¿Señales de los tiempos? Una reflexión y proyecciones de cara al 2013 | Por César Soto

La noche es fría y la lluvia golpea con fuerza la casa, sin embargo me voy a dormir confiado; la cama está tibia y la casa no se gotea. Ya en la mañana, una voz amigable me despierta, el sol entra a raudales por la ventana y el desayuno me espera, pan caliente, huevos frescos y un tazón de chocolate humeante; hay gente a mi alrededor, gente que habla de cosas que no entiendo ni me interesa entender; termino de comer y me levanto, me siento lleno de energías y el patio me espera, tengo 6 años y lo único que me interesa es pasarlo bien, no aburrirme, de mi comida, vestuario y futuro se están encargando bastante bien mis padres, la vida pasa sin preocupaciones y me gusta que sea así.

De tanto en tanto y bajo ciertas circunstancias, hoy a mis 35 años, quisiera que las cosas volvieran a ser como eran antes, que alguien se haga cargo de todo y que yo sólo me dedique a pasarlo bien. Alguno podrá decir: “pero si es así!! confía en Dios, Él se hará cargo de todo!!” No obstante, hasta donde mi conocimiento de Dios llega y hasta donde la experiencia me ha permitido aprender, la soberanía de Dios, muchas veces mal entendida y explicada, no llega al nivel de convertirme en un parásito de la deidad, irresponsable y manipulable. El libre albedrío, otro tema mal entendido y mal enseñado, me permite todo un rango de decisiones en las cuales muchas veces cometeré errores de los que tengo que aprender y otras tantas decisiones acertadas de las que aprenderé bastante menos.

Una meta para el 2013: Estudiar la Palabra con mayor profundidad | Por Juan Stam

¡Qué bueno sería que este año fuera tu inicio en el estudio de la Palabra de Dios más a fondo!

Imagen: Pixabay -  CC0 Public Domain
Es importante darnos cuenta de que hay diferentes tipos de "lectura" de cualquier libro. Leo una novela o un libro de poesía, por ejemplo, por el simple placer de su lectura. De muy otra manera leo un texto de química o de teología, y de una manera parecida, pero con importantes diferencias, un libro de historia. Esos tipos de lectura requieren más cuidado, más atención y más análisis.

Hay también diferentes niveles de lectura de la Biblia. Sin duda, el nivel más común, y con el que todo cristiano comienza su experiencia bíblica, es la lectura devocional o inspiracional. En este nivel, leemos la Biblia en busca de alimento espiritual personal, de frases y promesas que nos animan y textos que nos fortalecen. Un segundo nivel, en que queremos entender mejor nuestra fe, es el de la lectura doctrinal de la Biblia. Aquí buscamos versículos, o mucho mejor, pasajes, que aclaran las verdades de nuestra fe. Otra lectura, poco atendida pero de hecho muy importante, es la lectura histórica, que descubre a través de toda la Bibla la larga historia de la acción de Dios para nuestra salvación. Idealmente, todas estos niveles de lectura deben regirse por el enfoque exegético, que busca en todo momento, hasta dónde sea posible, descubrir el mensaje original que el autor inspirado comunicaba a los receptores de la Palabra.

Las bendiciones de la Soledad | Por Alejandra Ortiz


Llegué a un lugar que no conocía, caminé por una playa sin gente, el viento frío ahuyentó a muchos, pero caminé un buen tiempo. Me di cuenta que la soledad era incómoda en principio, empezamos a platicar sobre mis sentimientos, pensamientos, emociones, expectativas, ilusiones, experiencias pasadas, mi alegria, preocupaciones y mi dolor. Así empezamos a caminar por la playa, fueron varios kilómetros... un rato me senté y escribí, comí un poco y seguimos caminando.

El retiro no me resolvió todas mis dudas, ni fue una fórmula mágica de transformación, pero obró algo en mí, Dios hizo algo que aún no logro articular, él está haciendo algo que no logro controlar, y está bien, así quiero que sea.

Después escribí y escribí y escribí. Todo en una nueva libreta sin rayas, ahí me di cuenta de procesos y transformaciones, de orgullos e inseguridad, de falsas fuentes de valor e identidad. Ahí fue como verme en el espejo y rogar porque no se me olvide la imagen.

Habitar en familia | Por Samuel Escobar

Fue en 1957 que conocí en Lima a Alfredo, aquel amigo andaluz que había emigrado al Perú, en busca de trabajo y nueva vida. Los primeros meses fueron un tiempo de soledad para adaptarse, buscar trabajo y empezar a desenvolverse. En esa época cantaba en Lima un conjunto musical español llamado “Los churumbeles de España”, con su cantante Juan Legido. Una de sus canciones favoritas que hacía saltar las lágrimas en los ojos de Alfredo decía:
“Solo, / yo voy solo entre la gente / que me mira indiferente / sin sentir curiosidad
Solo, / como un perro callejero, / como un barco sin velero, / solo con mi soledad.”
Samuel y Lily Escobar con unos amigos misioneros, 1957
La soledad hace cantar y llorar a la gente, inspira tanto poesía culta como música popular. Hay, por ejemplo, una “vidala” del norte argentino que se canta como un pregón o lamento en tonos menores y que comunica poderosamente esa sensación de soledad en la cual nuestra sombra es la única compañera:

Día 23: Olor a establo | Lunes 24 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberaciòn

«Hoy les ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor. Esto les servirá de señal: Encontrarán a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. De repente apareció una multitud de ángeles del cielo, que alababan a Dios y decían: “Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los que gozan de su buena voluntad.”». 
Lucas 2.11–14 - NVI

El mensaje de la Navidad tiene como protagonista central a un niño. Un niño común y corriente al que hay que envolver en pañales y al que los visitantes van a encontrar acostado en un pesebre. En el centro no están los adultos; estos vendrán para cuidarlo, admirarlo y adorarlo.

La redención no resultará de una gesta militar dirigida por los adultos, ni de la genialidad técnica de un adulto iluminado. Nos llegará por una vía más sencilla: un niño indefenso la traerá.

Día 22: Espiritualidad sin arrogancia | Domingo 23 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma

«Elisabet, llena del Espíritu Santo, exclamó: —¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el hijo que darás a luz! Pero, ¿cómo es esto, que la madre de mi Señor venga a verme?». 
Lucas 1.41–43 - NVI

Elizabet es una mujer privilegiada (será la madre de Juan el Bautista), pero no por eso deja de reconocer que, como ella, también otras personas han sido privilegiadas (María será la mamá del salvador)… e incluso muchas con mayores honores a los que ella ha recibido de parte del Señor.

Ellas son primas, ambas embarazadas, las dos han recibido la visita de un ángel y, por igual, saben lo que significa que el Espíritu Santo las llene. El diálogo entre ellas bien hubiera podido desarrollarse entre tensiones y arrogancias si hubieran cedido a la tentación de ostentar que la gracia de una superaba la de la otra.

En lo humano anda Dios | Por Harold Segura C.

"Entró el ángel a donde estaba ella y le dijo:
–Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.
Al oírlo, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué clase de saludo era aquél.
El ángel le dijo:
–No temas, María, que gozas del favor de Dios" (Lucas 1:28-30)

María se desconcierta ante el anuncio del ángel. Su desconcierto es comprensible: un ángel la invita a estar alegre (por lo general estos seres celestiales y los que pretenden serlo son muy serios y de figura circunspecta), le asegura que está llena de gracia (esto era normal en los sacerdotes varones, pero no en las mujeres laicas y jovenes) y le confirma que Dios está con ella (bueno, de esto sí estaba segura María aún antes de la llegada del ángel).

