestó Juan—, y el que tiene comida debe hacer lo mismo. Llegaron también unos recaudadores de impuestos para que los bautizara.—Maestro, ¿qué debemos hacer nosotros? —le preguntaron. —No cobren más de lo debido —les respondió. —Y nosotros, ¿qué debemos hacer? —le preguntaron unos soldados. —No extorsionen a nadie ni hagan denuncias falsas; más bien confórmense con lo que les pagan. La gente estaba a la expectativa, y todos se preguntaban si acaso Juan sería el Cristo». 
Lucas 3.10–15 - NVI

La predicación de Juan es un preanuncio de las buenas nuevas que proclamará Jesús. Entre los dos discursos existen diferencias en la forma, más no en el fondo. Esto es claro, sobre todo cuando predican acerca de lo que Dios espera de nosotros.

Al profeta Miqueas le preguntan ¿qué pide Dios?, y él responde: «Practicar la justicia, amar la misericordia, y humillarte ante tu Dios» (v. 6.8).

Opiniones que matan | Día 14: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación

«Entonces los discípulos le preguntaron a Jesús: —¿Por qué dicen los maestros de la ley que Elías tiene que venir primero? —Sin duda Elías viene, y restaurará todas las cosas —respondió Jesús—. Pero les digo que Elías ya vino, y no lo reconocieron sino que hicieron con él todo lo que quisieron. De la misma manera va a sufrir el Hijo del hombre a manos de ellos. Entonces entendieron los discípulos que les estaba hablando de Juan el Bautista». 
Mateo 17.10–13 - NVI

La confrontación entre lo que afirman los maestros de la ley y lo que ocurre en la realidad del reino, continúa. Ellos creen conocer los tiempos de Dios y piensan que hasta el mismo Dios debe sujetarse a sus pronósticos. Pretenden ser los dueños de los misterios eternos.

Pero la verdad es que, cuando ellos predicen que algo va a suceder, eso ya sucedió. Y cuando creen que algo va a pasar en primer lugar, pasa al final. Cuando ellos hablan de Elías, la historia indica que el personaje es Juan el Bautista. No aciertan, pero aún insisten en poseer el monopolio de la fe. Esas equivocaciones no serían graves si fueran simples opiniones para debatir en círculos académicos; pero lo son, y mucho, porque conducen a decisiones que trastocan la vida de la gente.

Ni el uno, ni el otro | Día 13: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación

 «Porque vino Juan, que no comía ni bebía, y ellos dicen: “Tiene un demonio.” Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “Éste es un glotón y un borracho, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores.” Pero la sabiduría queda demostrada por sus hechos». 
Mateo 11.18–19

¿Quién entiende a los que quieren descalificar a Jesús? ¿Querían un maestro de costumbres rigurosas y un asceta rígido? Este era Juan, y no lo aceptaron ¿Querían un profeta apacible de conductas menos legalistas? Este era el Hijo del hombre, y lo rechazaron.

A Jesús lo acusaron de glotón, borracho y amigo de personas indeseables. Y, aceptémoslo, esta no era una acusación del todo falsa. No se puede negar que Jesús, en muchas ocasiones, aparecía rodeado de publicanos corruptos y de mujeres y hombres de dudosa moralidad. Por otra parte, comía cuando no debía, y, peor aún, de la manera incorrecta; en cuanto al vino, pues… su primer milagro consistió en convertir insípidos galones de agua en exquisito vino.

No es esperanza barata | Día 12: Adviento 2017

Por Harold Segura

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación
 «Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos ha venido avanzando contra viento y marea, y los que se esfuerzan logran aferrarse a él. 13 Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan. 14 Y si quieren aceptar mi palabra, Juan es el Elías que había de venir. 15 El que tenga oídos, que oiga. […]» 
Mateo 11.12–15

¿Quién dijo que ser testigo del reino de Dios es buscar tranquilidad y aspirar a una vida sin perturbaciones? Quien eso piense no sabe quién es Jesús, ni conoce la verdad del evangelio, porque el reino «desde los días de Juan el Bautista […] ha venido avanzando contra viento y marea» y pertenece a los valientes porque solo ellos lo arrebatan (11.12).

