La Biblia: Palabra de Dios para hoy | Parte 1: La Biblia en la vida del pastor

Camino sinuoso atravesando un valle montañoso al amanecer, simbolizando el camino de la fe y la lectura de la Biblia como guía para la vida.

Introducción editorial — El Blog de Bernabé

El ministerio pastoral tiene muchas responsabilidades: predicar, acompañar, orientar, corregir y consolar. Pero en el fondo todas convergen en una misma tarea: ayudar al pueblo de Dios a discernir el camino correcto.

La Biblia se presenta entonces como el mapa indispensable para ese camino. No se trata simplemente de un libro antiguo ni de un conjunto de enseñanzas religiosas. Para el pastor, la Escritura es el lugar donde Dios revela sus caminos y pensamientos.

En esta primera parte del artículo, José A. Soto Villegas plantea una pregunta fundamental: ¿qué significa ser pastor cuando el mundo ofrece tantos caminos aparentemente correctos? La respuesta comienza recordando que el pastor es, ante todo, un guía que debe aprender a leer bien el mapa de Dios.

Portada del libro

Descubre la Biblia I

Descubre la Biblia I inaugura una serie que propone un recorrido formativo por el mundo de las Sagradas Escrituras, combinando visión panorámica, reflexión teológica y sensibilidad literaria. Este primer volumen explora cómo la Biblia ha impactado la vida de personas y comunidades, y abre la puerta a comprenderla también como obra literaria de extraordinaria riqueza. Es una invitación a leer la Escritura con mayor profundidad, entendiendo su formación, su mensaje y su fuerza transformadora.

¿Qué es un pastor? Es el guía de una iglesia que busca cada día los caminos de Dios. Esta es una tarea de gran importancia porque hay camino que al hombre le parece derecho, pero es camino que lleva a la muerte (Proverbios 14.12, RVR). Nuestro mundo nos hace difícil discernir el camino correcto, pues nos señala diferentes caminos, y todos a simple vista parecen buenos. Aquí es donde el pastor juega un papel crucial, y es que como guía, es entonces un consejero al cual acuden muchos en busca de dirección. También me gusta pensar en la predicación dominical como el momento en que el pastor ofrece dirección, es decir, cada sermón es un consejo o un conjunto de ellos. Cada domingo los miembros de la iglesia acuden con una pregunta: ¿Cuál camino?, y el pastor es el llamado a ofrecer una respuesta. La iglesia sabe que esta es una pregunta importante, pues no quiere ser sorprendida por su Dios lejos del camino.

Deje el impío su camino

y el hombre inicuo sus pensamientos,

y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia,

al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.

Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos

ni vuestros caminos mis caminos»,

dice Jehová.

«Como son más altos los cielos que la tierra,

así son mis caminos más altos que vuestros caminos

y mis pensamientos más que vuestros pensamientos». (Isaías 55.7-9, RVR)

Acá está la respuesta a la pregunta de la iglesia: el camino a seguir es el camino de Dios. La palabra hebrea traducida como camino, tiene básicamente dos significados: uno literal y otro metafórico. El sentido metafórico es el que se aplica en este pasaje que acabamos de citar. Si aplicamos el término a Dios, el camino es figura de su comportamiento o sus planes. En lo que al hombre y a la mujer respecta, el camino es figura de la vida, del comportamiento o la conducta. El camino en este sentido no es algo estático, sino algo en lo que uno se halla todo el tiempo; nunca dejamos de caminar, y mientras caminamos forjamos nuestro camino. Por lo tanto el camino también tiene destino, y en ese sentido la Biblia presenta una doble posibilidad: camino de vida o camino de muerte; o sea, uno lleva a la vida y el otro a la muerte. Por eso se hace imperioso que caminemos en los caminos de Dios. ¿Dónde encontraremos un mapa que nos guíe en este sentido? La Biblia es el mapa por excelencia, pues en ella Dios nos revela sus caminos y pensamientos.

DESCUBRE LA BIBLIA I —Sociedades Bíblicas Unidas—
Una obra formativa que introduce al lector al significado, impacto y riqueza literaria de la Biblia desde una perspectiva accesible y rigurosa.

Ahora bien, la Biblia es un mapa muy antiguo, dibujado por gente muy diversa, que vivió en una época y en una cultura muy diferente a la nuestra. Esa distancia se convierte muchas veces en un obstáculo para leer los caminos de Dios. Se requiere entonces de un experto lector de mapas; y ese «experto» es sin duda el intérprete serio de la Biblia. El pastor está entonces llamado a convertirse en un intérprete de la Biblia. Todo intérprete debe además hacer buen uso de las herramientas existentes en el arte de la lectura del mapa que es la Biblia. De eso se ocupa la obra que ahora tienes en la mano.

Esta es la Parte 1 de 4 del artículo “La Biblia en la vida del pastor-líder” dentro de la serie Descubre la Biblia I.

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