"¿Qué clase de saludo es este?" pregunta ella con natural curiosidad. ¿Qué le está pasando a Dios? ¿Acaso ha decidido hacerse humano y usar su vientre para tal locura?

Día 21: Esperanza que confronta | Sábado 22 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma
 «De sus tronos derrocó a los poderosos, mientras que ha exaltado a los humildes. A los hambrientos los colmó de bienes, y a los ricos los despidió con las manos vacías!». 
Lucas 1.52–53 - NVI

La esperanza cristiana no es ingenua; sabe que lo que espera (paz, justicia y vida plena) requiere la confrontación con los poderes que se oponen a sus ideales. En la Biblia esos poderes son representados a veces por medio de figuras y símbolos que apuntan a la realidad del mal (dragones de siete cabezas, bestias imperiales, etc.).

El reino de Dios avanza en contra del antireino de maldades. Y María lo sabía muy bien; por eso su cántico de celebración (Magníficat) está compuesto en términos de una victoria que se gana y una derrota que debe ser aplaudida. Ella dice que el trono de los poderosos será derrocado, que los humildes serán honrados, que los que padecen hambre por fin serán saciados y que los ricos injustos —también por fin— serán devueltos sin sus acostumbradas fortunas. ¡Qué valiente María!

La Navidad: Nuestra paradoja salvadora | Por Juan Pablo Espinoza

Cuando nos enfrentamos al misterio de la Navidad, acudimos a un momento y a una imagen sugerente: Dios se hace niño, se hace pobre, se hace limitación. En este desarrollo, queremos comprender cuál es el verdadero sentido de la Navidad, y cuál es la repercusión que tiene para nuestra vida cristiana hoy.

En primer lugar vamos a estudiar el simbolismo y el imaginario teológico del ‘niño’. Estos dos conceptos, expresan una realidad que se ‘dice’ desde un lenguaje metafórico o simbólico, el cual funciona como una puerta al misterio de Dios. El simbolismo del ‘niño’ lo leeremos desde Isaías: “Serán vecinos el lobo y el cordero, y el leopardo se echará con el cabrito, el novillo y el cachorro pacerán juntos, y un niño pequeño los conducirá” (Is 11,6)

La imagen que el profeta utiliza, habla de la plenitud de los tiempos, la era mesiánica que se inaugura desde la figura tierna de un niño[1] que conduce los destinos de la creación, representada en el mundo animal. No es una imagen portentosa, en el sentido del persona que se presenta, sino que es una paradoja, ya que el que guía los destinos ahora es un niño, un débil y necesitado de todo.

Día 20: Saltar de alegría | Viernes 21 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación

«Pero, ¿cómo es esto, que la madre de mi Señor venga a verme? Te digo que tan pronto como llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de alegría la criatura que llevo en el vientre. ¡Dichosa tú que has creído, porque lo que el Señor te ha dicho se cumplirá!». 
Lucas 1.43–45 - NVI

La alegría no ha sido una virtud acentuada por la pastoral cristiana. Ni la liturgia, ni la teología (que es otra forma de liturgia) la han reconocido con toda su magnitud. Por el contrario, en muchos casos, hablar de fe es llamar a todo lo que contradiga la alegría: el dolor sacrificial, la ascesis y el desprendimiento de todos los placeres terrenales (todo lo que produzca alegría). ¿No ha sucedido así por muchos siglos?

Para los antiguos griegos existían tres virtudes que contribuían a la formación de un ciudadano perfecto: la justicia, la fortaleza y la templanza. Platón añadió una más, la prudencia. Después la fe cristiana, siempre interesada en entablar diálogos con las filosofías de su momento (en este caso con los estoicos), consideró que esas cuatro virtudes morales eran las que contribuían a desarrollar una vida bienaventurada. A las virtudes anteriores se agregaron después tres virtudes teologales (porque se refieren a Dios): la fe, la esperanza y la caridad.

Día 19: Mariología ecuménica | Jueves 20 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma

Magnificat - Mural de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación

«—Aquí tienes a la sierva del Señor —contestó María—. Que él haga conmigo como me has dicho. Con esto, el ángel la dejó». 
Lucas 1.38 -NVI

Los relatos del nacimiento de Jesús sientan las bases necesarias para una mariología ecuménica. María no debería seguir presentándose como excusa para los que en su nombre dividen la Iglesia, sino como aliento y modelo para los que proclaman el reino de su Hijo y gozan de la gracia de la redención que él ha provisto.

La base de esta mariología es la fidelidad de ella a Dios, y la manera en que acoge el mensaje del ángel y entrega su vida como instrumento del cumplimiento de la voluntad divina: «Que él haga conmigo como me has dicho».

Nació Jesús... La fiesta que falta celebrar | Por Josaphat Jarpa

Los relatos que se dan del nacimiento de Jesús desde los textos Bíblicos de Mateo y Lucas, como así de las tradiciones posteriores, nos dicen que Jesús nació en un contexto de completa vulnerabilidad, Hijo de una Madre “Soltera”, el evangelio de Lucas lo sitúa en un pesebre, un lugar de comida de animales del campo, y el relato en Mateo nos dice incluso que sufrió persecución, siendo movidos en plena etapa de embarazo, huyendo a otro País para poder sobrevivir.

Misma realidad que viven hoy tantos migrantes en América Latina, huyendo del “Poder asesino”, para buscar un mejor vivir o simplemente sobrevivir, muchos de ellos niños y niñas, que no logran la misma suerte de Jesús, sino que son muertos, otros apartados de sus padres para ser vendidos a través de la trata de personas y vivir como objetos de consumo.

En el relato de Lucas señala además que fue acompañado por campesinos [Pastores], sujetos alejados de la urbe, alejados del templo, de un lugar sin lugar, Mateo añade la visita de unos “Sabios del Oriente” o “Reyes Magos” extranjeros con otras creencias, otras culturas, realizando un acto intercultural, de compartir una fiesta.

Día 18: El Señor se acordó | Miércoles 19 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma

«En tiempos de Herodes, rey de Judea, hubo un sacerdote llamado Zacarías, miembro del grupo de Abías. Su esposa Elisabet también era descendiente de Aarón.  Ambos eran rectos e intachables delante de Dios; obedecían todos los mandamientos y preceptos del Señor.  Pero no tenían hijos, porque Elisabet era estéril; y los dos eran de edad avanzada». 
Lucas 1.5–7 - NVI

Eran dos personas ancianas; ambas descendientes de la tribu de Aarón (de la casta sacerdotal) y, lo más importante, reconocidas por actuar con rectitud y por ser fieles observantes de los preceptos del Señor. Credenciales suficientes para creer que no experimentaban problemas, pero los tenían. También los justos viven la vida entre frustraciones y alegrías.

Ella, Elizabet, era estéril, tal como Sara, Rebeca, Raquel, la madre de Sansón, también la de Samuel y tantas otras que padecieron la discriminación social y lucharon contra la duda de pensar que Dios se había olvidado de ellas.

Los “O Antífonos”: Meditación para una Semana antes de Navidad | Por Osías Segura C.

Los “O antífonos” son siete antífonos que han sido históricamente cantados o recitados antes del Magníficat, durante los vespertinos de la liturgia de las Horas en el tiempo de Adviento. Los “O antífonos” se conocen como los Octavos que consisten en los siete días antes de la navidad (17-23 de Diciembre). Cada “O antífono” hace referencia a Cristo, pues cada uno hace referencia al título mesiánico (profecía mesiánica) que se encuentra en el Libro de Isaías.

