El poder disruptivo de ser brutalmente honesto contigo mismo

Hombre adulto de perfil, vestido de forma profesional, observa su reflejo en una ventana de oficina mientras reflexiona en silencio, imagen asociada a la autocrítica objetiva y la responsabilidad personal.

Fracasar duele, pero lo que realmente nos detiene es la incapacidad de ver nuestra propia mano en el proceso. Vivimos en una cultura de externalización de la responsabilidad, donde es más sencillo señalar a las circunstancias, al entorno o a los demás que detenerse frente al espejo y preguntar: ¿Qué parte de esta situación me […]