Introducción editorial — El Blog de Bernabé
Una cosa es reconocer que la Biblia es el mapa del camino de Dios, y otra muy distinta es aprender a leer ese mapa correctamente.
Muchos creyentes desean escuchar la voz de Dios, pero no siempre desarrollan hábitos de lectura bíblica que permitan que esa voz transforme la vida cotidiana. La lectura de la Escritura requiere disciplina, intención y perseverancia.
En esta segunda parte del artículo, el autor dirige su atención precisamente a ese punto: la práctica diaria de la lectura bíblica. No se trata simplemente de leer por leer, ni de acumular conocimiento religioso, sino de permitir que la Palabra de Dios moldee la vida del pastor y, a través de él, la vida de la comunidad.

Descubre la Biblia I
Descubre la Biblia I inaugura una serie que propone un recorrido formativo por el mundo de las Sagradas Escrituras, combinando visión panorámica, reflexión teológica y sensibilidad literaria. Este primer volumen explora cómo la Biblia ha impactado la vida de personas y comunidades, y abre la puerta a comprenderla también como obra literaria de extraordinaria riqueza. Es una invitación a leer la Escritura con mayor profundidad, entendiendo su formación, su mensaje y su fuerza transformadora.
En este artículo nuestro propósito es más bien ayudarte a conocer el mapa. Las herramientas son de indudable importancia, pero si no se conoce el mapa a fondo, estas pueden resultar inútiles. A continuación te brindamos algunos consejos para el mejor conocimiento de este mapa.
Ante todo debemos reconocer que al abrir la Biblia todos queremos algo, y ese algo es oír la palabra de Dios para nuestras vidas. Para lograrlo es de suma importancia que comencemos a leer la Biblia cada día. Esto debe hacerse de manera intencional, por lo cual debe programarse. Pero cuidado, no se trata de leer por leer, sino de estudiar la Biblia usando las herramientas adecuadas. Tampoco se trata de estudiar con el fin de obtener conocimiento nada más. Leemos y estudiamos la Biblia para que esta transforme nuestras vidas. La lectura de la Biblia con este propósito se convierte en el alimento espiritual de cada día; alimento que nos da la fuerza de Dios para enfrentar nuestro diario caminar por este mundo. Decimos que debe ser diaria porque así como necesitamos de alimentos diarios para recuperar nuestras fuerzas físicas y continuar viviendo, de igual manera debe ser con nuestra alimentación espiritual.
Siendo entonces de vital importancia, la complejidad de la Biblia no debe desanimarnos. Nuestra relación con Dios se fortalecerá cada día si cumplimos fielmente nuestro plan de lectura. Tampoco debes pretender que en un mes de lectura todo cambie; el efecto de la lectura de la Biblia en tu vida se puede comparar con el efecto de una gota que constantemente cae sobre una piedra: aunque despacio, poco a poco va profundizando hasta dejar su marca.
Antes de que comiences la lectura debes saber que tu actitud ante este libro debe ser la correcta. No estamos ante un libro de historia ni ante una novela de García Márquez. No es algo que leemos y archivamos. La Biblia es un libro de lectura diaria, y la relectura del mismo, aunque estemos ante un pasaje muy conocido, hará que profundicemos en sus misterios.
A continuación daré respuesta a varias preguntas que parecen importantes y te ayudarán en tu lectura de este fascinante libro.
Esta es la Parte 2 de 4 del artículo “La Biblia en la vida del pastor-líder” dentro de la serie Descubre la Biblia I.
Una obra formativa que introduce al lector al significado, impacto y riqueza literaria de la Biblia desde una perspectiva accesible y rigurosa.