Esos títulos mesiánicos son los siguientes:

O Sapientia (O Sabiduría)
O Adonai (O Señor)
O Radix Jesse (O Raíz de Isaí)
O Clavis David (O Llave de David)
O Oriens (O Amanecer Radiante)
O Rex Gentium (O Rey de todas las Naciones)
O Emmanuel (O Emmanuel-Dios con nosotros)

Día 17: Hasta cuando apareció un ángel | Martes 18 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma 
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación
 «Pero cuando él estaba considerando hacerlo, se le apareció en sueños un ángel del Señor y le dijo: “José, hijo de David, no temas recibir a María por esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”». Mateo 1.20–21 - NVI

La confusión de José era entendible: su prometida estaba embarazada y alegaba que esto era por obra del Espíritu Santo. Él, como era «un hombre justo y no quería exponerla a la vergüenza pública, resolvió divorciarse de ella en secreto» (1.19). El divorcio, pensó él, era la mejor opción.

En esos pensamientos cavilaba cuando se le apareció el ángel que le reveló lo que en realidad pasaba y le dio fe de que María había declarado la verdad; no era preciso que se divorciara de ella, al contrario, debía celebrar la gracia del Señor.

Día 16: Dios humanado | Lunes 17 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación
 «Eliud, padre de Eleazar; Eleazar, padre de Matán; Matán, padre de Jacob; y Jacob fue padre de José, que fue el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo. Así que hubo en total catorce generaciones desde Abraham hasta David, catorce desde David hasta la deportación a Babilonia, y catorce desde la deportación hasta el Cristo».
Mateo 1.15–17 - NVI

Varios asuntos de la genealogía que nos presenta el Evangelio Según Mateo captan nuestra atención (1.1.17). El primero es su simetría; aparecen tres grupos de catorce generaciones cada uno. Otro es la omisión de algunos reyes que existieron entre Jorán y Ozías (1 Reyes 8.24). Uno más, y el más extraño para las costumbres orientales, es que nombra a cuatro mujeres: Tamar, Rahab, Ruth y la mujer de Urías. Resulta extraño porque los derechos mesiánicos legales se establecían por la línea paterna. Más llamativo aún es que las mujeres mencionadas eran extranjeras… y algunas de dudosa reputación moral.

Día 15: ¿Qué debemos hacer? | Domingo 16 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación

«—¿Entonces qué debemos hacer? —le preguntaba la gente. —El que tiene dos camisas debe compartir con el que no tiene ninguna —les contestó Juan—, y el que tiene comida debe hacer lo mismo. Llegaron también unos recaudadores de impuestos para que los bautizara.—Maestro, ¿qué debemos hacer nosotros? —le preguntaron. —No cobren más de lo debido —les respondió. —Y nosotros, ¿qué debemos hacer? —le preguntaron unos soldados. —No extorsionen a nadie ni hagan denuncias falsas; más bien confórmense con lo que les pagan. La gente estaba a la expectativa, y todos se preguntaban si acaso Juan sería el Cristo». 
Lucas 3.10–15 - NVI

La predicación de Juan es un preanuncio de las buenas nuevas que proclamará Jesús. Entre los dos discursos existen diferencias en la forma, más no en el fondo. Esto es claro, sobre todo cuando predican acerca de lo que Dios espera de nosotros.

Al profeta Miqueas le preguntan ¿qué pide Dios?, y él responde: «Practicar la justicia, amar la misericordia, y humillarte ante tu Dios» (v. 6.8).

Día 14: Opiniones que matan | Sábado 15 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación

«Entonces los discípulos le preguntaron a Jesús: —¿Por qué dicen los maestros de la ley que Elías tiene que venir primero? —Sin duda Elías viene, y restaurará todas las cosas —respondió Jesús—. Pero les digo que Elías ya vino, y no lo reconocieron sino que hicieron con él todo lo que quisieron. De la misma manera va a sufrir el Hijo del hombre a manos de ellos. Entonces entendieron los discípulos que les estaba hablando de Juan el Bautista». 
Mateo 17.10–13 - NVI

La confrontación entre lo que afirman los maestros de la ley y lo que ocurre en la realidad del reino, continúa. Ellos creen conocer los tiempos de Dios y piensan que hasta el mismo Dios debe sujetarse a sus pronósticos. Pretenden ser los dueños de los misterios eternos.

Pero la verdad es que, cuando ellos predicen que algo va a suceder, eso ya sucedió. Y cuando creen que algo va a pasar en primer lugar, pasa al final. Cuando ellos hablan de Elías, la historia indica que el personaje es Juan el Bautista. No aciertan, pero aún insisten en poseer el monopolio de la fe. Esas equivocaciones no serían graves si fueran simples opiniones para debatir en círculos académicos; pero lo son, y mucho, porque conducen a decisiones que trastocan la vida de la gente.

Día 13: Ni el uno, ni el otro | Viernes 14 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación

 «Porque vino Juan, que no comía ni bebía, y ellos dicen: “Tiene un demonio.” Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “Éste es un glotón y un borracho, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores.” Pero la sabiduría queda demostrada por sus hechos». 
Mateo 11.18–19

¿Quién entiende a los que quieren descalificar a Jesús? ¿Querían un maestro de costumbres rigurosas y un asceta rígido? Este era Juan, y no lo aceptaron ¿Querían un profeta apacible de conductas menos legalistas? Este era el Hijo del hombre, y lo rechazaron.

A Jesús lo acusaron de glotón, borracho y amigo de personas indeseables. Y, aceptémoslo, esta no era una acusación del todo falsa. No se puede negar que Jesús, en muchas ocasiones, aparecía rodeado de publicanos corruptos y de mujeres y hombres de dudosa moralidad. Por otra parte, comía cuando no debía, y, peor aún, de la manera incorrecta; en cuanto al vino, pues… su primer milagro consistió en convertir insípidos galones de agua en exquisito vino.

Día 12: No es esperanza barata | Jueves 13 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación
 «Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos ha venido avanzando contra viento y marea, y los que se esfuerzan logran aferrarse a él. 13 Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan. 14 Y si quieren aceptar mi palabra, Juan es el Elías que había de venir. 15 El que tenga oídos, que oiga. […]» 
Mateo 11.12–15

¿Quién dijo que ser testigo del reino de Dios es buscar tranquilidad y aspirar a una vida sin perturbaciones? Quien eso piense no sabe quién es Jesús, ni conoce la verdad del evangelio, porque el reino «desde los días de Juan el Bautista […] ha venido avanzando contra viento y marea» y pertenece a los valientes porque solo ellos lo arrebatan (11.12).

Juan preparó el camino para la predicación de Jesús y lo logró al costo de su propia vida. Antes, los profetas antiguos habían predicado la luz del Señor entre las sombras de los reinos terrenales. Todos ellos sirvieron como testigos de la verdad «avanzando contra viento y marea». A ninguno le resultó fácil anunciar la verdad y reclamar justicia.

La Navidad Apocalíptica | Por Juan Stam

Estudiemos el Apocalipsis con Juan


¿Feliz Navidad? ¡No mucho!
¡¡Una Navidad combativa!!

En este pasaje tenemos el relato de la Navidad según Juan de Patmos. Es una Navidad extraordinaria, muy sombría. Es el lado oscuro de la Navidad, que nos advierte contra el peligro de sentimentalizar demasiado el nacimiento del niño Jesús.

