¿Señales de los tiempos? Una reflexión y proyecciones de cara al 2013 | Por César Soto

La noche es fría y la lluvia golpea con fuerza la casa, sin embargo me voy a dormir confiado; la cama está tibia y la casa no se gotea. Ya en la mañana, una voz amigable me despierta, el sol entra a raudales por la ventana y el desayuno me espera, pan caliente, huevos frescos y un tazón de chocolate humeante; hay gente a mi alrededor, gente que habla de cosas que no entiendo ni me interesa entender; termino de comer y me levanto, me siento lleno de energías y el patio me espera, tengo 6 años y lo único que me interesa es pasarlo bien, no aburrirme, de mi comida, vestuario y futuro se están encargando bastante bien mis padres, la vida pasa sin preocupaciones y me gusta que sea así.

De tanto en tanto y bajo ciertas circunstancias, hoy a mis 35 años, quisiera que las cosas volvieran a ser como eran antes, que alguien se haga cargo de todo y que yo sólo me dedique a pasarlo bien. Alguno podrá decir: “pero si es así!! confía en Dios, Él se hará cargo de todo!!” No obstante, hasta donde mi conocimiento de Dios llega y hasta donde la experiencia me ha permitido aprender, la soberanía de Dios, muchas veces mal entendida y explicada, no llega al nivel de convertirme en un parásito de la deidad, irresponsable y manipulable. El libre albedrío, otro tema mal entendido y mal enseñado, me permite todo un rango de decisiones en las cuales muchas veces cometeré errores de los que tengo que aprender y otras tantas decisiones acertadas de las que aprenderé bastante menos.

Una meta para el 2013: Estudiar la Palabra con mayor profundidad | Por Juan Stam

¡Qué bueno sería que este año fuera tu inicio en el estudio de la Palabra de Dios más a fondo!

Imagen: Pixabay -  CC0 Public Domain
Es importante darnos cuenta de que hay diferentes tipos de "lectura" de cualquier libro. Leo una novela o un libro de poesía, por ejemplo, por el simple placer de su lectura. De muy otra manera leo un texto de química o de teología, y de una manera parecida, pero con importantes diferencias, un libro de historia. Esos tipos de lectura requieren más cuidado, más atención y más análisis.

Hay también diferentes niveles de lectura de la Biblia. Sin duda, el nivel más común, y con el que todo cristiano comienza su experiencia bíblica, es la lectura devocional o inspiracional. En este nivel, leemos la Biblia en busca de alimento espiritual personal, de frases y promesas que nos animan y textos que nos fortalecen. Un segundo nivel, en que queremos entender mejor nuestra fe, es el de la lectura doctrinal de la Biblia. Aquí buscamos versículos, o mucho mejor, pasajes, que aclaran las verdades de nuestra fe. Otra lectura, poco atendida pero de hecho muy importante, es la lectura histórica, que descubre a través de toda la Bibla la larga historia de la acción de Dios para nuestra salvación. Idealmente, todas estos niveles de lectura deben regirse por el enfoque exegético, que busca en todo momento, hasta dónde sea posible, descubrir el mensaje original que el autor inspirado comunicaba a los receptores de la Palabra.

Las bendiciones de la Soledad | Por Alejandra Ortiz


Llegué a un lugar que no conocía, caminé por una playa sin gente, el viento frío ahuyentó a muchos, pero caminé un buen tiempo. Me di cuenta que la soledad era incómoda en principio, empezamos a platicar sobre mis sentimientos, pensamientos, emociones, expectativas, ilusiones, experiencias pasadas, mi alegria, preocupaciones y mi dolor. Así empezamos a caminar por la playa, fueron varios kilómetros... un rato me senté y escribí, comí un poco y seguimos caminando.

El retiro no me resolvió todas mis dudas, ni fue una fórmula mágica de transformación, pero obró algo en mí, Dios hizo algo que aún no logro articular, él está haciendo algo que no logro controlar, y está bien, así quiero que sea.

Después escribí y escribí y escribí. Todo en una nueva libreta sin rayas, ahí me di cuenta de procesos y transformaciones, de orgullos e inseguridad, de falsas fuentes de valor e identidad. Ahí fue como verme en el espejo y rogar porque no se me olvide la imagen.

Habitar en familia | Por Samuel Escobar

Fue en 1957 que conocí en Lima a Alfredo, aquel amigo andaluz que había emigrado al Perú, en busca de trabajo y nueva vida. Los primeros meses fueron un tiempo de soledad para adaptarse, buscar trabajo y empezar a desenvolverse. En esa época cantaba en Lima un conjunto musical español llamado “Los churumbeles de España”, con su cantante Juan Legido. Una de sus canciones favoritas que hacía saltar las lágrimas en los ojos de Alfredo decía:
“Solo, / yo voy solo entre la gente / que me mira indiferente / sin sentir curiosidad
Solo, / como un perro callejero, / como un barco sin velero, / solo con mi soledad.”
Samuel y Lily Escobar con unos amigos misioneros, 1957
La soledad hace cantar y llorar a la gente, inspira tanto poesía culta como música popular. Hay, por ejemplo, una “vidala” del norte argentino que se canta como un pregón o lamento en tonos menores y que comunica poderosamente esa sensación de soledad en la cual nuestra sombra es la única compañera:

En lo humano anda Dios | Por Harold Segura C.

"Entró el ángel a donde estaba ella y le dijo:
–Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.
Al oírlo, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué clase de saludo era aquél.
El ángel le dijo:
–No temas, María, que gozas del favor de Dios" (Lucas 1:28-30)

María se desconcierta ante el anuncio del ángel. Su desconcierto es comprensible: un ángel la invita a estar alegre (por lo general estos seres celestiales y los que pretenden serlo son muy serios y de figura circunspecta), le asegura que está llena de gracia (esto era normal en los sacerdotes varones, pero no en las mujeres laicas y jovenes) y le confirma que Dios está con ella (bueno, de esto sí estaba segura María aún antes de la llegada del ángel).

"¿Qué clase de saludo es este?" pregunta ella con natural curiosidad. ¿Qué le está pasando a Dios? ¿Acaso ha decidido hacerse humano y usar su vientre para tal locura?

La Navidad: Nuestra paradoja salvadora | Por Juan Pablo Espinoza

Cuando nos enfrentamos al misterio de la Navidad, acudimos a un momento y a una imagen sugerente: Dios se hace niño, se hace pobre, se hace limitación. En este desarrollo, queremos comprender cuál es el verdadero sentido de la Navidad, y cuál es la repercusión que tiene para nuestra vida cristiana hoy.

En primer lugar vamos a estudiar el simbolismo y el imaginario teológico del ‘niño’. Estos dos conceptos, expresan una realidad que se ‘dice’ desde un lenguaje metafórico o simbólico, el cual funciona como una puerta al misterio de Dios. El simbolismo del ‘niño’ lo leeremos desde Isaías: “Serán vecinos el lobo y el cordero, y el leopardo se echará con el cabrito, el novillo y el cachorro pacerán juntos, y un niño pequeño los conducirá” (Is 11,6)

La imagen que el profeta utiliza, habla de la plenitud de los tiempos, la era mesiánica que se inaugura desde la figura tierna de un niño[1] que conduce los destinos de la creación, representada en el mundo animal. No es una imagen portentosa, en el sentido del persona que se presenta, sino que es una paradoja, ya que el que guía los destinos ahora es un niño, un débil y necesitado de todo.