Juan preparó el camino para la predicación de Jesús y lo logró al costo de su propia vida. Antes, los profetas antiguos habían predicado la luz del Señor entre las sombras de los reinos terrenales. Todos ellos sirvieron como testigos de la verdad «avanzando contra viento y marea». A ninguno le resultó fácil anunciar la verdad y reclamar justicia.

Esperanza compartida, alegría segura | Día 11: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica  

Adviento, esperanza que transforma 
Dibujo de Cere

«Entonces dijo María: —Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador, porque se ha dignado fijarse en su humilde sierva. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones…». 
Lucas 1.46–48

«Bienaventurada entre todas las mujeres, bendito sea el fruto de tu vientre, Jesús», palabras que proceden de la boca de Elizabet, cuando María la visita en su casa, en las montañas de Judea. Las dos mujeres se encuentran, celebran y glorifican a Dios porque en sus vientres crecen señales de la acción de Dios en la historia. El bebé de Elizabet se une a la fiesta y salta dentro del vientre (1.44).

La esperanza, cuando se comparte con otros, se convierte en alegría. La esperanza no es una gracia para saborear en los rincones de nuestra intimidad; es para vivir en comunidad, sobre todo aquella que proviene del Dios Trino quien es, en sí mismo, comunidad plena.

Dios compasivo y de rostro sonriente | Día 10: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación

 «¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le extravía una de ellas, ¿no dejará las noventa y nueve en las colinas para ir en busca de la extraviada? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se pondrá más feliz por esa sola oveja que por las noventa y nueve que no se extraviaron. Así también, el Padre de ustedes que está en el cielo no quiere que se pierda ninguno de estos pequeños». 
Mateo 18.12–14

¡Dios, el experto en buscar lo que se ha perdido! Los evangelios así lo demuestran: es el padre que busca a su hijo pródigo, es la viuda que busca la moneda perdida y el buen pastor que va tras la oveja descarriada hasta traerla de nuevo al redil. Estas son imágenes tiernas (maternales y paternales) que revelan el verdadero rostro del Señor.

Aunque él posee toda la autoridad y el poder, prefiere usar esas competencias para acercarse a la gente con amor y compasión en lugar de usar la ira y el castigo. En nada se parece a los déspotas del mundo que ejercen su autoridad con tiranía. Él, por el contrario, a la oveja extraviada la busca hasta encontrarla; igual procede con el hijo disoluto y con la moneda perdida. Y cuando los encuentra, ¡hace fiesta! Es imperioso que incluyamos estos dos atributos de Dios, su empeño en la búsqueda y su alegría al hallar lo perdido, en la nueva educación religiosa de nuestra época. Al Dios de rostro sonriente se le ha excluido de la predicación cristiana. Se ha optado por el Dios castigador, de cara huraña, que sostiene con autoridad el látigo de su ley y profiere condenas a los descaminados.

El amor y los derechos humanos

Por René Padilla, Ecuador y Argentina
Imagen: Pixabay
Hace casi seis décadas, el 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó y promulgó la Declaración Universal de Derechos Humanos. El más importante foro internacional del mundo moderno selló así el reconocimiento de que toda persona, sin distinción de raza, clase social, nacionalidad, posición económica, religión o sexo, posee ciertos «derechos iguales e inalienables ». El valioso documento pasó a ser señal y símbolo del anhelo de paz, justicia y libertad de todos los pueblos y para todos los seres humanos.

Creatividad solidaria | Día 9: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma

 «Entonces llegaron unos hombres que llevaban en una camilla a un paralítico. Procuraron entrar para ponerlo delante de Jesús, pero no pudieron a causa de la multitud. Así que subieron a la azotea y, separando las tejas, lo bajaron en la camilla hasta ponerlo en medio de la gente, frente a Jesús». 
Lucas 5.18–19 - NVI

La necesidad es la madre de la inventiva, reza el viejo proverbio. E inventiva, por cierto, es lo que sobra en estas tierras de tantas necesidades. Las personas que viven en condiciones de pobreza, inventan mil maneras de sobrevivir con míseros ingresos; las madres, cabeza de familia, idean soluciones extraordinarias para sostener a sus hijos e hijas… y la lista continúa, y es extensa, de originalidades sobrehumanas.

