Algunas preocupaciones entorno a Lausana III, Cape Town 2010 | Por Claudia Rosales de Monzón


El Congreso de Lausana III goza de buena aceptación en su programación, organización  y desarrollo. Hay buen orden, puntualidad y preparación, algo que se percibe en cada aspecto por mínimo que sea. Sin embargo, es algo que contrasta con algunos hechos a los que me referiré en esta oportunidad y que me preocupan.

Foto Claudia Rosales de Monzón
Para iniciar, contaré que el día de hoy un participante de España me expresó que se está cuestionando si realmente habrá valido la pena haber venido a Cape Town 2010. Sus razones son sencillas. Él dijo que está muy “estadounidense” el asunto (literalmente dijo “muy gringo”). Ahora, las preocupaciones a las que me refiero están por esta misma línea. Antes aclaro que no soy de las personas que desacreditan todo lo que del “norte” viene, aunque he aprendido a sospechar de ciertas intenciones.

En Lausana III, hemos disfrutado muchas cosas y estamos aprendiendo otro montón. Quizás venimos con esa idea, la de escuchar y aprender. Como latinos no tenemos problema con ello. Podemos escuchar de otros sin problema de reconocer que no lo sabemos todo. Sin embargo, también queríamos expresarnos y ser escuchados. Cosa que ellos, pareciera no consideraron tan extensamente. Pienso que tal vez suponen que no se aprende algo de los “alcanzados”. Esta suposición me recuerda lo que un español expresó ante la llegada a su iglesia de un pastor latino. Dijo:
“¿Hay algo que podamos aprender de los indios de las colonias?”

Quizás esté equivocada en mi apreciación, lo reconozco, pero seguiré describiendo un poco lo que ha pasado por acá y que me preocupa abiertamente.

Hoy, gracias a la participación de Samuel Escobar y René Padilla, se pudo expresar un poco la historia de Lausana y cómo América Latina le dio seguimiento desde el inicio. Esto contrasta con la realidad en el Congreso, ya que América Latina ha tenido poca participación. René Padilla habló de cómo con Lausana I se llegó a la Misión Integral y que él espera que esta Misión sea una de las cosas que se tomen en cuenta para este Lausana III. ¡La emoción era grande al ver a estos dos teólogos latinoamericanos hablando sobre la Misión! Capturé algunas fotografías y de igual forma grabé vídeos. Seguido de la participación de estos dos grandes de la teología, pasó un coro latino entonando en su más alta expresión y sabor……., al que se unieron René Padilla y Samuel Escobar.

Pero también he de expresar que fueron proyectados unos vídeos sobre América Latina. En ellos se expuso a una América Latina desactualizada. Los vídeos tenían formato como de los años “noventas”, en los cuales se presentó a esta parte del continente como atrasada, católica y sincretista.  Los vídeos no presentaron algo sobre lo que la iglesia evangélica está haciendo actualmente o del qué hacer teológico o misionero. ¡Mucho menos de la Misión Integral que se lleva acabo! Por esta presentación varias delegaciones (incluyendo a varios de Guatemala) nos molestamos. En mi delegación, alguien expresó “o hablamos ahora o callamos para siempre”. Al finalizar la Plenaria de la noche y la participación de América Latina, el Director Ejecutivo del Congreso Douglas Birdsall llegó cerca de varios delegados latinoamericanos, hecho que fue aprovechado por un delegado argentino quién le expresó:

Perdone, que le tenga que decir esto ahorita, pero se lo tengo que decir. ¡Estamos sumamente molestos por cómo se presentó hoy a América Latina! Porque eso no es solamente América Latina. Eso es algo de antes, no de ahora y le digo que vamos a hacer una carta de protesta.

A lo cual el director Birdsall reaccionó en silencio y no expresando palabra alguna procedió a retirarse rápidamente.

Más temprano, en el Multiplex del tema de la Globalización, el conferencista Os Guiness dijo que:

El occidente (refiriéndose a Estados Unidos) necesita del Sur para alcanzar a la gente y por lo tanto necesitan que (los del Sur) se preparen para ir allá.

Luego en el tiempo de las preguntas, un brasileño expreso:

No es una pregunta, es algo que les quiero decir. Ustedes dicen que necesitan que nosotros vayamos a hacer misión en su país, pero dicen que nos preparemos para hacerlo. Ante lo cual yo digo que sería mejor que nos escuchen lo que tenemos que decir para hacer esa misión.