Nació Jesús... La fiesta que falta celebrar | Por Josaphat Jarpa

Los relatos que se dan del nacimiento de Jesús desde los textos Bíblicos de Mateo y Lucas, como así de las tradiciones posteriores, nos dicen que Jesús nació en un contexto de completa vulnerabilidad, Hijo de una Madre “Soltera”, el evangelio de Lucas lo sitúa en un pesebre, un lugar de comida de animales del campo, y el relato en Mateo nos dice incluso que sufrió persecución, siendo movidos en plena etapa de embarazo, huyendo a otro País para poder sobrevivir.

Misma realidad que viven hoy tantos migrantes en América Latina, huyendo del “Poder asesino”, para buscar un mejor vivir o simplemente sobrevivir, muchos de ellos niños y niñas, que no logran la misma suerte de Jesús, sino que son muertos, otros apartados de sus padres para ser vendidos a través de la trata de personas y vivir como objetos de consumo.

En el relato de Lucas señala además que fue acompañado por campesinos [Pastores], sujetos alejados de la urbe, alejados del templo, de un lugar sin lugar, Mateo añade la visita de unos “Sabios del Oriente” o “Reyes Magos” extranjeros con otras creencias, otras culturas, realizando un acto intercultural, de compartir una fiesta.

Los “O Antífonos”: Meditación para una Semana antes de Navidad | Por Osías Segura C.

Los “O antífonos” son siete antífonos que han sido históricamente cantados o recitados antes del Magníficat, durante los vespertinos de la liturgia de las Horas en el tiempo de Adviento. Los “O antífonos” se conocen como los Octavos que consisten en los siete días antes de la navidad (17-23 de Diciembre). Cada “O antífono” hace referencia a Cristo, pues cada uno hace referencia al título mesiánico (profecía mesiánica) que se encuentra en el Libro de Isaías.

Esos títulos mesiánicos son los siguientes:

O Sapientia (O Sabiduría)
O Adonai (O Señor)
O Radix Jesse (O Raíz de Isaí)
O Clavis David (O Llave de David)
O Oriens (O Amanecer Radiante)
O Rex Gentium (O Rey de todas las Naciones)
O Emmanuel (O Emmanuel-Dios con nosotros)

La Navidad Apocalíptica | Por Juan Stam

Estudiemos el Apocalipsis con Juan


¿Feliz Navidad? ¡No mucho!
¡¡Una Navidad combativa!!

En este pasaje tenemos el relato de la Navidad según Juan de Patmos. Es una Navidad extraordinaria, muy sombría. Es el lado oscuro de la Navidad, que nos advierte contra el peligro de sentimentalizar demasiado el nacimiento del niño Jesús.

No cabe duda de que Navidad es felicidad; sólo un Scrooge podría ser triste y amargo en estas fechas, pero nunca un cristiano. Nosotros cantamos alegres, "Oh santísimo, felicísimo, grato tiempo de Navidad". Pero a veces romantizamos demasiado el suceso: "en la faz del Señor brilla un límpido rayo de luz", dice un himno navideño, y según otro:

Allá en el pesebre, do nace Jesús,
la cuna de paja nos vierte gran luz;
Estrellas lejanas del cielo al mirar
Se inclinan gozosos
su lumbre a prestar.

La vaca mugiendo
despierta al Señor,
Mas no llora el niño,
pues es puro amor...

Navidad, la esperanza desafiante de una palabra encarnada | Por Pablo Rivera



Ortega y Gasset, (1883-1955) filósofo y ensayista español, escribió una vez que la “palabra es sólo aire”; en alguna medida tenía razón, ya que para que se emita alguna palabra, es necesaria la inspiración y expiración de este, sin embargo, existen una serie de otras variables que hacen de que se puedan escuchar las palabras. Les invito a reflexionar acerca de una Palabra especial y alguna de sus características desde el evangelio de Juan 1:1-4,14.

Comenzando a leer, el texto deja en evidencia la primera característica de esta Palabra especial. “La Palabra ya existía, estaba junto a Dios y era Dios”; aquí queda manifiesta su pre-existencia, siendo esta antes de la materia, del tiempo y de la historia, y no sólo existía, sino que estaba en comunión con la Deidad, en una profunda comunión, tan plena que le permite a Juan expresar que la Palaba y Dios son uno. Esta palabra es una, pre-existente, comunitaria y divina.

Navidad y Poesía en las Américas | Por Samuel Escobar


“Dime la antigua historia” cantábamos de niños en la escuela dominical.  Y la historia de la Navidad es la que en más idiomas se cuenta por el mundo. Los evangélicos de países latinoamericanos cantamos la historia y la contamos también en castellano. Algunos de nuestros poetas la han cantado de varias maneras. Porque esa historia motiva todo tipo de reflexión.

Aquí les presento tres poesías muy distintas sobre la Navidad. Los autores son tres Franciscos, unos más conocidos que otros, pero todos ellos cristianos sinceros. Francisco Molina fue pastor luterano en Puerto Rico, Francisco Luis Bernárdez poeta católico en Argentina y Francisco Estrello, poeta bautista en México. ¡Que disfruten!

El Magnificat: la teología de María | Por C. René Padilla

Ilustración de Cerezo Barredo, Pintor de la Liberación
De todos los himnos que aparecen en el Nuevo Testamento ninguno refleja con tanta precisión como el Magnificat [1] las aspiraciones mesiánicas del pueblo de Israel en el tiempo en que nació Jesucristo. Son aspiraciones de liberación de la opresión imperial a la que ese pueblo ha estado sometido a lo largo de su historia y que en ese momento vive bajo el yugo de Roma representado en la Palestina por el rey Herodes el Grande. María, una humilde joven virgen de Nazaret, probablemente todavía adolescente, ha escuchado el anuncio del ángel Gabriel. Es un anuncio trascendental, según el cual ella quedará encinta y dará a luz un hijo que será llamado Jesús, en quien se cumplirán las profecías del Antiguo Testamento respecto al Mesías: “Dios el Señor le dará el trono de su padre David, y reinará sobre el pueblo de Jacob para siempre. Su reinado no tendrá fin” (Lc 1:31-33). Sumisa, María acata la voluntad de Dios (“Aquí tienes a la sierva del Señor. Que él haga conmigo como me has dicho”, v. 35) y a los pocos días emprende viaje a Judea para visitar a su parienta Elizabet, esposa del sacerdote Zacarías, en su casa. Es allí donde la bienaventurada futura madre expresa en un cántico que abunda en ecos del Antiguo Testamento lo que, desde su perspectiva, significa el cumplimiento del anuncio angelical no sólo para ella sino también para su pueblo y para toda la raza humana.

¿Qué son "las señales de los tiempos"? | Por Juan Stam

Estudiemos el Apocalipsis con Juan

Hace unos años, el día después del espantoso terremoto de México, escuché por casualidad la conversación entre dos señoras obviamente evangélicas. "Pues hermana, ¿cómo te pareció el terremoto en México ayer?" La respuesta me dejó atónito: "¡Qué maravilla! Me alegré mucho. ¡Cristo viene ya!"