En el texto de hoy nos encontramos frente a un grupo de hombres que usó su inventiva para acercar a su amigo paralítico a Jesús, fuente de la vida. Es la creatividad por solidaridad; esa que tanta falta nos hace.

En la aridez de nuestro desierto | Día 8: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación

«En el año quince del reinado de Tiberio César, Poncio Pilato gobernaba la provincia de Judea, Herodes era tetrarca en Galilea, su hermano Felipe en Iturea y Traconite, y Lisanias en Abilene; el sumo sacerdocio lo ejercían Anás y Caifás. En aquel entonces, la palabra de Dios llegó a Juan hijo de Zacarías, en el desierto». 
Lucas 3.1–2 – NVI

La ubicación histórica del texto es exacta y no deja lugar a dudas: se ofrece el nombre del emperador, del gobernador de la provincia, del tetrarca y se muestran las relaciones familiares entre estos. Además, se ofrece información acerca de la jerarquía religiosa del momento; igual, con nombres propios.

Nada de esta historia tan divina sucede fuera de esta tierra. La llamada historia sagrada no se desarrolla en una realidad distinta a la nuestra. Para que Dios manifieste su amor no necesita un escenario celestial desprovisto de los trucos políticos y las simulaciones de los religiosos. No; la palabra de Dios llega, como le llegó a Juan (3.2), entre Tiberio, Herodes, Anás y Caifás, para ofrecer alternativas de vida que den esperanza.

Entre lo sencillo anda Dios | Día 7: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma


 «A los seis meses, Dios envió al ángel Gabriel a Nazaret, pueblo de Galilea, a visitar a una joven virgen comprometida para casarse con un hombre que se llamaba José, descendiente de David. La virgen se llamaba María». 
Lucas 1.26–27 – NVI

La escena trascurre entre la mayor sencillez posible; nada extraordinario a la simple y común apariencia humana: un pueblo cualquiera de la vieja Galilea, una mujer joven (una de las tantas que vivían en Nazaret) y un noviazgo entre la joven y uno de los carpinteros del pueblo. Con este telón de fondo ocurre lo extraordinario (lo que está más allá de lo cotidiano): un ángel anuncia el nacimiento del Hijo del Altísimo (1.32).

Por cierto, todas las escenas de la Navidad son protagonizadas por gente común; ocurren en lugares periféricos sin destacada resonancia cultural o política. El Hijo del hombre no nace en los palacios del rey, ni en los alrededores del gran templo. El nacimiento de Jesús no se respalda por una sofisticada campaña publicitaria, ni por técnica alguna de esas que abundan hoy en los medios religiosos. Ni vestidos llamativos, ni lugares reconocidos, ni gente famosa. Así decidió Dios hacerse un ser humano y así desarrolló su plan de redención.

¿Tiene Israel un derecho divino sobre el territorio que ocupa?

Por Juan Stam, Costa Rica
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Muchos evangélicos -- probablemente la mayoría, por lo menos en los EUA -- defienden desde la Biblia al actual estado israelí. Por los mismos argumentos, rechazan los reclamos palestinos de una parte del territorio que antes ocupaban. Estos evangélicos ven la formación del estado israelí como un evidente cumplimiento profético, maravilloso e impactante, y hasta una prueba de la veracidad de la Biblia. Es, para ellos, también una señal de la pronta venida de Cristo. En esa teología sionista-evangélica, "Israel es el reloj de Dios".

En cuanto a este tema, hay algo que me sorprende mucho: ningún pasaje del Nuevo Testamento enseña tal cosa. Jesús profetizó la destrucción de la ciudad de Jerusalén por los romanos (Mr 13; Lc 21; Mt 24), pero no procedió a anunciar la reconstrucción de esa ciudad, mucho menos el establecimiento de un futuro estado israelí. Según la versión en San Lucas, después de su destrucción "los gentiles pisotearán a Jerusalén, hasta que se cumplan los tiempos señalados para ellos" (Lc 21:24), A eso sigue, en los tres evangelios sinópticos, no un estado israelí sino el retorno de Cristo. Eso me parece muy significativo.