Repentinamente, hubo un silencio rotundo en la sala para ser interrumpido por los aplausos de los pocos latinos que estábamos presentes. (Habíamos pocos, pues muchos se habían ido al ensayo para la presentación latinoamericana de esta noche.)

Luego del aplauso, nadie retomaba la palabra en el panel del foro, hasta que se puso en pie un hermano africano que dijo:

Yo sé que nos quieren escuchar, pero ¿en realidad van a escuchar lo que tenemos que decir?

Ante el clima tenso que se percibía, rápidamente pasaron a las siguientes preguntas dejando el tema inconcluso y sin respuesta.

De manera personal, puedo percibir que no hay un balance de expositores en el congreso. Hay una clara tendencia hacia el “occidente” de Estados Unidos y su forma de hacer misión, conservadora y dualista. Percibo a una América Latina con su Misión Integral casi ignorada. ¡La teología producto de aquel Lausana I corre peligro de no ser tomada en cuenta!

La molestia es que a los -no anglosajones- nos están diciendo “qué tenemos que hacer”, sin comprender en “dónde estamos (contexto)” y mucho menos dialogar con nosotros. En la misma crítica un delegado que asistió al Multiplex donde trataron el tema del Islam, a quién parafraseo, me expresó:

Hoy entendí perfectamente a los islamitas en su molestia cuando llegan los misioneros (norteamericanos), ya que hacen con ellos exactamente lo mismo que hicieron con nosotros (Latinoamérica). Nos vinieron a decir “qué hacer”, “cómo hacerlo”, nos lo impusieron y encima de todo se fueron y nos dejaron bien “fregados” (mal), con la gente mal educada, sin poder sostenerse localmente, ya que todo provenía del “norte”. Esto es lo que pasa con los musulmanes. Llega el misionero, se impone, les quieren quitar todo (cultura) y los dejan solos. Pero allí no funciona así la cosa, porque ellos son un pueblo estrictamente espiritual, su cultura es espiritual, para ellos todo es espiritual.

Recopilo estos comentarios porque puedo percibir que por allí va la cosa en este Lausana III. El primer día, de forma radical y hasta cierto punto algo ofensiva, Os Guiness hizo comentarios sobre la “verdad” que no agradaron del todo.  Ante esto, la teóloga Eliana Gilmartín expresó en su Twitter:

“Defender” la “verdad” como se intentó ayer en Cape Town, definitivamente no fue un factor de reconciliación (tema vector de hoy).

Y luego, como Os Guiness dijo que los que no creen en la “verdad” eran unos tontos, agregó:

Llamar “tontos” en reiteradas oportunidades es un delito de lesa humanidad de parte de un “representante” de Jesús.

El malestar por el rumbo no parece solamente propio, he escuchado estas preocupaciones de algunos europeos  y, por lo menos, de un asiático.

Claro que hacen faltan varios días para que termine el congreso, pero si no nos expresamos correremos el riesgo de que el documento final de este Lausana III quede impregnado de bonito orden, de declaraciones sobre el alcance misionero, pero de una teología preocupante, conservadora, no a mi parecer para el mundo cambiante en el que vivimos. Ruth Padilla DeBorst  mostró una conferencia excelente, mostrando un balance entre la exégesis y lo pastoral. Esto se agradece pues no hizo gala de argumentos emotivos o falaces para invitar a una misión integradora. ¡Ese es el rumbo que queremos llevar!

La nueva evangelización necesita de una teología actualizada, sin premeditaciones conservadoras, ni liberalismos extremistas. Que antes de ser una imposición, sea una invitación dialógica a una vida plena, no reducida a números, afirmaciones dogmáticas fundamentalistas y templos que envejecen.

Mañana es un día de descanso y como buenos latinos vamos a ir en grupo a dar un paseo, comer y platicar un poco más. Los temas que abordaré serán a partir de las preocupaciones que expresó hoy René Padilla sobre este Lausana III, mismo que recopiló Harold Segura en sus notas del Facebook y que comparto:

Me preocupa, primero, el discipulado, porque el Señor nos mandó a algo más que a hacer convertidos; segundo, la Globalización, que si de ella vamos a hablar que se mencionen los efectos sobre los miles de pobres y, tercero, el sistema económico y su destrucción sobre el medio ambiente.

¡Otro enfoque de Lausana III es posible!

Claudia Rosales de Monzón
Delegada Guatemalteca

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