No cabe duda de que Navidad es felicidad; sólo un Scrooge podría ser triste y amargo en estas fechas, pero nunca un cristiano. Nosotros cantamos alegres, "Oh santísimo, felicísimo, grato tiempo de Navidad". Pero a veces romantizamos demasiado el suceso: "en la faz del Señor brilla un límpido rayo de luz", dice un himno navideño, y según otro:

Allá en el pesebre, do nace Jesús,
la cuna de paja nos vierte gran luz;
Estrellas lejanas del cielo al mirar
Se inclinan gozosos
su lumbre a prestar.

La vaca mugiendo
despierta al Señor,
Mas no llora el niño,
pues es puro amor...

Navidad, la esperanza desafiante de una palabra encarnada | Por Pablo Rivera



Ortega y Gasset, (1883-1955) filósofo y ensayista español, escribió una vez que la “palabra es sólo aire”; en alguna medida tenía razón, ya que para que se emita alguna palabra, es necesaria la inspiración y expiración de este, sin embargo, existen una serie de otras variables que hacen de que se puedan escuchar las palabras. Les invito a reflexionar acerca de una Palabra especial y alguna de sus características desde el evangelio de Juan 1:1-4,14.

Comenzando a leer, el texto deja en evidencia la primera característica de esta Palabra especial. “La Palabra ya existía, estaba junto a Dios y era Dios”; aquí queda manifiesta su pre-existencia, siendo esta antes de la materia, del tiempo y de la historia, y no sólo existía, sino que estaba en comunión con la Deidad, en una profunda comunión, tan plena que le permite a Juan expresar que la Palaba y Dios son uno. Esta palabra es una, pre-existente, comunitaria y divina.

Día 11: Esperanza compartida, alegría segura | Miércoles 12 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, esperanza que transforma 
Dibujo de Cere

«Entonces dijo María: —Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador, porque se ha dignado fijarse en su humilde sierva. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones…». 
Lucas 1.46–48

«Bienaventurada entre todas las mujeres, bendito sea el fruto de tu vientre, Jesús», palabras que proceden de la boca de Elizabet, cuando María la visita en su casa, en las montañas de Judea. Las dos mujeres se encuentran, celebran y glorifican a Dios porque en sus vientres crecen señales de la acción de Dios en la historia. El bebé de Elizabet se une a la fiesta y salta dentro del vientre (1.44).

La esperanza, cuando se comparte con otros, se convierte en alegría. La esperanza no es una gracia para saborear en los rincones de nuestra intimidad; es para vivir en comunidad, sobre todo aquella que proviene del Dios Trino quien es, en sí mismo, comunidad plena.

Navidad y Poesía en las Américas | Por Samuel Escobar


“Dime la antigua historia” cantábamos de niños en la escuela dominical.  Y la historia de la Navidad es la que en más idiomas se cuenta por el mundo. Los evangélicos de países latinoamericanos cantamos la historia y la contamos también en castellano. Algunos de nuestros poetas la han cantado de varias maneras. Porque esa historia motiva todo tipo de reflexión.

Aquí les presento tres poesías muy distintas sobre la Navidad. Los autores son tres Franciscos, unos más conocidos que otros, pero todos ellos cristianos sinceros. Francisco Molina fue pastor luterano en Puerto Rico, Francisco Luis Bernárdez poeta católico en Argentina y Francisco Estrello, poeta bautista en México. ¡Que disfruten!

Día 10: Dios compasivo y de rostro sonriente | Martes 11 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación

 «¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le extravía una de ellas, ¿no dejará las noventa y nueve en las colinas para ir en busca de la extraviada? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se pondrá más feliz por esa sola oveja que por las noventa y nueve que no se extraviaron. Así también, el Padre de ustedes que está en el cielo no quiere que se pierda ninguno de estos pequeños». 
Mateo 18.12–14

¡Dios, el experto en buscar lo que se ha perdido! Los evangelios así lo demuestran: es el padre que busca a su hijo pródigo, es la viuda que busca la moneda perdida y el buen pastor que va tras la oveja descarriada hasta traerla de nuevo al redil. Estas son imágenes tiernas (maternales y paternales) que revelan el verdadero rostro del Señor.

Aunque él posee toda la autoridad y el poder, prefiere usar esas competencias para acercarse a la gente con amor y compasión en lugar de usar la ira y el castigo. En nada se parece a los déspotas del mundo que ejercen su autoridad con tiranía. Él, por el contrario, a la oveja extraviada la busca hasta encontrarla; igual procede con el hijo disoluto y con la moneda perdida. Y cuando los encuentra, ¡hace fiesta! Es imperioso que incluyamos estos dos atributos de Dios, su empeño en la búsqueda y su alegría al hallar lo perdido, en la nueva educación religiosa de nuestra época. Al Dios de rostro sonriente se le ha excluido de la predicación cristiana. Se ha optado por el Dios castigador, de cara huraña, que sostiene con autoridad el látigo de su ley y profiere condenas a los descaminados.

El Magnificat: la teología de María | Por C. René Padilla

Ilustración de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación
De todos los himnos que aparecen en el Nuevo Testamento ninguno refleja con tanta precisión como el Magnificat [1] las aspiraciones mesiánicas del pueblo de Israel en el tiempo en que nació Jesucristo. Son aspiraciones de liberación de la opresión imperial a la que ese pueblo ha estado sometido a lo largo de su historia y que en ese momento vive bajo el yugo de Roma representado en la Palestina por el rey Herodes el Grande. María, una humilde joven virgen de Nazaret, probablemente todavía adolescente, ha escuchado el anuncio del ángel Gabriel. Es un anuncio trascendental, según el cual ella quedará encinta y dará a luz un hijo que será llamado Jesús, en quien se cumplirán las profecías del Antiguo Testamento respecto al Mesías: “Dios el Señor le dará el trono de su padre David, y reinará sobre el pueblo de Jacob para siempre. Su reinado no tendrá fin” (Lc 1:31-33). Sumisa, María acata la voluntad de Dios (“Aquí tienes a la sierva del Señor. Que él haga conmigo como me has dicho”, v. 35) y a los pocos días emprende viaje a Judea para visitar a su parienta Elizabet, esposa del sacerdote Zacarías, en su casa. Es allí donde la bienaventurada futura madre expresa en un cántico que abunda en ecos del Antiguo Testamento lo que, desde su perspectiva, significa el cumplimiento del anuncio angelical no sólo para ella sino también para su pueblo y para toda la raza humana.

¿Qué son "las señales de los tiempos"? | Por Juan Stam

Estudiemos el Apocalipsis con Juan

Hace unos años, el día después del espantoso terremoto de México, escuché por casualidad la conversación entre dos señoras obviamente evangélicas. "Pues hermana, ¿cómo te pareció el terremoto en México ayer?" La respuesta me dejó atónito: "¡Qué maravilla! Me alegré mucho. ¡Cristo viene ya!"

Un día, cuando Jesús y sus discípulos estaban admirando el templo de Jerusalén, el Señor les anunció que no quedaría piedra sobre piedra de esa majestuosa arquitectura, porque Israel había rechazado a su Mesías. En eso le preguntaron, "¿Cuándo serán estas cosas? ¿Y qué señal habrá cuando todas estas cosas hayan de cumplirse?" Y Jesús respondió "Mirad que nadie os engañe" (Mr 13:2-5; Lc 21:6-8). Es claro que según Marcos y Lucas, todo el tema de la conversación era el futuro del templo, y que lo que le pedían a Jesús, según esos dos evangelios, era la señal de la futura destrucción de Jerusalén. El evangelio de Mateo reformula la misma pregunta: "¿Cuándo serán estas cosas [destrucción de Jerusalén], y qué señal habrá de tu venida y del fin del siglo?" (Mat 24:2-5). Esa diferencia es importante, pero en Mateo también el tema central es la destrucción de Jerusalén como anticipo de la venida de Cristo. Mi compatriota tica, cuando comentó el terremoto de México, sin duda estaba pensando en este pasaje de San Mateo, aunque olvidando su contexto histórico de un suceso que ocurrió unos cuarenta años después, hace casi diecinueve siglos.