Un día, cuando Jesús y sus discípulos estaban admirando el templo de Jerusalén, el Señor les anunció que no quedaría piedra sobre piedra de esa majestuosa arquitectura, porque Israel había rechazado a su Mesías. En eso le preguntaron, "¿Cuándo serán estas cosas? ¿Y qué señal habrá cuando todas estas cosas hayan de cumplirse?" Y Jesús respondió "Mirad que nadie os engañe" (Mr 13:2-5; Lc 21:6-8). Es claro que según Marcos y Lucas, todo el tema de la conversación era el futuro del templo, y que lo que le pedían a Jesús, según esos dos evangelios, era la señal de la futura destrucción de Jerusalén. El evangelio de Mateo reformula la misma pregunta: "¿Cuándo serán estas cosas [destrucción de Jerusalén], y qué señal habrá de tu venida y del fin del siglo?" (Mat 24:2-5). Esa diferencia es importante, pero en Mateo también el tema central es la destrucción de Jerusalén como anticipo de la venida de Cristo. Mi compatriota tica, cuando comentó el terremoto de México, sin duda estaba pensando en este pasaje de San Mateo, aunque olvidando su contexto histórico de un suceso que ocurrió unos cuarenta años después, hace casi diecinueve siglos.

La Diversidad Creadora de la Divinidad | Por Esther Baruja



Y creó Dios al hombre a su imagen,
a imagen de Dios lo creó;
varón y hembra los creó .
Génesis 1:27 (1)


Jacques Derrida afirma que la univocidad del texto lo empobrece (2) por tanto con este ejercicio hermenéutico busco encontrar relevancia en otras interpretaciones sobre al texto desde el interés que existe en la Iglesia Cristiana por entender, aceptar, celebrar a nuestras/os hermana/os LGBT (3).

En el libro de Génesis tenemos dos relatos de la creación, aunque en esta ocasión me centraré en el primer relato que ocurre en el sexto día luego de la creación de la luz, los cielos, la tierra y las hierbas, la luna y el sol, los peces y los animales de la tierra. En el segundo relato de Gen. 2 el orden tiene una secuencia diferente.

El versículo 27 se inicia así “Y creó Dios (Elohim)”.  

Un cuerpo transgresor: una política de localización | Por Natanael Disla

The Son of Man (1964). René Magritte
Mi cuerpo es y ha sido una transgresión. No atado a los cánones, siempre encontré en la espiritualidad cristiana un dejo de crítica a lo establecido. Saberse anabautista radical no nombrado debe ser lo más parecido cuando se quiere ser posmoderno sin romper con el pasado de la “vuelta a lo sagrado”.

Me ubico en una confluencia de sentires descolocados. Mestizo por no ser ni negro ni mulato, ni blanco ni trigueño. Mestizo por estar aquí y allí: en medio de lo secular y lo sagrado; a medio camino entre el fruto de la nada (Meister Eckhart) y una isla partida en dos.

Sigo trillando el camino de vivir mi masculinidad, no una nueva por vivir, pero tampoco la misma que había vivido.

Cuando me vi en el espejo de mis etiquetas eché a correr. Jehú, mi héroe bíblico favorito en mi infancia, porque era intrépido y el tiempo le pasaba por encima, forjó mi masculinidad aprendida.

Vivo en una isla que no es una e indivisible porque es partida en dos. Con una raya casi derecha quieren dividirla en dos. Vivo en una tierra sufrida, cuya población aborigen fue totalmente exterminada. Se habla de millones de personas muertas. Mis pies pisan historias tristes de gente ida. Música ida, costumbres, historias y tradiciones idas.

Los sabios de Oriente (Mateo 2: 1 - 12) | Por Alfredo Tepox Varela


¿Cuántas veces hemos leído, o escuchado leer, este pasaje? Más de una vez, con toda seguridad. Año con año, al llegar la celebración de la Navidad, nos regocijamos con la lectura de estas palabras, que nos recuerdan el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo. Y la tradición nos hace evocar a estos tres personajes, que en nuestra infancia significaban la misteriosa llegada del juguete anhelado.

Pero hay en este pasaje mucho más que lo que la tradición ha ido imponiendo en nuestra mente. Porque estos “magos” no hacían aparecer ni desaparecer nada. Aunque es verdad que la palabra griega es mágoi, y que ha pasado a nuestra lengua como “magos”, en realidad se trataba de gente estudiosa de aquellos tiempos, lo que explica que algunas versiones traduzcan esta palabra como “sabios”. Tal vez sería mejor llamarlos astrólogos, ya que era proverbial la dedicación de la gente de Oriente al estudio de las estrellas.

La Navidad como Contextualización: Reflexiones sobre el Prólogo del Cuarto Evangelio (Juan 1:1-18) | Por Juan Stam

Juan
Ningún texto del Nuevo Testamento capta la maravilla de la Navidad mejor que el prólogo del cuarto evangelio: "El Logos (la Palabra) era Dios... y aquel Logos fue hecho carne, y habitó entre nosotros" (Jn 1:1,14). ¿Puede haber una expresión más hermosa, y a la vez más profunda, del significado del nacimiento del Hijo de Dios como hijo de María e "hijo de hombre"?

Extraña mucho la identificación de Cristo como "el Logos" en el prólogo de un libro en cuyas páginas nunca se vuelve a llamar por ese título, y más porque Jesús mismo, según los evangelios, nunca se llamaba así. Nos sorprende también que este evangelio mismo no elabora la verdad tan importante del "hacerse carne" del Hijo eterno. El cuarto evangelio se conoce como el evangelio que más afirma la deidad de Cristo, pero no tanto su humanidad física (su "carnalidad" material).

Muchos estudiosos han sugerido que Juan (suponiendo que así se llamaba el autor) escribió este prólogo después de haber redactado el mismo libro, cuando se dio cuenta de cosas importantes en el contexto cultural de su pueblo, Éfeso, que debía relacionar con el mensaje evangélico. En ese caso, la mención del Logos puede verse como una contextualización misionera, lo que da mucho más significado al pasaje.

El Dinero y la democracia ¿Se venden puestos y poder político? | Por Juan Stam



Es famoso el dicho del autor estadounidense Mark Twain: "Nosotros tenemos el mejor gobierno que el dinero puede comprar" ("We have the best government money can buy").

La portada de la revista TIME para el 13 de agosto del presente año (2012) mostraba la Casa Blanca de Washington, residencia del presidente de los Estados Unidos, con un gran rótulo en frente que decía, "SE VENDE; pedimos $2.5 mil millones de dólares".

En nuestro vecino del norte acaba de terminar la campaña política más costosa de toda la historia humana. El gasto total de todas las campañas (presidenciales, estatales etc), de ambos partidos, pasó de 6 mil millones de dólares. En las elecciones anteriores, en 2008, Barak Obama fue el primer candidato en la historia estadounidense en gastar más de mil millones de dólares (un billón de dólares, en inglés) en su campaña presidencial.[1] Ahora, en 2012, cada candidato superó el doble de esa suma y el costo total era más que seis veces el total de 2008. Según Peter Singer, profesor de filosofía y ética de la Universidad de Princeton, una suma muchísimo menor, de $200 millones (no miles de millones) hubiera sido suficiente para informar al electorado sobre los proyectos y programas de los candidatos ("Las elecciones defectuosas de los Estados Unidos", La Nación, San José, 17 nov. 2012)


POÉTICA DE LA RESILIENCIA: El poético afrontamiento de lo adverso | Por Luis Cruz Villalobos


Un hombre es un hombre
en cualquier parte del universo
si todavía respira.

No importa que le hayan
quitado las piernas
para que no camine.

No importa que le hayan
quitado los brazos
para que no trabaje.

No importa que le hayan
quitado el corazón
para que no cante.

Nada de eso importa,
por cuanto,
un hombre es un hombre
en cualquier parte del universo
si todavía respira
y si todavía respira
debe inventar unas piernas,
unos brazos, un corazón
para luchar por el mundo.