Conforme a nuestra fe | Día 6: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma


 «Cuando entró en la casa, se le acercaron los ciegos, y él les preguntó: —¿Creen que puedo sanarlos? —Sí, Señor —le respondieron. Entonces les tocó los ojos y les dijo: —Se hará con ustedes conforme a su fe». Mateo 9.28–29 - NVI

Jesús reconoce la necesidad apremiante de los ciegos y sabe que tiene poder para sanarlos, pero antes del milagro entabla un diálogo con ellos acerca de su fe. La pregunta fue directa y la respuesta breve e inmediata; para ellos no había tiempo para discusiones extensas que pusieran en riesgo su posibilidad de ver. Afirmaron que creían que Jesús podía sanarlos.

Pero, ¿qué significa que Jesús actuara conforme a la fe de ellos?, ¿significa acaso que si no hubieran tenido esa fe Jesús no hubiera operado el milagro? No lo sabemos. Pero lo cierto es que algunas cosas no suceden si no creemos, si no media la fe auténtica y sincera.

El evangelio de la paz

Por Victor Rey, Chile y Ecuador
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El término “paz” aparece unas cien veces en el Nuevo Testamento.  Por ese solo hecho, nos muestra que es un concepto de importancia fundamental para la comprensión del Evangelio y la vida de las iglesias.

Las Escrituras nos dicen que Dios es un Dios de Paz; que Cristo es Señor de Paz.  El profeta le llamaba al Mesías esperado el “Príncipe de paz”; el fruto del Espíritu de Dios es paz y vivir en el Espíritu es justicia, paz, y gozo en el Espíritu Santo.

Evangelio de Paz abre la posibilidad de una nueva relación con Dios, que se convierte en realidad en la medida en que vivimos en una nueva relación con nuestros semejantes.  En esta comunidad las diferencias y las barreras que separaran a los hombres son superadas: nacionalismos, racismos, prejuicios basados en diferencias de sexos, espíritu de competitividad económica, diferencias culturales, religiosas y sociales que contribuyen a actitudes de superioridad de parte de unos y de inferioridad de parte de otros.  Por lo tanto podemos decir que la paz está en el mismo corazón de la vida que vivimos y del mensaje que proclamamos los cristianos.

Una fe que tiene sentido | Día 5: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma


 «Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca». 
Mateo 7.24–25 - NVI

La fe es una manera de construir la vida; no es un credo para adornar la existencia con una discreta pizca de religión. La fe que tienen sentido es la que le da sentido a la existencia.

Por lo anterior, Jesús presenta su propuesta espiritual en palabras relacionadas con la construcción de una casa levantada sobre firmes fundamentos y que se mantiene en pie aun cuando caen las lluvias, crecen los ríos y soplan los vientos. Lo que pone a prueba la fe no son las preguntas del catecismo, sino las cuestiones prácticas que plantea la vida diaria. Entre las alegrías y tristezas, las gratificaciones y las frustraciones vamos demostrando con nuestras actitudes la veracidad de nuestras creencias espirituales. Y el fundamento es uno: Jesús y sus palabras. ¡No existe cimiento más seguro!

El mensaje a Éfeso (Tercera parte): Tampoco basta la ortodoxia

Por Juan Stam, Costa Rica
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La carta a los efesios presenta una extraña correlación entre amor (2.4) y odio (2.6), que nos plantea el problema de la intolerancia.  La ejemplar ortodoxia formal de los cristianos de Éfeso incluía un odio a "las obras de los nicolaítas, las cuales yo también odio" (2.6).  La tensión entre amor y odio se destaca por el paralelismo con que se formulan:

            2.4 Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor;
            2.6 Pero tienes esto, que odias...y yo también odio.

