Pastores evangélicos con Donald Trump | Por Ignacio Simal Camps

Imagen: Pixabay -  CC0 Public Domain
Al igual que Francis Schaeffer vio la elección de Ronald Reagan en 1980 como una oportunidad para regresar a los valores cristianos en USA, hoy, son personas como Franklin Graham, entre otras, las que ven en Donald Trump una posibilidad para imponer por ley en USA los valores cristianos tal y como ellos los interpretan. La diferencia entre Reagan y Trump es que el primero parece una “hermanita de la caridad” culta y moralmente intachable comparado con el potro desbocado que es Donald Trump.

Me inquieta, y mucho la elección de Trump, pero más me preocupa, como pastor protestante, que evangélicos se lancen a los brazos de un gobernante que con toda probabilidad, si actúa de acuerdo (y todo apunta a que sí) con el grosero discurso que escupió durante su pelea electoral, lanzará a sus ciudadanos, especialmente a los sectores más vulnerables, a un cubo de la basura más putrefacto del que han conocido hasta hoy. Lamentable que los evangélicos estadounidenses sean representados por clérigos que más parecen siervos de Moloch que discípulos de Jesús de Nazaret.

Palabra del domingo 29 de enero de 2017 | Por Harold Segura

Texto completo: Gálatas 4: 4-7

Imagen: Pixabay -  CC0 Public Domain
"Pero, al llegar el momento cumbre de la historia, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo el régimen de la ley, para liberarnos del yugo de la ley y alcanzarnos la condición de hijos adoptivos de Dios. Y prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a vuestros corazones; y el Espíritu clama: “¡Abba!”, es decir, “¡Padre!”. Así que ya no eres esclavo, sino hijo..." (Gálatas 4: 4-7 BLP)

Zygmunt Bauman y la sociedad líquida | Por Víctor Rey

Zygmunt Bauman
1925 - 2017
Este lunes 9 de enero, acaba de fallecer Ziygmunt Bauman, premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2010 (junto a Alain Touraine), nació en 1925 en Poznan, Polonia. Sociólogo, filósofo y ensayista, su investigación, entre otras cosas enfocada en la modernidad, le ha llevado a definir la forma habitual de vivir en nuestras sociedades modernas contemporáneas como “la vida líquida”.

Una vida caracterizada por no mantener un rumbo determinado, pues al ser líquida no mantiene mucho tiempo la misma forma. Y ello hace que nuestras vidas se definan por la precariedad y la incertidumbre. Así, nuestra principal preocupación es no perder el tren de la actualización ante los rápidos cambios que se producen en nuestro alrededor y no quedar aparcados por obsoletos.
 
El Blog de Bernabé © 2017 | Diseño de template creado por Chica Blogger | Volver arriba