La Diversidad Creadora de la Divinidad | Por Esther Baruja



Y creó Dios al hombre a su imagen,
a imagen de Dios lo creó;
varón y hembra los creó .
Génesis 1:27 (1)


Jacques Derrida afirma que la univocidad del texto lo empobrece (2) por tanto con este ejercicio hermenéutico busco encontrar relevancia en otras interpretaciones sobre al texto desde el interés que existe en la Iglesia Cristiana por entender, aceptar, celebrar a nuestras/os hermana/os LGBT (3).

En el libro de Génesis tenemos dos relatos de la creación, aunque en esta ocasión me centraré en el primer relato que ocurre en el sexto día luego de la creación de la luz, los cielos, la tierra y las hierbas, la luna y el sol, los peces y los animales de la tierra. En el segundo relato de Gen. 2 el orden tiene una secuencia diferente.

El versículo 27 se inicia así “Y creó Dios (Elohim)”.  

Día 9: Creatividad solidaria | Lunes 10 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma

 «Entonces llegaron unos hombres que llevaban en una camilla a un paralítico. Procuraron entrar para ponerlo delante de Jesús, pero no pudieron a causa de la multitud. Así que subieron a la azotea y, separando las tejas, lo bajaron en la camilla hasta ponerlo en medio de la gente, frente a Jesús». 
Lucas 5.18–19 - NVI

La necesidad es la madre de la inventiva, reza el viejo proverbio. E inventiva, por cierto, es lo que sobra en estas tierras de tantas necesidades. Las personas que viven en condiciones de pobreza, inventan mil maneras de sobrevivir con míseros ingresos; las madres, cabeza de familia, idean soluciones extraordinarias para sostener a sus hijos e hijas… y la lista continúa, y es extensa, de originalidades sobrehumanas.

En el texto de hoy nos encontramos frente a un grupo de hombres que usó su inventiva para acercar a su amigo paralítico a Jesús, fuente de la vida. Es la creatividad por solidaridad; esa que tanta falta nos hace.

Día 8: En la aridez de nuestro desierto | Domingo 9 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación

«En el año quince del reinado de Tiberio César, Poncio Pilato gobernaba la provincia de Judea, Herodes era tetrarca en Galilea, su hermano Felipe en Iturea y Traconite, y Lisanias en Abilene; el sumo sacerdocio lo ejercían Anás y Caifás. En aquel entonces, la palabra de Dios llegó a Juan hijo de Zacarías, en el desierto». 
Lucas 3.1–2 – NVI

La ubicación histórica del texto es exacta y no deja lugar a dudas: se ofrece el nombre del emperador, del gobernador de la provincia, del tetrarca y se muestran las relaciones familiares entre estos. Además, se ofrece información acerca de la jerarquía religiosa del momento; igual, con nombres propios.

Nada de esta historia tan divina sucede fuera de esta tierra. La llamada historia sagrada no se desarrolla en una realidad distinta a la nuestra. Para que Dios manifieste su amor no necesita un escenario celestial desprovisto de los trucos políticos y las simulaciones de los religiosos. No; la palabra de Dios llega, como le llegó a Juan (3.2), entre Tiberio, Herodes, Anás y Caifás, para ofrecer alternativas de vida que den esperanza.

Un cuerpo transgresor: una política de localización | Por Natanael Disla

The Son of Man (1964). René Magritte
Mi cuerpo es y ha sido una transgresión. No atado a los cánones, siempre encontré en la espiritualidad cristiana un dejo de crítica a lo establecido. Saberse anabautista radical no nombrado debe ser lo más parecido cuando se quiere ser posmoderno sin romper con el pasado de la “vuelta a lo sagrado”.

Me ubico en una confluencia de sentires descolocados. Mestizo por no ser ni negro ni mulato, ni blanco ni trigueño. Mestizo por estar aquí y allí: en medio de lo secular y lo sagrado; a medio camino entre el fruto de la nada (Meister Eckhart) y una isla partida en dos.

Sigo trillando el camino de vivir mi masculinidad, no una nueva por vivir, pero tampoco la misma que había vivido.

Cuando me vi en el espejo de mis etiquetas eché a correr. Jehú, mi héroe bíblico favorito en mi infancia, porque era intrépido y el tiempo le pasaba por encima, forjó mi masculinidad aprendida.

Vivo en una isla que no es una e indivisible porque es partida en dos. Con una raya casi derecha quieren dividirla en dos. Vivo en una tierra sufrida, cuya población aborigen fue totalmente exterminada. Se habla de millones de personas muertas. Mis pies pisan historias tristes de gente ida. Música ida, costumbres, historias y tradiciones idas.

Día 7: Entre lo sencillo anda Dios | Sábado 8 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma


 «A los seis meses, Dios envió al ángel Gabriel a Nazaret, pueblo de Galilea, a visitar a una joven virgen comprometida para casarse con un hombre que se llamaba José, descendiente de David. La virgen se llamaba María». 
Lucas 1.26–27 – NVI

La escena trascurre entre la mayor sencillez posible; nada extraordinario a la simple y común apariencia humana: un pueblo cualquiera de la vieja Galilea, una mujer joven (una de las tantas que vivían en Nazaret) y un noviazgo entre la joven y uno de los carpinteros del pueblo. Con este telón de fondo ocurre lo extraordinario (lo que está más allá de lo cotidiano): un ángel anuncia el nacimiento del Hijo del Altísimo (1.32).

Por cierto, todas las escenas de la Navidad son protagonizadas por gente común; ocurren en lugares periféricos sin destacada resonancia cultural o política. El Hijo del hombre no nace en los palacios del rey, ni en los alrededores del gran templo. El nacimiento de Jesús no se respalda por una sofisticada campaña publicitaria, ni por técnica alguna de esas que abundan hoy en los medios religiosos. Ni vestidos llamativos, ni lugares reconocidos, ni gente famosa. Así decidió Dios hacerse un ser humano y así desarrolló su plan de redención.

Día 6: Conforme a nuestra fe | Viernes 7 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma


 «Cuando entró en la casa, se le acercaron los ciegos, y él les preguntó: —¿Creen que puedo sanarlos? —Sí, Señor —le respondieron. Entonces les tocó los ojos y les dijo: —Se hará con ustedes conforme a su fe». Mateo 9.28–29 - NVI

Jesús reconoce la necesidad apremiante de los ciegos y sabe que tiene poder para sanarlos, pero antes del milagro entabla un diálogo con ellos acerca de su fe. La pregunta fue directa y la respuesta breve e inmediata; para ellos no había tiempo para discusiones extensas que pusieran en riesgo su posibilidad de ver. Afirmaron que creían que Jesús podía sanarlos.

Pero, ¿qué significa que Jesús actuara conforme a la fe de ellos?, ¿significa acaso que si no hubieran tenido esa fe Jesús no hubiera operado el milagro? No lo sabemos. Pero lo cierto es que algunas cosas no suceden si no creemos, si no media la fe auténtica y sincera.