José María Memet[i]


Poética resiliente

Es interesante que la Poética de Aristóteles aborde de modo exclusivo el análisis estético de la Tragedia como obra artística particular[ii]. Aquí no me referiré a temas literarios, simplemente quiero mencionar que efectivamente el afrontamiento de las tragedias tiene su dinámica y estructura, su ritmo y recursos propios. Existe una poética, una modalidad creativa particular, para lograr componer o re-componer del desastre la belleza, de la tragedia el cambio, del sufrimiento la esperanza. La resiliencia es un arte poético, un estilo de composición de la vida que privilegia las notas mayores, los tonos luminosos, las palabras vitales. Todos los que afrontan con resiliencia la adversidad son poetascreacionistas, tal como los describe en su quehacer Vicente Huidobro:

La Solidaridad en la Biblia | Por Juan Stam

Foto Atelier Teee Flickr.com (1)
La Biblia comienza con un mensaje de solidaridad internacional, que puede considerarse el tema central del Génesis. En contraste con el expansionismo explotador de Babel (Gén 11:1-9; Babilonia), Dios llama a Abraham y Sara para ser bendición a todas las familias de la tierra (12:2-3; 22:18). Fiel a esa comisión solidaria, Abraham libera a los reyes aliados de Sodoma y Gomorra (14:1-16) y después intercede por esas ciudades (18:16-33). Por la presencia de Jacob, su suegro Labán es bendecido (Gn 29-21). Pero el gran clímax de todo el libro de Génesis es el programa de alimentación internacional que organizó José para el gobierno de Egipto (41:37-57; 47:13-26). A pesar de la escasez, la comida no era sólo para egipcios, ni sólo para los hebreos, sino para todos los pueblos vecinos. "La vida nos has dado", fue la respuesta de los pueblos (47:25). A sus propios hermanos, que le habían vendido a la esclavitud, José dijo, "Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios cambió ese mal en bien para salvar la vida de mucha gente" (Gn 50:20). Hubo hambre en todos los países, pero gracias a la economía planificada que instituyó José, había algo de comida para todos para sostener la vida de muchas personas. Ese es el mensaje del libro de Génesis.

El desafío de la globalización capitalista | Por C. René Padilla

El desafío que plantea la globalización capitalista es eminentemente un desafío ético. Es el desafío a crear una sociedad más igualitaria, una sociedad donde quepan todos.

Es urgente reducir drásticamente la distancia entre ricos y pobres, entre la minorítaria “clase transnacional”, constituida por aquellos que han hecho de la acumulación de bienes materiales el objetivo de su vida, y la gran mayoría de los excluidos o semiexcluídos, condenados a pagar el denominado “costo social” del sistema económico global.

Muchos dirían que para que eso suceda se requiere un gobierno que coloque la justicia en el centro de su programa político, un empresariado con conciencia social y un sistema económico que neutralice los efectos nocivos del sistema capitalista global. No le niego a nadie el derecho a soñar, especialmente cuando los sueños apuntan a cambios orientados en dirección a la utopía de un mundo nuevo.

Sociedad, Iglesia y Homosexualidad | Por Alexander Cabezas

“Argentina, primera nación en América Latina en aprobar el matrimonio homosexual”

Titulares como estos, aparecieron hace un poco más de un año en los principales medios de comunicación, mayormente en Argentina como epicentro de la noticia.

Para los defensores de la causa, éste es un gran salto hacia “la transformación social, rumbo a una sociedad más justa e igualitaria”. Anticipando la celebración y gracias a un recurso de amparo, meses antes, Norma Castillo y Ramona Arevalo, ambas señoras de 67 años y con más de 30 años de relación, “se juraron amor”, convirtiéndose así en uno de los tres matrimonios gays legales en la Argentina, según declaró el CLARÍN (Argentina, 9 de abril de 2010).

Por otro lado, dos jueces, ambos argentinos, aseguraron que “no casarían a parejas homosexuales por cuestiones morales y principios cristianos” (Diariochaco.com).

¡La Iglesia ha muerto!... ¡Viva la iglesia! Reflexiones para una eclesiología humilde | Por Luis Cruz Villalobos (1)



En busca de un sueño tallaron la piedra;
En busca de un sueño Dios vino a la tierra.
- Silvio Rodríguez


Como los reyes… a rey muerto, rey puesto.

La iglesia[2] ha muerto para muchas personas, sólo se observan movimientos automáticos y espasmódicos del difunto. Algunos/as opinan que no, que la iglesia sigue viva y que debe seguir siendo el estandarte absoluto de la Verdad absoluta para el mundo entero, tal como lo ha hecho por dos milenios… Otros/as piensan que la iglesia no puede morir definitivamente, pero que tampoco debe seguir viva del modo que lo ha estado.

En el presente artículo me interesa compartir algunas reflexiones sobre aquello que puede ser fundamental para un cambio vital en el Cuerpo de Cristo, para que no sea un cadáver violento o irrelevante, en medio de un mundo radicalmente necesitado y cambiante.

La Iglesia está en deuda con las Mujeres | Por Josaphat Jarpa

Para la Marcha del día mundial en contra de la violencia hacía la mujer del 2011 había un lienzo con una frase que decía “La Democracia esta deuda con las mujeres”, esto me llevo a una comparación sobre el actuar de la Iglesia hoy y como las Iglesias Fundamentalistas son un soporte para la desigualdad y exclusión de la mujer en la sociedad.

¿Cuáles son esas Iglesias fundamentalistas que promueven la desigualdad y la subordinación de género, que han generado desprecio obstaculizando el desarrollo de una sociedad sana?

Jesús haciendo misión: su diálogo con la samaritana (Juan 4: 1 - 42) | Por Abel García

Una revisión detallada de las páginas del Evangelio de Juan es muy útil para aprender no sólo los fundamentos de la fe, sino también el método de Jesús en su aplicación de la misión, donde tras explorar la Palabra de Dios podemos llevarnos algunas sorpresas que nos alejarán de algunas corrientes tradicionales. Dentro de todo el evangelio, uno de los primeros lugares en importancia para explorar es la narración del encuentro con la mujer samaritana. Decisivamente fundamental.

Una visión personal y no masiva

Para entenderlo con mayor claridad, debemos recordar que los judíos detestaban a los samaritanos, no aceptaban que descendían de los patriarcas, y cuestionaban severamente la validez de su culto. Es evidente que estaban al margen de su sistema religioso y restringieron el trato con ellos, tratándolos en la práctica como gentiles. Por ello, llama la atención el hecho que a pesar de no tener la necesidad de pasar por ese territorio (el camino entre Galilea y Judea pasaba por el gran rodeo a través de Perea, y lo hacían todos los judíos o galileos) Jesús toma el atajo caminando por la región de los samaritanos.

Atomización y confusión en el mundo llamado evangélico | Por Jorge León



Conozco algunos cristianos que durante muchos años se identificaban como “evangélicos”, que ahora han abandonado dicho término para sustituirlo por el de “protestantes” para evitar ser confundidos con algunos que son llamados “evangélicos” o “evangelistas” y que no dan un buen testimonio cristiano. Por lo tanto, no  me ha sorprendió que la Iglesia Metodista uruguaya haya tomado una  decisión similar en el 2004.  Un despacho de la Agencia Prensa Ecuménica de fecha 16/07/04 nos informaba que:  “La XVIII Asamblea del metodismo uruguayo decidió cambiar el nombre de su denominación de “Iglesia Evangélica Metodista en el Uruguay” por el de “Iglesia Metodista en el Uruguay”. Continúa diciendo el despacho que: “Esa iniciativa tuvo su motivación en la importancia de adecuar la terminología a la aprobada por el Gobierno Nacional pero tenia como base conversaciones anteriores sobre la necesidad de evitar la confusión actual del término “evangélico” y “evangelista” y afirmarse en la identidad ser “metodista”. Es probable que otras iglesias hayan tomado el mismo camino. 