Predicadores de otro estilo | Día 4: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación
 «Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: —Siento compasión de esta gente porque ya llevan tres días conmigo y no tienen nada que comer. No quiero despedirlos sin comer, no sea que se desmayen por el camino. Los discípulos objetaron: —¿Dónde podríamos conseguir en este lugar despoblado suficiente pan para dar de comer a toda esta multitud?». 
Mateo 15.32–33 - NVI

¡He aquí un predicador diferente! A él le interesa el bienestar espiritual de su auditorio, pero no por eso deja sin atender sus necesidades físicas y materiales, como el cansancio que los agobia después de una extenuante jornada o el hambre que los acosa. Él no quiere despedirlos como lo han hecho otros maestros de la fe: que se vayan con hambre, aunque se desmayen, pues se han ido llenos de palabras que satisfacen el alma.

La homilética de Jesús (el arte de su predicación) no se concentra exclusivamente en las filigranas de la retórica discursiva. Él habla bien y llama la atención por su fina pedagogía, pero hablar bien es también actuar en concordancia con lo que se predica. Él tiene genuino interés en lo que dice (es palabra de salvación), pero igual interés en las necesidades de quienes escuchan lo que él dice. Por eso no quiere despedirlos con hambre.

La perfecta y desconcertante voluntad de Dios | Día 3: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma

«En aquel momento Jesús, lleno de alegría por el Espíritu Santo, dijo: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque habiendo escondido estas cosas de los sabios e instruidos, se las has revelado a los que son como niños. Sí, Padre, porque esa fue tu buena voluntad. […]”». 
Lucas 10.21 - NVI

¿Qué cosas son las que alegran a Jesús? ¿Cuáles son las que lo hacen reír y alabar al Padre? Una de ellas la encontramos en este texto bíblico. A él le alegra la forma desconcertante en la que actúa el Padre, sobre todo al hacer que los pequeños («los que son como niños») sean grandes dentro de su Reino… y descubrir que los grandes son en realidad muy pequeños.

Jesús no solo acepta que Dios actúe así, sino que también comparte esa perspectiva que lo llena de alegría. Está de acuerdo en que a los que casi nunca han tenido oportunidades en este mundo se les dé trato preferencial (¿VIP?) como agentes de sus proyectos salvíficos.

Los presumidos fiduciarios de la fe | Día 2: Adviento 2017

Por Harold Segura, Costa Rica y Colombia

Adviento, Esperanza que transforma 


«—Señor, no merezco que entres bajo mi techo. Pero basta con que digas una sola palabra, y mi siervo quedará sano. Porque yo mismo soy un hombre sujeto a órdenes superiores, y además tengo soldados bajo mi autoridad. Le digo a uno: “Ve”, y va, y al otro: “Ven”, y viene. Le digo a mi siervo: “Haz esto”, y lo hace. Al oír esto, Jesús se asombró y dijo a quienes lo seguían: —Les aseguro que no he encontrado en Israel a nadie que tenga tanta fe». 
Mateo 8.8–10 - NVI

En este episodio, la persona a quien Jesús señala como ejemplo de fe es una que se encuentra fuera del círculo de la religión oficial. Este hombre ni es maestro de la ley, ni funcionario de la sinagoga; es un centurión del ejército romano. En otras palabras, es un militar que viene ante Jesús interesado por la salud de uno de sus subalternos. ¡Vaya a saber lo que pensaron los discípulos cuando lo vieron venir!

Vivir a la espera | Día 1: Adviento 2017

Por Harold Segura, Colombia y Costa Rica

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación

«Tengan cuidado, no sea que se les endurezca el corazón por el vicio, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida. […] Estén siempre vigilantes, y oren para que puedan escapar de todo lo que está por suceder, y presentarse delante del Hijo del hombre». 
Lucas 21.34, 36 - NVI

Las primeras comunidades cristianas vivieron animadas por la esperanza del inminente regreso de Jesús. Esta esperanza caracterizó su fe y definió sus estilos de vida.

Seguir a Jesús significa vivir a la espera; significa vivir bajo la certeza de que existe un mañana mejor. Ni las alegrías fugaces de este mundo, ni las tristezas duraderas tienen la última palabra. Ni las prosperidades de los pocos, ni las miserias de los muchos se mantendrán así por siempre. Creer en Jesús es creer en el triunfo de la justicia sobre la injusticia, de la paz sobre las guerras, del amor sobre el odio.