Los sabios de Oriente (Mateo 2: 1 - 12) | Por Alfredo Tepox Varela


¿Cuántas veces hemos leído, o escuchado leer, este pasaje? Más de una vez, con toda seguridad. Año con año, al llegar la celebración de la Navidad, nos regocijamos con la lectura de estas palabras, que nos recuerdan el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo. Y la tradición nos hace evocar a estos tres personajes, que en nuestra infancia significaban la misteriosa llegada del juguete anhelado.

Pero hay en este pasaje mucho más que lo que la tradición ha ido imponiendo en nuestra mente. Porque estos “magos” no hacían aparecer ni desaparecer nada. Aunque es verdad que la palabra griega es mágoi, y que ha pasado a nuestra lengua como “magos”, en realidad se trataba de gente estudiosa de aquellos tiempos, lo que explica que algunas versiones traduzcan esta palabra como “sabios”. Tal vez sería mejor llamarlos astrólogos, ya que era proverbial la dedicación de la gente de Oriente al estudio de las estrellas.

Día 5: Una fe que tiene sentido | Jueves 6 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma


 «Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca». 
Mateo 7.24–25 - NVI

La fe es una manera de construir la vida; no es un credo para adornar la existencia con una discreta pizca de religión. La fe que tienen sentido es la que le da sentido a la existencia.

Por lo anterior, Jesús presenta su propuesta espiritual en palabras relacionadas con la construcción de una casa levantada sobre firmes fundamentos y que se mantiene en pie aun cuando caen las lluvias, crecen los ríos y soplan los vientos. Lo que pone a prueba la fe no son las preguntas del catecismo, sino las cuestiones prácticas que plantea la vida diaria. Entre las alegrías y tristezas, las gratificaciones y las frustraciones vamos demostrando con nuestras actitudes la veracidad de nuestras creencias espirituales. Y el fundamento es uno: Jesús y sus palabras. ¡No existe cimiento más seguro!

La Navidad como Contextualización: Reflexiones sobre el Prólogo del Cuarto Evangelio (Juan 1:1-18) | Por Juan Stam

Juan
Ningún texto del Nuevo Testamento capta la maravilla de la Navidad mejor que el prólogo del cuarto evangelio: "El Logos (la Palabra) era Dios... y aquel Logos fue hecho carne, y habitó entre nosotros" (Jn 1:1,14). ¿Puede haber una expresión más hermosa, y a la vez más profunda, del significado del nacimiento del Hijo de Dios como hijo de María e "hijo de hombre"?

Extraña mucho la identificación de Cristo como "el Logos" en el prólogo de un libro en cuyas páginas nunca se vuelve a llamar por ese título, y más porque Jesús mismo, según los evangelios, nunca se llamaba así. Nos sorprende también que este evangelio mismo no elabora la verdad tan importante del "hacerse carne" del Hijo eterno. El cuarto evangelio se conoce como el evangelio que más afirma la deidad de Cristo, pero no tanto su humanidad física (su "carnalidad" material).

Muchos estudiosos han sugerido que Juan (suponiendo que así se llamaba el autor) escribió este prólogo después de haber redactado el mismo libro, cuando se dio cuenta de cosas importantes en el contexto cultural de su pueblo, Éfeso, que debía relacionar con el mensaje evangélico. En ese caso, la mención del Logos puede verse como una contextualización misionera, lo que da mucho más significado al pasaje.

Día 4: Predicadores de otro estilo | Miércoles 5 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación
 «Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: —Siento compasión de esta gente porque ya llevan tres días conmigo y no tienen nada que comer. No quiero despedirlos sin comer, no sea que se desmayen por el camino. Los discípulos objetaron: —¿Dónde podríamos conseguir en este lugar despoblado suficiente pan para dar de comer a toda esta multitud?». 
Mateo 15.32–33 - NVI

¡He aquí un predicador diferente! A él le interesa el bienestar espiritual de su auditorio, pero no por eso deja sin atender sus necesidades físicas y materiales, como el cansancio que los agobia después de una extenuante jornada o el hambre que los acosa. Él no quiere despedirlos como lo han hecho otros maestros de la fe: que se vayan con hambre, aunque se desmayen, pues se han ido llenos de palabras que satisfacen el alma.

La homilética de Jesús (el arte de su predicación) no se concentra exclusivamente en las filigranas de la retórica discursiva. Él habla bien y llama la atención por su fina pedagogía, pero hablar bien es también actuar en concordancia con lo que se predica. Él tiene genuino interés en lo que dice (es palabra de salvación), pero igual interés en las necesidades de quienes escuchan lo que él dice. Por eso no quiere despedirlos con hambre.

El Dinero y la democracia ¿Se venden puestos y poder político? | Por Juan Stam



Es famoso el dicho del autor estadounidense Mark Twain: "Nosotros tenemos el mejor gobierno que el dinero puede comprar" ("We have the best government money can buy").

La portada de la revista TIME para el 13 de agosto del presente año (2012) mostraba la Casa Blanca de Washington, residencia del presidente de los Estados Unidos, con un gran rótulo en frente que decía, "SE VENDE; pedimos $2.5 mil millones de dólares".

En nuestro vecino del norte acaba de terminar la campaña política más costosa de toda la historia humana. El gasto total de todas las campañas (presidenciales, estatales etc), de ambos partidos, pasó de 6 mil millones de dólares. En las elecciones anteriores, en 2008, Barak Obama fue el primer candidato en la historia estadounidense en gastar más de mil millones de dólares (un billón de dólares, en inglés) en su campaña presidencial.[1] Ahora, en 2012, cada candidato superó el doble de esa suma y el costo total era más que seis veces el total de 2008. Según Peter Singer, profesor de filosofía y ética de la Universidad de Princeton, una suma muchísimo menor, de $200 millones (no miles de millones) hubiera sido suficiente para informar al electorado sobre los proyectos y programas de los candidatos ("Las elecciones defectuosas de los Estados Unidos", La Nación, San José, 17 nov. 2012)


Día 3: La perfecta y desconcertante voluntad de Dios | Martes 4 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma

«En aquel momento Jesús, lleno de alegría por el Espíritu Santo, dijo: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque habiendo escondido estas cosas de los sabios e instruidos, se las has revelado a los que son como niños. Sí, Padre, porque esa fue tu buena voluntad. […]”». 
Lucas 10.21 - NVI

¿Qué cosas son las que alegran a Jesús? ¿Cuáles son las que lo hacen reír y alabar al Padre? Una de ellas la encontramos en este texto bíblico. A él le alegra la forma desconcertante en la que actúa el Padre, sobre todo al hacer que los pequeños («los que son como niños») sean grandes dentro de su Reino… y descubrir que los grandes son en realidad muy pequeños.

Jesús no solo acepta que Dios actúe así, sino que también comparte esa perspectiva que lo llena de alegría. Está de acuerdo en que a los que casi nunca han tenido oportunidades en este mundo se les dé trato preferencial (¿VIP?) como agentes de sus proyectos salvíficos.

¿Acaso podemos agregar algo más al ofrecimiento divino en esta Navidad? | Por Alexander Cabezas

¡Nuevamente llegó la Navidad!

Este es un tiempo, como ya se ha dicho en otras ocasiones, para compartir y reflexionar en su verdadero sentido. Pero qué sentido encontramos si no hacemos el ejercicio de quitar el polvo, las luces incandescentes, los adornos, la fiesta, los regalos y todo aquellas cosas que le han restado importancia a su esencial fundamental (no por ello me opongo al festejo).