Resucitando al cristianismo: recuperar sus mitos y recrear sus ritos | Por Luis Tapia

Hay algo mal en el cristianismo actual, todos y todas lo sentimos. Nos inclinamos a pensar en que el problema está en las instituciones, es decir, en las iglesias, sus líderes, sus normas, sus objetivos, etc. Las instituciones cristianas parecen haber traicionado a su maestro fundador y, como consecuencia, el cristianismo parece estar agonizando. Sin embargo, podemos afirmar que el problema es más profundo. De acuerdo a Karen Armstrong, una conocida historiadora de las religiones, los occidentales contemporáneos tenemos un problema con el hecho religioso como tal, y no sólo con la forma institucional de la religión.

Según Armstrong, los occidentales hemos perdido nuestra compresión de lo sagrado y de cómo este se comunica y manifiesta. Hemos privilegiado una forma de pensar, hablar y adquirir conocimiento, esto es, el logos, en detrimento de otra que es igual de importante y esencial, el mythos. Según Armstrong, estas dos formas de llegar a la verdad son complementarias, ya que cada una tiene un área de competencia. A la racionalidad mítica le interesa llegar al sentido o significado último de la realidad, enfocándose en lo eterno y universal. Su valor está en que revela las verdades más intuitivas del ser humano, verdades que no pueden ser probadas empíricamente. Por otra parte, la racionalidad lógica es más pragmática. El ser humano se sirve de ella para funcionar bien en el mundo, para hacer cosas o persuadir a otro para que las haga. Con el logos se busca controlar y manejar las cosas.

¿Quién secuestró a Bonhoeffer? A propósito de la biografía de Eric Metaxas | Por Manfred Svensson

Recientemente se ha publicado en español la biografía de Bonhoeffer escrita por Eric Metaxas, “Bonhoeffer: Pastor, Mártir, Profeta, Espía”, libro cuya edición en inglés fue nombrado como el libro del año 2011 por parte de la asociación de editoriales evangélicas (ECPA), entre varios otros reconocimientos. Tales reconocimientos por supuesto conducen a renovada discusión no sólo sobre Bonhoeffer, sino en particular sobre el modo en que ha sido presentado por Metaxas. En concreto, un buen número de prestigiosos académicos ha puesto en duda la objetividad de esta biografía, alegando que Metaxas ha presentado un Bonhoeffer demasiado evangélico, domesticado para un público conservador, alejado de cualquier cosa que pueda ser remotamente calificada como liberalismo teológico o político. Clifford Green, uno de los editores de la edición inglesa de obras completas de Bonhoeffer, ha sugerido que un título más adecuado para esta biografía habría sido “Bonhoeffer secuestrado”. Y la cuestión ciertamente merece ser discutida, porque hay consenso en que ha sido secuestrado. ¿Por quién?

Mi primer recuerdo personal respecto de Bonhoeffer se corresponde muy bien con la imagen popular que espero el libro de Metaxas contribuya a erradicar: iba en la locomoción pública con un conocido que dirigía un grupo de jóvenes en una iglesia, cuando éste me dijo que se estaba dando cuenta de que no había que dedicarse tanto a la teología, sino más bien a la praxis; según aclaró, había aprendido eso leyendo recientemente teología de la liberación y a Bonhoeffer. Creo que fue la primera vez que escuché el nombre de este teólogo alemán. Y naturalmente no me causó mayor interés por leerlo. Pero al mismo tiempo me fui dando cuenta de que Bonhoeffer estaba en la dieta literaria de amigos bastante cuerdos, de modo que al poco tiempo empecé a leerlo. El tiempo pasado en Alemania agudizó además mi preocupación por el período en que le tocó vivir, y mientras más lo leía, más increíble me parecía la distancia entre la obra de Bonhoeffer y la imagen popular de “teólogo de la democracia liberal” o “Che Guevara luterano”. Mi sorpresa terminó convirtiéndose en un libro.

Esos nuevos evangélicos: Nómadas posmodernos | Por Osías Segura

Existe una masa flotante, una población evangélica, que en su mayoría aunque no exclusivamente, de jóvenes profesionales en sus treintas y cuarentas, solteros y divorciados que no tienen afiliación alguna. Estos y estas son errantes consumidores de productos y producciones religiosas. Nómadas en búsqueda de un Santo Grial, de algún Dorado, y otros del cuerno de la prosperidad.

Buscan de un cristianismo que les haga sentirse bien. Quieren disfrutar de la salvación hoy. Son dados al placer y a la buena vida. ¡Para eso han estudiado y trabajado tanto! Sin embargo, no puede ser cualquier cristianismo pues tienen un fuerte temor a cometer idolatría. Dentro de sí les invade un fuerte sentimiento de culpabilidad, un vacío que no pueden llenar fácilmente.

Las diferentes iglesias que visitan tratan de domesticarlos, pero nuestros errantes amigos ya conocen tales rituales y trucos. Esta comunidad de nómadas no tiene organización pero es real, y a su vez imaginaria, y virtual. Es una comunidad informal que por ser transitoria no deja de ser sólida. Su andar es en pequeños grupos, y sus valores posmodernos no les motiva a visitar iglesias “tradicionales”, pues le son aburridas. Les gusta lo bueno, lo nuevo, y a la moda.

La ascendencia de Joel Robert Poinsett en José Miguel Carrera | Por David Muñoz Condell




Proemio
Joel Robert Poinsett, fue el primer protestante preeminente en llegar a Chile. En 1810, es comisionado por el Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica James Madison como agente especial para Sudamérica, permaneciendo como tal de forma itinerante en Santiago  y en Buenos Aires respectivamente, donde participó activamente en el proceso independentista de Chile y Argentina.
El 24 de febrero de 1812  se convierte en el primer cónsul en presentar sus credenciales ante el General José Miguel Carrera, donde se le rinden los honores correspondientes a un ministro penitenciario.
El protestantismo de Joel Robert Poinsett quedo de manifiesto al presentar el 11 de julio de 1812 un proyecto de constitución política, documento que postulaba el artículo relativo a la religión, donde se decía  “que la religión del Estado de Chile será la apostólica y católica” y se omite la palabra “romana”. Con lo cual dejaba abierta la posibilidad del ingreso de otras confesiones cristianas. La influencia de Joel Robert Poinsett  llego a tal grado que aconsejó en la creación del escudo patrio y en el cual el cónsul demostró su influjo calvinista,  pues se coloca en el escudo de la patria vieja la inscripción de fe de los protestantes ginebrinos “POSTA TTENEBRAS LUX-AUTOCONSILIO, AUTENSE” después de las tiniebla la luz.

Vigencia del Jubileo en el mundo actual | Por C. René Padilla

En el capítulo 25 del libro de Levítico la iniciación del Jubileo está señalada para el día diez del séptimo mes (Tishri), que es “el día de la expiación” o de “la Fiesta del Perdón” (v. 9), el día más solemne del calendario israelita. Se sugiere así una estrecha relación entre el pecado y la desigualdad, y entre la liberación del pecado y la liberación de la esclavitud económica. En el pueblo de Dios no es posible experimentar el perdón de Dios, que es liberación de la culpa del pecado, y a la vez sentirse exonerado de la responsabilidad de liberar a los que sufren la opresión socioeconómica. La renovación de la vida espiritual está ligada a la renovación de la creación misma porque el ser humano es inseparable de la creación.

