Mensaje Dominical | Domingo, 30 de Septiembre 2012

Fuente: CLAI y Servicios Koinonia

Marcos 9: 38 - 43, 45, 47 - 48:  El que no está contra nosotros está a nuestro favor

Números 11: 25 - 29:  ¡Ojalá todo el pueblo fuera profeta!
Salmos 18:  Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón
Santiago 5: 1 - 6: Su riqueza está corrompida

Clave de comprensión para las lecturas de este domingo: «Nadie puede ser excluido del servicio que se realiza en nombre de Dios».

En medio de las tradiciones del pueblo israelita por el desierto, el libro de los Números nos presenta el relato del «reparto» del espíritu de Moisés, entre setenta miembros del pueblo. La intención es que Moisés no tenga que llevar la carga solo. Con esta decisión de Yavé, la responsabilidad queda repartida: cada uno de quienes han recibido parte del espíritu que estaba en Moisés debería ser profeta en el pueblo. Ahora bien, tendríamos que atenernos al contexto para intuir qué características implicaba la tarea de estos personajes.

El capítulo 11 del libro de los Números nos da cuenta de las etapas de la marcha por el desierto; la narración se centra en una dificultad que tiene el pueblo: llevan varios meses comiendo maná y ya se encuentran hastiados: «tenemos el alma seca» (v. 6), «no vemos más que maná» (v. 6b), y con esto viene la tentación de añorar el tiempo de abundancia de comida en Egipto. Por aquí podemos intuir la grave dificultad en que se halla Moisés, ¿cómo hacer para que el pueblo no siga pensando en Egipto? El desierto es el gran desafío. Detrás está Egipto, con su abundancia, pero también con su esclavitud. Hacia delante está la promesa de una tierra, una libertad, una vida digna, pero que hay que conquistar a precio de privaciones, sacrificios, esfuerzos.

Hacia un nuevo tipo de ecumenismo | Por C. René Padilla

El trabajo ecuménico en América Latina no es fácil, pero si creemos que realmente somos uno en Cristo y que estamos llamados a una misión integral, hay que buscar espacios para hacerlo. Las iglesias y misiones evangélicas son un espacio donde podemos trabajar codo a codo con otros cristianos comprometidos socialmente, pero a partir del Evangelio. De lo contrario, no pretendamos que estamos haciendo labor cristiana. Creo en el valor de las obras humanas, pero si queremos ser cristianos, partamos del Evangelio, partamos de nuestra unidad en Cristo, a pesar de nuestras diferencias en cuestiones de escatología o acerca de la mejor estrategia para llegar al poder, los alcances de la labor política, etc., etc. Nuestro compromiso con Cristo nos lleva a un testimonio cristiano, a ser “sal” y “luz” en medio de una sociedad en decadencia, una sociedad que muestra sus lacras en términos de niños abandonados, prostitución infantil, injusticia institucionalizada, empobrecimiento de las masas, corrupción a todo nivel. Unámonos en Cristo Jesús para dar testimonio de que hemos sido creados en él para vivir el Evangelio en todas sus dimensiones, en respuesta a los problemas que nos rodean!

Atisbo a tu inmensidad | Por Luis Cruz Villalobos



Si te miro
todo se embellece
Y no es común que lo haga

Si te miro

¡Señor
qué hermoso eres!

Un atisbo
Un mirar casi de reojo
Un pequeño roce con mi pupila

¡Señor
que inmenso eres!

"Pastor, estamos en los últimos tiempos" (De mi encuentro con Ismael Miranda) | Por Harold Segura

San José, septiembre 25 de 2012
 
Ismael Miranda, cantante de salsa puertoriqueño y el pastor Harold Segura

En la casa me preguntan por qué silbo todo el día y en todo lugar. Lo mismo me preguntan algunos amigos y amigas. Silbo aún en lugares donde no es apropiado silbar (en los museos u hospitales, por ejemplo). No sé por qué; simplemente lo hago y lo disfruto desde cuando era niño. A veces me levanto silbando alguna canción que escuché la noche anterior. Eso me pasa, por ejemplo, con los ritmos pegajosos de la música salsa.