Nos pasa, en Navidad nos sentimos más cerca a nuestros amigos y familiares, queremos pasar tiempo con ellos y ellas, deseamos ayudar a los más necesitados, ir a regalar cenas, todo porque nos prendió el “espíritu navideño”. Sin pretender o menospreciar dichos buenos deseos, mi preocupación es cuando le damos una connotación meramente antropocentrista.

Prueba de ello lo vemos cuando centralizamos la Navidad en la niñez, algo que el comercio ha sabido explotar muy bien para su provecho: Uno o dos meses antes de Noche Buena, los niños y las niñas ya saben que van a pedirle al “Niñito Dios”, o “San Nicolás”. El carro con más funciones, la muñeca que dice mamá y sabe hacer pipí…entre otros. Luego en enero, pasadas las fiestas, aquellos mismos juguetes se venderán como chatarra de lo que sobró de las ventas de diciembre y a mitad de precio.

Día 2: Los presumidos fiduciarios de la fe | Lunes 3 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma 


«—Señor, no merezco que entres bajo mi techo. Pero basta con que digas una sola palabra, y mi siervo quedará sano. Porque yo mismo soy un hombre sujeto a órdenes superiores, y además tengo soldados bajo mi autoridad. Le digo a uno: “Ve”, y va, y al otro: “Ven”, y viene. Le digo a mi siervo: “Haz esto”, y lo hace. Al oír esto, Jesús se asombró y dijo a quienes lo seguían: —Les aseguro que no he encontrado en Israel a nadie que tenga tanta fe». 
Mateo 8.8–10 - NVI

En este episodio, la persona a quien Jesús señala como ejemplo de fe es una que se encuentra fuera del círculo de la religión oficial. Este hombre ni es maestro de la ley, ni funcionario de la sinagoga; es un centurión del ejército romano. En otras palabras, es un militar que viene ante Jesús interesado por la salud de uno de sus subalternos. ¡Vaya a saber lo que pensaron los discípulos cuando lo vieron venir!

Día 1: Vivir a la espera | Domingo 2 de Diciembre | Por Harold Segura C.

Adviento, Esperanza que transforma
Dibujo de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación

«Tengan cuidado, no sea que se les endurezca el corazón por el vicio, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida. […] Estén siempre vigilantes, y oren para que puedan escapar de todo lo que está por suceder, y presentarse delante del Hijo del hombre». 
Lucas 21.34, 36 - NVI

Las primeras comunidades cristianas vivieron animadas por la esperanza del inminente regreso de Jesús. Esta esperanza caracterizó su fe y definió sus estilos de vida.

Seguir a Jesús significa vivir a la espera; significa vivir bajo la certeza de que existe un mañana mejor. Ni las alegrías fugaces de este mundo, ni las tristezas duraderas tienen la última palabra. Ni las prosperidades de los pocos, ni las miserias de los muchos se mantendrán así por siempre. Creer en Jesús es creer en el triunfo de la justicia sobre la injusticia, de la paz sobre las guerras, del amor sobre el odio.

POÉTICA DE LA RESILIENCIA: El poético afrontamiento de lo adverso | Por Luis Cruz Villalobos


Un hombre es un hombre
en cualquier parte del universo
si todavía respira.

No importa que le hayan
quitado las piernas
para que no camine.

No importa que le hayan
quitado los brazos
para que no trabaje.

No importa que le hayan
quitado el corazón
para que no cante.

Nada de eso importa,
por cuanto,
un hombre es un hombre
en cualquier parte del universo
si todavía respira
y si todavía respira
debe inventar unas piernas,
unos brazos, un corazón
para luchar por el mundo.

José María Memet[i]


Poética resiliente

Es interesante que la Poética de Aristóteles aborde de modo exclusivo el análisis estético de la Tragedia como obra artística particular[ii]. Aquí no me referiré a temas literarios, simplemente quiero mencionar que efectivamente el afrontamiento de las tragedias tiene su dinámica y estructura, su ritmo y recursos propios. Existe una poética, una modalidad creativa particular, para lograr componer o re-componer del desastre la belleza, de la tragedia el cambio, del sufrimiento la esperanza. La resiliencia es un arte poético, un estilo de composición de la vida que privilegia las notas mayores, los tonos luminosos, las palabras vitales. Todos los que afrontan con resiliencia la adversidad son poetascreacionistas, tal como los describe en su quehacer Vicente Huidobro:

La Solidaridad en la Biblia | Por Juan Stam

Foto Atelier Teee Flickr.com (1)
La Biblia comienza con un mensaje de solidaridad internacional, que puede considerarse el tema central del Génesis. En contraste con el expansionismo explotador de Babel (Gén 11:1-9; Babilonia), Dios llama a Abraham y Sara para ser bendición a todas las familias de la tierra (12:2-3; 22:18). Fiel a esa comisión solidaria, Abraham libera a los reyes aliados de Sodoma y Gomorra (14:1-16) y después intercede por esas ciudades (18:16-33). Por la presencia de Jacob, su suegro Labán es bendecido (Gn 29-21). Pero el gran clímax de todo el libro de Génesis es el programa de alimentación internacional que organizó José para el gobierno de Egipto (41:37-57; 47:13-26). A pesar de la escasez, la comida no era sólo para egipcios, ni sólo para los hebreos, sino para todos los pueblos vecinos. "La vida nos has dado", fue la respuesta de los pueblos (47:25). A sus propios hermanos, que le habían vendido a la esclavitud, José dijo, "Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios cambió ese mal en bien para salvar la vida de mucha gente" (Gn 50:20). Hubo hambre en todos los países, pero gracias a la economía planificada que instituyó José, había algo de comida para todos para sostener la vida de muchas personas. Ese es el mensaje del libro de Génesis.

Tantas veces te mataron | Por Guillermo Steinfeld

Una antiquísima fábula latina cuenta que una vez una vaca, una cabra y una oveja se hicieron socias de un león. Todo lo que conseguían para comer lo guardaban en un sitio en la montaña. Pero un día llegó el momento de repartir todo lo recolectado, y el león administró el reparto. Un cuarto del total se lo quedó porque era rey de los animales. Otro cuarto, porque era el que más esfuerzos había hecho. La tercera parte, porque su hambre era mayor que el de sus socias. Y la última parte, porque si nomás. Sencillamente, si alguno de los socios la reclamaba iba a tener que enfrentarse con su malísimo carácter.

Esta historia, que cierra su moraleja en que la sociedad con los poderosos nunca sale bien, se aplica también a que la sociedad nunca es uniforme y hay que aceptar que está integrada por un colectivo de seres humanos diferentes, algunos más visiblemente que otros. Por eso la profecía de Isaías 65.25 representa al zoológico humano: el lobo, el cordero, el león, el buey y la serpiente vivirán juntos. No hay en ese anuncio nada parecido a un futuro en que un grupo particular se apodere naturalmente de la dirección del mundo.

El desafío de la globalización capitalista | Por C. René Padilla

El desafío que plantea la globalización capitalista es eminentemente un desafío ético. Es el desafío a crear una sociedad más igualitaria, una sociedad donde quepan todos.

Es urgente reducir drásticamente la distancia entre ricos y pobres, entre la minorítaria “clase transnacional”, constituida por aquellos que han hecho de la acumulación de bienes materiales el objetivo de su vida, y la gran mayoría de los excluidos o semiexcluídos, condenados a pagar el denominado “costo social” del sistema económico global.

