Memoria de mis putas tristes. Lectura pastoral de una obra de García Márquez | Por Harold Segura
Apenas se ha empezado a leer y ya en la octava línea, Rosa Cabarcas, dueña de una casa clandestina, le dice al viejo que acaba de cumplir noventa años y que ha querido regalarse una noche de amor, que: «También la moral es un asunto de tiempo» (p.9). El viejo, que se sabía feo, tímido […]