Al comienzo del Jubileo, por todas partes resuena el cuerno de los heraldos que proclaman “la liberación para todos los habitantes de la tierra” (v. 10). El año de Jubileo es primordialmente eso: un “año de liberación”; pues en él, los esclavos quedan en libertad, se cancelan las deudas y las familias pobres recuperan sus tierras y su sentido de unidad familiar. Es un año de radical transformación de las estructuras de opresión, un año de liberación y restauración.

Carlos Marx sigue vivo | Por Víctor Rey

“Lo de Marx es lo de menos” (Graffitti en un pared de Quito, Ecuador)

Hace veinte años atrás me encontraba en Londres, en casa de un amigo colombiano, conversando después del almuerzo y en un momento me dijo: “¿Víctor te gustaría conocer la tumba de Carlos Max?” Por supuesto que si le dije. Inmediatamente partimos hacia el cementerio Highgate. Eran cerca de las tres de la tarde. Cómo no conocíamos bien la ciudad nos demoramos en encontrar el cementerio.  Llegamos a las 17 horas, ya casi era de noche en ese invierno londinense y estaba cerrado. Nos quedamos por un momento conversando en la puerta del cementerio cuando llegó una persona que venía del norte de Inglaterra y tomó la decisión de empezar a escalar la puerta y luego saltó al interior del cementerio. Con mi amigo nos miramos y de inmediato tomamos la decisión de seguir el ejemplo del amigo inglés. Comenzamos a escalar las rejas de la puerta del cementerio y comenzamos en la oscuridad a buscar la tumba de Carlos Marx. Mi amigo colombiano llevaba una linterna y pronto entre las sombras y árboles apareció la silueta de su cabeza. Realmente estar los tres en la noche, en un cementerio a la sombra de la tumba de Carlos Marx, era una escena surrealista. Alguien había dejado un ramo de flores a los pies de su tumba y bajo la luz de la luna y a la sombra de la tumba de Carlos Marx, tuvimos una rica conversación sobre la influencia de este pensador y su vigencia después de la caída del Muro de Berlín.

Aunque la mona se vista de seda ... mona se queda: Títulos teológicos y ministeriales sin teología | Por Osías Segura

En los últimos 10 años América Latina ha sido invadida por instituciones teológicas hispanas ubicadas en los Estados Unidos que son de muy dudosa calidad académica.  De pronto vemos un creciente interés por parte de pastores y pastores para obtener una acreditación.  Algunos que hace unas décadas ridiculizaban el estudio teológico, hoy sienten la necesidad de estudiar para obtener un título.  Unas ofrecen títulos baratos y rápidos por internet, y otras sin un campus ofrecen sus cursos en iglesias locales alrededor de América Latina.  Veamos lo que al menos a llegado a Costa Rica.  Si sabe de otras organizaciones en su país, ¡Comparta su experiencia con nosotros!

"Latin University of Theology" ofrece “títulos universitarios” a distancia y en campus, según ellos “en una manera acelerada no tradicional”, por ejemplo los estudiantes deben pasar “144 horas en clases más trabajo en casa y exámenes” aunque no especifican cual grado académico se obtiene por este leve esfuerzo. Esta institución llegó años atrás al país ofreciendo títulos doctorales honorarios a cambio de cierta suma de dinero. Algunos pastores evangélicos que con costos terminaron su secundaria, pagaban el papeleo, y hoy exigen que entre sus muchos prefijos se les llame “doctores.

Revindicación de una mujer sin nombre | Por Ignacio Simal

A propósito de la mujer de Job: apuntes inconclusos.

Algunas mujeres pasan a la historia sin nombre. Si acaso, pasan a la historia debido a su mala fama. Son convertidas en el paradigma de mujeres faltas de piedad e insensatas. La fama que les ha impuesto la tradición se convierte en clave de lectura de sus experiencias vitales, y es muy complicado desprendernos de ella.

Así, en mi opinión, ha sucedido con la mujer de Job, paradigma de la fatuidad y falta de fe. No conocemos su nombre, pero reitero que conocemos su fama de mujer falta de entendimiento y de piedad. Nos hemos quedado con las únicas palabras que se citan en el libro de Job dirigidas a su esposo: maldice a Dios y muérete (Job 23:9).

Pero, ¿realmente hemos entendido a la mujer sin nombre? En este momento me gustaría abrir una andanada a su favor y poner delante de vosotros su historia para vuestra reflexión. En primer lugar deseo hacer el esfuerzo por entenderla; en segundo, cuestionar su mala fama; y, en tercer lugar, observar cómo Dios se muestra más que comprensivo con ella.

Acerca de la igualdad, la desigualdad… y Obama | Por Samuel Escobar

"Four more years"  | Facebook: Barack Obama
El triunfo de Barack Obama en las elecciones que acaban de celebrarse en los Estados Unidos me ha traído a la memoria la experiencia de mi primera visita a ese país en junio de 1959.

Iba yo con la curiosidad y expectativa propia de quien ha escuchado a los misioneros evangélicos estadounidenses alabar a su país y su constitución. También recordaba mi lectura de ese bestseller de las décadas de 1940 y 1950 por el británico H.G. Wells  Breve historia del mundo,  en el cual muchos lectores de mi generación, contemplamos un resumen magistral de la historia universal.  En un capítulo acerca de los Estados Unidos, Wells decía que esa sociedad era el experimento social más audaz que se había emprendido en la historia del mundo, refiriéndose a la extensión de su territorio, a la confluencia de personas de todas las clases y razas, y a la tendencia igualitaria de la cultura que se proponía hacer llegar a todos los habitantes productos culturales como la literatura o la música, que en Europa habían sido privilegio exclusivo de las élites y la aristocracia .

Sobre el pecado | Por Nicolás Panotto


¿Qué mundo? ¿Qué hombre? ¿Qué Dios? (Sal Terrae, Cantabria, 1993) es, a mi modo de ver, la obra que desarrolla la propuesta antropológica del reconocido teólogo uruguayo Juan Luis Segundo. Es un libro fascinante que plantea un abordaje muy particular y único de exégesis bíblica y teología sistemática, imbricados de forma original dentro de un entramado de temáticas que van desde las teorías cosmológicas hasta letras de tango.

Uno de los temas que me llamó más la atención fue el concepto de pecado que propone Segundo. Toda su obra está atravesada por el desarrollo de la idea de libertad, en especial en la dinámica que cobra dentro del trío Dios-ser humano-mundo. Parte del hecho de que como sujetos somos creadores con/en Dios (allí se deposita, precisamente, la fuente de nuestra libertad), pero a su vez vivimos en un mundo donde los recursos que utilizamos para nuestras realizaciones históricas responden a un complejo mecanismo de resistencias energéticas. A esto denomina tendencia entrópica: la dinámica de las fuerzas restringidas que operan en el medio en que nos encontramos

A propósito de “¿A quién le interesa la cara de los ángeles?” | Por Guillermo Steinfeld

Artículo anterior de Guillermo Steinfeld: ¿A quién le interesa la cara de los ángeles?

   
Chiquilín de Bachín

Por las noches, 

cara sucia 
De angelito con bluyín, 
Vende rosas por las mesas 
Del boliche de Bachín.

Si la luna brilla Sobre la parrilla, 

Come luna y pan de hollín.

Cada día en su tristeza 

Que no quiere amanecer, 
Lo madruga un seis de enero 
Con la estrella del revés, 
Y tres reyes gatos Roban sus zapatos, 
Uno izquierdo y el otro ¡también!