Muchos dirían que para que eso suceda se requiere un gobierno que coloque la justicia en el centro de su programa político, un empresariado con conciencia social y un sistema económico que neutralice los efectos nocivos del sistema capitalista global. No le niego a nadie el derecho a soñar, especialmente cuando los sueños apuntan a cambios orientados en dirección a la utopía de un mundo nuevo.

Dios en los Márgenes | Por Esther Baruja

Vino a él un leproso que, de rodillas, le dijo:
—Si quieres, puedes limpiarme.
Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano, lo tocó y le dijo:
—Quiero, sé limpio.
Tan pronto terminó de hablar, la lepra desapareció del hombre, y quedó limpio.
Marcos 1:40-42

Vivir en Impureza

La lepra es conocida actualmente como Mal de Hansen y según los síntomas que presenta la enfermedad no es, en muchos casos, exactamente lo mismo de lo que se habla en la Biblia Hebrea. Según las leyes de pureza cualquier mancha, furúnculo o inflamación en la piel podía ser considerada motivo para declarar “impura” a una persona y marginarla del resto de la sociedad judía (Levítico 13-14).

Esta declaración de cual persona era digna de permanecer en la comunidad y quien no la era se dictaminaba de forma a veces arbitraria. Incluso la cicatriz de una quemadura podría ser señal de impureza.

En algunos casos la “lepra” desaparecía y el Sacerdote declaraba a la persona “pura” de nuevo, según el Código de Santidad ser puro tiene que ver con condiciones requeridas para seguir participando de la vida comunitaria (en todos sus roles) y acceder al templo para adorar al Dios de Israel. Ser puro implicaba ser aceptado/a en la sociedad.

Sociedad, Iglesia y Homosexualidad | Por Alexander Cabezas

“Argentina, primera nación en América Latina en aprobar el matrimonio homosexual”

Titulares como estos, aparecieron hace un poco más de un año en los principales medios de comunicación, mayormente en Argentina como epicentro de la noticia.

Para los defensores de la causa, éste es un gran salto hacia “la transformación social, rumbo a una sociedad más justa e igualitaria”. Anticipando la celebración y gracias a un recurso de amparo, meses antes, Norma Castillo y Ramona Arevalo, ambas señoras de 67 años y con más de 30 años de relación, “se juraron amor”, convirtiéndose así en uno de los tres matrimonios gays legales en la Argentina, según declaró el CLARÍN (Argentina, 9 de abril de 2010).

Por otro lado, dos jueces, ambos argentinos, aseguraron que “no casarían a parejas homosexuales por cuestiones morales y principios cristianos” (Diariochaco.com).

¡La Iglesia ha muerto!... ¡Viva la iglesia! Reflexiones para una eclesiología humilde | Por Luis Cruz Villalobos (1)



En busca de un sueño tallaron la piedra;
En busca de un sueño Dios vino a la tierra.
- Silvio Rodríguez


Como los reyes… a rey muerto, rey puesto.

La iglesia[2] ha muerto para muchas personas, sólo se observan movimientos automáticos y espasmódicos del difunto. Algunos/as opinan que no, que la iglesia sigue viva y que debe seguir siendo el estandarte absoluto de la Verdad absoluta para el mundo entero, tal como lo ha hecho por dos milenios… Otros/as piensan que la iglesia no puede morir definitivamente, pero que tampoco debe seguir viva del modo que lo ha estado.

En el presente artículo me interesa compartir algunas reflexiones sobre aquello que puede ser fundamental para un cambio vital en el Cuerpo de Cristo, para que no sea un cadáver violento o irrelevante, en medio de un mundo radicalmente necesitado y cambiante.

Mensaje Dominical | Domingo 25 de Noviembre 2012

Juan: 18: 33b - 37:  Tú lo dices: ¡Soy rey!

Daniel 7: 13 -14:  Su dominio es eterno y no pasa
Salmos 92:  El Señor reina vestido de majestad
Apocalipsis 1: 5 - 8:  Él hizo de nosotros un reino, sacerdotes de su Padre Dios

La liturgia de este domingo nos trae de nuevo un pasaje del libro de Daniel. En contraposición a las pretensiones de divinidad y de dominio absoluto típicos de los dominadores (griegos para la época del libro), Daniel va mostrando otras imágenes del verdadero y eterno Dios. No hay que tomar en sentido literal el contenido de estos materiales apocalípticos. Más bien hay que verlos y valorarlos desde la óptica de la resistencia, un recurso que se ingenia el hagiógrafo para ir contrarrestando en el fiel judío los peligrosos efectos de una ideología que pretende suplantar el poder y señorío únicos del Dios bíblico. La historia ha demostrado que tanto imperios como emperadores, reinos y reyes fenecen, pasan, se acaban, y eso no va a cambiar; que sólo una cosa es inmutable el poder, la gloria y el reinado de Dios a favor siempre del oprimido, eso nunca pasará.

Celebramos la solemnidad de Jesucristo «Rey del Universo». A ese fin hemos leído el pasaje de Daniel en donde uno como hijo de hombre recibe de parte del anciano el poder y la soberanía universal. En contraste con esta imagen de Daniel que fue asumida por el cristianismo como una prefiguración del reinado universal de Cristo, nos presenta el evangelio de Juan el momento del juicio político de Jesús ante Pilato. «Oficialmente» Jesús no se ha proclamado Rey, sin embargo éste es el argumento por el cual sus adversarios quieren que sea condenado. De hecho sus adversarios ya lo han condenado a muerte, sólo que ellos no podían ejecutar la pena capital (Jn 18,31), que era derecho exclusivo de Roma (ius gladii). Por eso la insistencia a Pilato para que él confirme la sentencia que ellos ya habían dictado.

Aprendiendo a ser humanos | Por Alejandra Ortiz

¡Qué bueno es Dios al enseñarnos a ser humanos! A veces creo que los cristianos tenemos poco de "humanos" o al menos pretendemos ignorar esa parte.

Mis lecturas y meditaciones de las últimas semanas, así como mis experiencias de vida en este tiempo me dejan con dos opciones principales: Ignorar mi humanidad: dolor, angustia, aspiraciones, amores, pecado y frustración y escapar a un mundo construido por mis nostalgias o asumir todo esto y vivir la vida con Jesús día con día, en lo real y cotidiano. Prefiero lo segundo, aunque en muchas ocasiones vivo de otra manera.

El leer a Eugente Peterson me ha ayudado a pensar la vida en estos términos y confrontarme con la cantidad de veces que prefiero huir o negar mi realidad o la de otros, porque es dificil. Desde el primer libro que estudié y medité profundamente acerca de los Salmos de Ascenso ("Larga obediencia en una misma dirección") y ahora mientras leo "Leap over a wall" sobre la historias del rey David me siento con Dios a tomar té y reflexionar todo esto. Mis amigos y la gente con quien vivo me ayudan también a ver que ser real, vulnerable, mostrarme débil y con necesidades les ayuda a ellos a conocerse, a identificarse y que Dios se hace más claro y maravilloso ahí, en medio de nuestra fragilidad humana. Porque ahí brilla con más fuerza.

La Iglesia está en deuda con las Mujeres | Por Josaphat Jarpa

Para la Marcha del día mundial en contra de la violencia hacía la mujer del 2011 había un lienzo con una frase que decía “La Democracia esta deuda con las mujeres”, esto me llevo a una comparación sobre el actuar de la Iglesia hoy y como las Iglesias Fundamentalistas son un soporte para la desigualdad y exclusión de la mujer en la sociedad.

¿Cuáles son esas Iglesias fundamentalistas que promueven la desigualdad y la subordinación de género, que han generado desprecio obstaculizando el desarrollo de una sociedad sana?

 
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