Hay que cuidar el cuerpo: la iglesia como cuerpo de Cristo (1 Corintios 12:12-27)

Lo más propio de cada uno de nosotros no son nuestros bienes materiales, ni el dinero, ni la casa en la que habitamos, ni la ropa que llevamos puesta. Lo más propio de nosotros es el cuerpo. Por eso lo cuidamos y procuramos sentirnos bien con él, evitamos dañarlo o que alguien le haga daño. […]