Escatología, y el cómo respondemos frente a las tragedias

Por César Soto, Chile y México

Imagen: Pixabay
Todos los seres humanos interpretamos la realidad de acuerdo a un intrincado sistema de creencias, a esto le llamamos cosmovisión. Vemos el mundo y filtramos la experiencia de acuerdo a nuestro sistema de valores. Desde la vereda cristiana intentamos construir una cosmovisión basada en el mensaje del evangelio, aunque a veces la construimos en base a los intermediarios del evangelio y no directamente desde el texto bíblico.

Parte de esa cosmovisión cristiana está dominada por el cómo interpretamos los tiempos finales o el fin de todas las cosas, lo que en teología llamamos “escatología”. Lo triste es que la mayor parte de la escatología a la que el común de los cristianos tiene acceso es una escatología tremendamente especulativa, es decir, el texto bíblico dice una cosa y yo con mi observación puedo decir otra cosa.

¿Quieren ejemplos? Ok!

Abundan los textos en la red que han afirmado que Obama, El Papa, Bill Gates, El Príncipe Felipe de España y un gran etcétera son el Anticristo. También se ha dicho que tatuajes, el código de barras y ahora un chip, son la marca de la bestia. Otros se han aventurado a decir que en tal o cual año será la venida de Jesús, y podríamos seguir con muchos ejemplos más. Créanme, podríamos llenar bibliotecas enumerando las teorías.

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Tan ocupados estamos con las teorías escatológicas que se produce un lamentable fenómeno: Nos desconectamos de la realidad, es decir, nos ensimismamos en nuestras teorías y apartamos la vista de nuestro prójimo. ¿Quieres más ejemplos? Ok!

¿Cuántos de ustedes vieron en redes sociales o leyeron en Facebook algo relacionado con el eclipse solar, los huracanes y el terremoto como señales evidentes de la venida del Señor? ¿Cuántos leyeron que los vórtices de los tres huracanes formaban un 666? ¿Cuántos oyeron que todo lo que le estaba pasando a México se trataba de juicios de Dios sobre la nación? Estoy seguro que alguno de estos ejemplos resultaron familiares para ti. ¿Cuál es el problema con todo esto? Muy simple, si todo esto son señales del fin o si se trata de un juicio de Dios, ¿cuál es el sentido entonces de tener un corazón solidario frente a la adversidad de nuestro prójimo? Si es un juicio de Dios lo que está pasando es justo y no debiéramos de intervenir, si es el fin de los tiempos es señal de que Cristo ya viene y será mejor concentrarnos en arrepentirnos y buscarle con más ahínco, tampoco hay tiempo para preocuparnos por el cambio climático porque ya “vamos de salida”.

No quiero caricaturizar a nadie ni tampoco decirte qué hacer ni cómo enfocar tu perspectiva escatológica, no obstante, quiero dejarte un par de consejos:

1.- Nadie sabe cómo ni cuando pasarán los acontecimientos del fin (Mt. 24:6; Mc. 13:32), por lo tanto, sólo podemos interpretar estos tiempos bajo la premisa de que nuestras interpretaciones son eso... interpretaciones, no doctrinas.

2.- En tiempos de tragedias y en todo tiempo, nuestro llamado es a extender la mano al necesitado pues nuestras interpretaciones y aún nuestras celebraciones cuando no hemos sido afectados, terminan resonando en los oídos del que sufre como si fueran burla o condena. Es tiempo de actuar. (Mt. 25:35)

Los discípulos de Jesús tuvieron un momento así y está registrado en el capítulo 1 del libro de los Hechos. Ellos querían saber algo que calzaba perfectamente con sus teorías escatológicas, “restaurarás el reino a Israel en este tiempo?”, Jesús les dice con palabras certeras “No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad.” Luego Jesús se va y los discípulos e quedan mirando hacia arriba, tan fijos estaban en eso, que unos ángeles tuvieron que llamarlos a la acción para que dejaran de mirar el cielo!! Amigos, la reflexión es simple: No te toca saber cómo ni cuándo las cosas futuras pasarán y tu llamado es a fijar la vista en este plano de existencia porque es acá que está nuestra labor, no sólo la de predicar sino también la de aliviar a nuestro prójimo en desgracia.

Sobre el autor:
César Soto V. es chileno. Director del Instituto Bíblico Nueva Creación, Santillo, Coahuila, en México. Licenciado en Teología, actualmente cursa estudios de Maestría en Estudios Teológicos Latinos en la Universidad de Eastern, Philadelphia. En 2013 editó su primer libro, "Cristianismo 2.0" y en el 2017 editó "Metáforas", una relectura de las parábolas de Jesús. Se define a si mismo como: Aprendiz de esposo, aprendiz de padre, aprendiz de pastor, aprendiz de teólogo, aprendiz de la vida.


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