Chiquilín, 

Dame un ramo de vos, 
Así salgo a vender 
Mis vergüenzas en flor. 
Baleáme con tres rosas 
Que duelan a cuenta 
Del hambre que no te entendí, 
Chiquilín.

Cuando el sol pone a los pibes 

Delantales de aprender, 
Él aprende cuanto cero 
Le quedaba por saber.
Y a su madre mira, 
Yira que te yira, 
Pero no la quiere ver.

Cada aurora, en la basura,

Con un pan y un tallarín, 
Se fabrica un barrilete 
Para irse ¡y sigue aquí! 
Es un hombre extraño, 
Niño de mil años, 
Que por dentro le enreda el piolín.

Chiquilín, 

Dame un ramo de vos, 
Así salgo a vender 
Mis vergüenzas en flor. 
Baleáme con tres rosas 
Que duelan a cuenta 
Del hambre que no te entendí, 
Chiquilín.



Un par de sábados atrás fui a escuchar narración de cuentos a un bar porteño, práctica con la que me bendigo hace algunos años. Esa experiencia es una de las muchas que me humanizan, que me acercan a las sensibilidades que los teólogos peligrosamente vamos perdiendo. Como me ha dicho un amigo brasileño, “la gente no los puede comprender porque ustedes hablan teologués”.

La reflexión misiológica: creencia, experiencia, extructura | Por Samuel Escobar



Este tema corresponde al Capítulo 8 del libro "Tiempo de Misión" de Samuel Escobar.  Publicado con el  permiso del autor

Las notas del Protestantismo popular que los misiólogos católicos han venido destacando no son realmente las características del Protestantismo clásico que surgió en el siglo 16. En honor a la verdad histórica no podemos decir que las iglesias luteranas o calvinistas se caracterizasen por la movilización de todos los creyentes para la misión, por el carácter popular de su membresía y sus pastores o por el celo evangelizador. Aunque muchos evangélicos latinoamericanos, y también muchos pentecostales, vean a Lutero y Calvino como figuras patriarcales de su historia espiritual, en realidad los antecesores inmediatos del Protestantismo latinoamericano  fueron los pietistas, los moravos y los metodistas del siglo 18, precursores del gran movimiento misionero evangélico que iba a florecer en el siglo 19. Es importante recordar que en estos movimientos hay claros antecedentes del movimiento pentecostal que ha florecido durante el siglo veinte.[i]

Así pues, cuando se trata de imaginar la misión cristiana en el siglo 21 cabe plantearse las preguntas ¿Qué pueden aprender los evangélicos latinoamericanos de sus antepasados en la fe? y también ¿qué pueden aprender de ese Protestantismo popular que se ha multiplicado?  Si se observa las creencias y forma de vida de los evangélicos latinoamericanos, el parentesco con los pietistas, moravos y metodistas - nuestros padres en la fe - es más evidente que el que podamos tener con Lutero y Calvino - nuestros abuelos en la fe. Sin embargo, generalmente invocamos más a los abuelos que a los padres. La revisión de nuestra herencia puede ser un factor importante cuando, mirando al futuro, consideramos el desafío misionero específico que se nos plantea en el umbral del siglo veintiuno: la participación latinoamericana en la misión cristiana a escala global. Este examen histórico clarifica una cuestión importante para la misión: la relación entre creencia sobre el contenido de la fe, experiencia de la fe  y estructura para la propagación de la fe, tal como se ha dado en las diversas formas del Protestantismo.

Protestantismo popular y misiología católica | Por Samuel Escobar



Este tema corresponde al Capítulo 7 del libro "Tiempo de Misión" de Samuel Escobar.  Publicado con el  permiso del autor

La expansión misionera del Protestantismo en América Latina ha tenido efectos diversos sobre la Iglesia Católica Romana. Por un lado la presencia dinámica de una fuerza religiosa alternativa tuvo como efecto un éxodo de católicos nominales hacia las filas de las iglesias protestantes. Otro efecto, sin embargo, fue el de desatar un proceso de autocrítica, que se ha manifestado en forma oficial en los útimos años, y que puede decirse que ha contribuido a fortalecer el Catolicismo en la región. Caso típico fue el del Perú donde según un historiador jesuita, ya a comienzos de siglo, Protestantismo y Liberalismo se constituyeron en retos que influyeron sobre la Iglesia: "la urgencia de enfrentar el mundo moderno, aunque fuera de una forma tímida y restringida, y pactar con los grupos modernizantes de la sociedad peruana fue en buena parte una reacción contra esos retos."[1] 

Cuando la memoria se convierte en un grifo que gotea | Por Joana Ortega Raya

Un pueblo que olvida es un pueblo que muere y se condena a repetir los errores de sus predecesores. Nos empeñamos en vivir el presente e intentamos convencernos de que el pasado no tiene ninguna importancia; al fin y al cabo el pasado pasado está y para qué vamos a hurgar en él; sólo nos traerá quebraderos de cabeza. Como, por ejemplo, al juez Baltasar Garzón, que ha sufrido las consecuencias de intentar reivindicar un pasado que algunos quieren olvidar para siempre.

La memoria se define como la capacidad de retener el pasado en la conciencia y revivirlo o reproducirlo mentalmente reconociéndolo como pasado. El acto o resultado de esta capacidad es el recuerdo. La memoria es, por tanto, un puente entre el pasado y el presente, pero para que ese puente sea transitable debemos ser capaces de sacar lecciones de ese pasado, que revivimos o reproducimos, para hacer de nuestro presente un lugar más digno.

Para los griegos, la memoria era un divinidad (Mnemosyne). Según Hesiodo, fue ella la que dio a luz a  las nueve musas “como olvido de males y remedio de preocupaciones” (Teogonia, v.55). Mnemosyne es una diosa de  la raza de los Titanes, hija de Uranos y de Gea, y hermana de Cronos y de Okéanos. Es portadora de un conocimiento significativo de lo eterno y, por tanto, sirve de puente entre el mundo trascendente y el mundo humano.

¿Moral sexual o moral social? | Por Manfred Svensson

¿Qué nos debiera preocupar más, la foto de dos hombres besándose, o la foto de un niño padeciendo hambre en África? Ese tipo de preguntas, y el conjunto de liviandades que a diario toca escuchar sobre la presunta concentración del cristianismo en la ética sexual en lugar de la ética social, tienen la pretensión de estar corrigiendo un desequilibrio en la reflexión moral cristiana. Pero cabe preguntarse si tal desequilibrio efectivamente ha existido. Si la respuesta a esa pregunta es negativa, cabe luego preguntarse qué es lo que realmente revela la contraposición entre ética social y sexual.

Vamos a lo primero, la cuestión de si de hecho ha existido tal desequilibrio. Creo que el sólo hecho de plantear de modo audible la pregunta nos puede ayudar a abrir los ojos, de modo que dejemos de lado ese tipo de generalizaciones lapidarias sobre la historia del cristianismo. Quienquiera que esté familiarizado, aunque sea mínimamente, con algún periodo de la historia del cristianismo –con la iglesia antigua o la medieval, con la Reforma o el pietismo- sabe que la magnitud de la obra social cristiana es gigantesca. Si tenemos la percepción de que ha habido un desequilibrio, eso puede deberse a que estemos repitiendo acríticamente un invento, o bien puede responder a cierta realidad: a la realidad de que unas dos generaciones atrás tal desequilibrio sí puede haber existido. Pero proyectar los errores de la generación antepasada hacia atrás, como si fueran representativos de toda la historia del cristianismo, es un error garrafal (aunque es uno fácil de cometer en épocas tan carentes de conciencia histórica como la nuestra). Con esto no quiero negar que haya habido también a lo largo de toda la historia dificultades para lidiar de un modo correcto con la enseñanza sobre la sexualidad. Ciertamente las ha habido, pero no como algo excepcional, sino tal como las ha habido respecto de casi cada área de la vida humana.