Las técnicas que usan los falsos profetas para estafarnos

Por Osías Segura, Costa Rica y Nicaragua

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Por muchas décadas, principalmente desde la época del famoso mago Houdini, muchos se han dedicado a desenmascarar a aquellos que dicen tener contacto con el “otro mundo” o "mundo espiritual" y que a cambio de dinero nos pueden orientar a la verdad, o prosperidad. Quiero dedicar este artículo a aquellos y aquellas que ya hace un tiempo desde que escribí el pequeño articulo popular “los profetas de azúcar”, y me han preguntado: “¿Pero, cómo es que la gente sigue a estos profetas de azúcar”? No creo tener todas las respuestas que las diferentes disciplinas pueden proveer, pero puedo apuntar a algunas respuestas para iniciar el dialogo. Empecemos con una serie de conceptos y ejemplos para entender por qué hay personas que siguen a profetas y apóstoles de puro placebo, y “creen ser profetas” pero no lo son.

El primer concepto es el de lectura caliente, y se trata de aquellos profetas, hacedores de milagros, médiums, etc., que antes de empezar el show se entrevistan con aquellos en la primera fila. Aquellos de primera fila pueden ser entrevistados al azar y en asientos asignados, o bien los que literalmente se sientan en la primera fila, para obtener información personal y de sus necesidades. De esta manera cuando sean llamados al frente para recibir el milagro, el público se sorprenderá de cómo el show-man o profeta sabe tanto de esa persona. Este es un truco viejo, pero muy efectivo para afectar al público.

El mensaje a Éfeso (Segunda parte): No bastan el activismo y el éxito

Por Juan Stam, Costa Rica
Imagen: Pixabay -  CC0 Public Domain
Esta comunidad, cuyo activismo, seriedad y "éxito" la asemejan a muchas congregaciones muy admiradas tanto en América como en otras partes del mundo, se hubiera tomado en cualquier lugar como modelo de lo que debe ser y hacer una iglesia.  Es más: todo hace sospechar que ellos mismos, sin darse cuenta de su falla fatal, se creían una congregación realmente ejemplar.  El diagnóstico penetrante de Jesús les debe de haber traído una enorme sorpresa.  ¡Qué diferentes que son los criterios de Cristo a los nuestros!

El mensaje a Éfeso (Primera parte)

Por Juan Stam, Costa Rica

Cristo habla a la congregación de Éfeso, Una iglesia activista, sin amor

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Efesios 2: 1 – 7:

1 Escribe al ángel de la iglesia de Éfeso:
Esto dice el que tiene las siete estrellas
              en su mano derecha
y se pasea en medio de los siete candelabros de oro:
2 Conozco tus obras,
tu duro trabajo y tu perseverancia.
Sé que no puedes soportar a los malvados,
y que has puesto a prueba a los que dicen ser apóstoles
              pero no lo son;
y has descubierto que son falsos.
3 Has perseverado y sufrido por mi nombre,
              sin desanimarte.
4 Sin embargo, tengo en tu contra
     que has abandonado tu primer amor.
5 ¡Recuerda de dónde has caído!
Arrepiéntete
y vuelve a practicar las obras que hacías al principio.
Si no te arrepientes,
iré y quitaré de su lugar su candelabro.
6 Pero tienes a tu favor
              que aborreces las prácticas de los nicolaítas,
                    las cuales yo también aborrezco.
7 El que tenga oídos,
              que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.
Al que salga vencedor
              le daré derecho a comer del árbol de la vida,
              que está en el paraíso de Dios.

Cristo se había presentado a Juan con dos propósitos especiales: comisionarle para una tarea profética (1.17-19) y dirigir personalmente un mensaje a cada congregación por nombre.  A partir de la visión de sí mismo que ha dado al profeta, y las palabras que le ha dirigido, el Hijo de hombre le asigna a Juan su primera misión: "Escribe al ángel de la iglesia de Éfeso".  Esta frase va a repetirse siete veces, con el nombre de cada congregación; ninguna comunidad de fe quedará sin una Palabra de su Señor.  La fórmula "esto dice" (Tade legei) ocurre unas 330 veces en la Lxx como introducción de solemnes declaraciones proféticas (Peake; Lilje). Según Lilje, en los tiempos del NT también se usaba en proclamaciones reales.[1]
 
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