Preguntas sobre el liderazgo | Por C. René Padilla

"Denles de comer", México 1999 - Mural de Cerezo Barredo
En un artículo publicado en el Boletín Teológico Valdir Steuernagel establece el contraste entre el acercamiento a la educación teológica en la década de los setenta y el acercamiento a la misma en el momento actual. Antes, dice, el método era formal, lógico y discursivo. Hoy, "hasta parece que esta generación desprecia el recurso de la abstracción en sí mismo y busca una formación teológica vivencial, experimental, excitante y hasta mística". El autor escribe desde el ángulo de una persona dedicada a la docencia en una institución de educación teológica y lo que dice apunta a los efectos del "espíritu de la época" en los centros de preparación para el ministerio pastoral. El hecho es, sin embargo, que en este momento un alto porcentaje de pastores y líderes de iglesias son personas que consideran que la preparación que precisan no es de modo alguno la que les ofrecen los seminarios o institutos bíblicos.

¿Para qué sirve la educación teológica si lo que las iglesias posmodernas demandan y buscan son líderes "carismáticos" dinámicos y "predicadores electrónicos", expertos en el uso de los mass media y en el marketing religioso? Si lo que interesa es atraer a las masa para que la iglesia crezca numéricamente, se necesitan dirigentes dispuestos a dejar de lado los roles del pastor tradicional y a ensayar nuevas formas de relacionarse con el público y posturas de ejecutivos empresariales exitosos.

Por si me tratan de conservador... | Por Manfred Svensson

Con la palabra “conservador” ocurren muchas cosas curiosas, que en parte pueden ser vistas con solo echar una mirada a un par de iglesias evangélicas. En efecto, no es nada extraño que en el mundo evangélico iglesias con una liturgia muy tradicional sean denostadas con el epíteto de conservadoras; pero también son las iglesias litúrgicamente más “modernas” las que una y otra vez son calificadas de conservadoras por las posiciones que muchas veces sostienen en discusiones morales. En efecto, el protestantismo presenta en muchos casos esta peculiaridad: parece (si bien no siempre es así) que a mayor conservadurismo litúrgico, mayor liberalismo moral, y viceversa. Supongo que a muchos católicos esto les debe resultar otro aspecto incomprensible (¡otro más!) del protestantismo: en la Iglesia Católica al menos se puede presumir que quien sigue el rito tridentino sigue también las enseñanzas de la encíclica Humanae Vitae; entre nosotros, en cambio, cualquier observador superficial podría imaginar que es exactamente al revés (y tendrá razón en un buen número de casos). Quienes intenten explicar esto, pueden responder que la cuestión se resuelve de un modo sencillo: la mayoría de los evangélicos está simplemente usando las formas de expresión y las tecnologías más avanzadas, para llevar adelante la difusión del mensaje antiquísimo de nuestra creación, caída y redención. Serían algo “progre” respecto de la forma, pero conservadores respecto del fondo -y en eso no habría problema alguno. Salvo, por supuesto, que tal separación de forma y fondo no sea tan sencilla como parece.

Mecanismos de Manipulación en las iglesias | Por Juan Stam

Sociedades Bíblicas de Costa Rica patrocinan cada mes un Foro Bíblico para líderes de las iglesias evangélicas de Costa Rica. Estos foros han sido un gran éxito y están haciendo un aporte muy significativo a la vida teológica y espiritual del país.  En julio del 2010 me pidieron, junto con el historiador y teólogo Juan Carlos Sánchez, analizar el tema delicado y controversial de "Mecanismos de manipulación en las iglesias". Es una realidad que muchos hemos observado pero poco se ha analizado. Por eso me permito resumir algunos aspectos del problema, sin pretender agotar el tema.

En sentido literal, según el Diccionario de la Academia Real, "manipular" significa "operar con las manos o con cualquier instrumento" (¿algo así como "manosear"?). En su significado que nos interesa, se define como "acto de intervenir con medios hábiles y, a veces, arteros, en la política, en el mercado, en la información, etc., con distorsión de la verdad o la justicia, y al servicio de intereses particulares". Esencial al concepto es el irrespeto a la persona, al derecho y la autodeterminación de su víctima. Manipular es jugar con el pensamiento, sentimiento y conducta de otras personas.

Cerca de Dios… cerca de los pobres – Documento final del Congreso Continental de Teología

Fuente: ADITAL

Con motivo de los 50 años de la apertura del Concilio Vaticano II y de los 40 del inicio de la Teología de la Liberación nos hemos reunido en el Congreso Continental de Teología en la Universidad de Unisinos de Sao Leopoldo/RS Brasil. Al llegar al final dirigimos a nuestras Iglesias y pueblos un mensaje para compartir lo que hemos escuchado y dialogado, vivido y celebrado.

Hemos participado 750 personas entre jóvenes y adultos, laicas y laicos, religiosas y religiosos, sacerdotes y obispos y hermanas y hermanos de otras confesiones cristianas. Proveníamos de los diferentes países de América Latina y del Caribe, de América del Norte y de Europa. Hemos vivido un verdadero kairós y movilizado la comunidad teológica del Continente.

Ante todo queremos comunicar que hemos salido fortalecidos en nuestra esperanza, una esperanza que nos impulsa a poner nuestras vidas al servicio del Reino de Dios. Hemos orado evocando el caminar eclesial desde el inicio del Concilio Vaticano II y de los 40 años de teología de la liberación. Hemos reflexionando creativamente en paneles y talleres sobre aspectos importantes del pueblo de Dios y que desafían nuestro quehacer teológico y pastoral.

¿Eres tú el que estamos esperando? Una narrativa de Mateo 11.1-6 | Por Nicolás Panotto


Aún no lo podíamos creer. La sorpresa no dejaba de invadirnos. Nuestro gran maestro en la cárcel. Lo veíamos allí, en una celda oscura, andrajoso, mal oliente. Cada día le visitábamos, intentando ayudarle a olvidar, al menos por unos instantes, su penuria. Una penuria que traía aún más dolor cuando recordamos las razones de ello. Las personas buenas, aquellas que buscan abogar por una mejor vida, son acalladas, encerradas, maltratadas, tenidas por locos. A los golpes, de la forma que sea, son llamados a silencio. Se transforman en juguetes de aquellos y aquellas que lo único que quieren es mantener acolchados tronos para apoyar sus cuerpos excedidos de lujos.

Aquel día llegamos, como todos los anteriores, y comenzamos a reportar los últimos acontecimientos. Le transmitíamos a Juan los saludos de la gente, quienes nunca se olvidaban de él y de sus palabras. De quienes le siguen esperando con profunda esperanza.

Pero ese día pasó algo distinto. Sus ojos se iluminaron. Parecía que por un momento todo el sufrimiento quedó de lado. Fue cuando le hablamos de aquel nazareno que estaba haciendo revuelos por todos lados. Las historias eran muchas: que era un guerrero que estaba movilizando a la gente del pueblo para batallar contra los enviados del imperio, que era un milagrero y sanador, que podía trasladarse de un pueblo a otro así como en un pestañar de ojos sin que nadie lo vea, ¡hasta que caminaba por el agua!
 
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