Así llegué ayer al aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, de Cali; llegué silbando la canción Cipriano Armenteros, interpretada por Ismael Miranda, El niño mimado de Puerto Rico.  La canción se la había escuchado a Ismael en la presentación que había hecho la noche anterior, en la Plaza de Toros de Cañaveralejo, donde se realizó la final del Festival Mundial de Salsa 2012. Las primeras líneas dicen así:

Y si Jesús estuvo casado ¿Entonces qué? | Por Alexander Cabezas

Papiro, del siglo IV escrito en copto, el egipcio antiguo.
¡Qué falta de respeto decir que Jesús estuvo casado…!  Esta fue la reacción de la suegra de un amigo luego de enterarse por las noticias sobre el hallazgo de un pedazo de pergamino antiguo escrito en copto, del siglo IV, donde se puede leer: “Jesús y su esposa”.

La nota vuelve a encender el debate de siglos sobre el posible estado civil de Jesús.  Y no es para menos. Una ligera búsqueda en la red y más de dieciocho millones de artículos o anuncios relacionados, colocan el tema como noticia relevante.  Esto a pesar que la investigadora Karen King de Harvard Divinity School, anunció que el documento requiere más análisis y otros expertos se mantienen escépticos.[1]

Jesús y su esposa no es algo novedoso. Algunos escritores, entre ellos novelistas, han coqueteado con la idea. Dan Brown en El Código Da Vinci, Saramago en su libro: El Evangelio Según Jesucristo y ya para el siglo III de nuestra era, algunos libros pseudoepígrafos gnósticos mencionan que Jesús se casó con María Magdalena. [2]

Que al tedeum se lo lleve el cuco | Por Manfred Svensson

El presente artículo hace referencia al último tedeum evangélico que se realizó en Santiago de Chile el pasado 16 de Septiembre.  Publicado originalmente en El Dínamo el 20 de Septiembre de 2012:
El Dínamo (El Dínamo) / CC BY-NC-SA 3.0

Una década atrás, se usaba el Tedeum evangélico para pedir al entonces Presidente de la República un cementerio. No se trata necesariamente de la más pintoresca de las cosas dichas en uno de estos actos. Un año atrás, el evento volvió a titulares al sugerirse que –dados los avances de la agenda gay- pronto “tendremos que orientar al pedófilo”. Con todo lo distintas que pueden ser entre sí dichas declaraciones, son un buen indicador de lo que suele ser esta ceremonia. Ella acostumbra, en efecto, ofrecer una adecuada síntesis de lo enfermiza que es la relación de gran parte del mundo evangélico con la vida pública. Esta relación puede caracterizarse por una curiosa tensión entre un hablar fuerte y golpeado –se entienda o no de aquello de lo que se habla-, y al mismo tiempo caer en la adulación al gobierno de turno (por ejemplo, calificando de “indecoroso” el debate surgido por la encuesta Casen).

LA FAMILIA HOY: Una interpretación psicoanalítica de la familia y de la iglesia




El título de este trabajo no afirma ser "la interpretación psicoanalítica", sino sólo "una interpretación", entre otras posibles. Es evidente que en tan poco espacio de tiempo no es posible hacer "la interpretación psicoanalítica de la familia y de la iglesia.

Debido a la diversidad de escuelas que surgen del tronco común freudiano, no me parece correcto referirse a "la interpretación psicolanalítica", ya que cualquiera podría preguntar: ¿Cuál? Se podría encarar el tema a partir de la pretendida ortodoxia freudiana de la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA); de la escuela inglesa, con Melanie Klein y otros; de la escuela francesa, con Lacan y otros, de la psicología del yo; de los  culturalistas, etc. Para delimitar mi campo de trabajo, tomaré a Freud como materia prima para las reflexiones sobre el título que me fue propuesto. Además incluiré algunos aportes lacanianos. 

Mensaje Dominical | Domingo, 23 de Septiembre 2012| Por Harold Segura

Fe que se ve, Marcos 2: 1-12
Compartimos los siguientes insumos homiléticos para ser considerados por pastores, pastoras, sacerdotes, predicadores y predicadoras en general que deseen hacer un llamado a la solidaridad.

GUÍAS HOMILÉTICAS:

Asunto: Solidaridad 

Tema: Expresiones prácticas de nuestra fe

Título: Fe que se ve 

Objetivo general: Pastoral

Carta de una protagonista de la historia de Jesús | Por Joana Ortega Raya

(Mt. 9,20-22; Mr. 5,25-34; Lc. 8,43-48)

Estimados cristianos y cristianas del siglo XXI:

Soy una mujer que vivió en el siglo I de nuestra era y que tuvo el inmenso privilegio de conocer a Jesús de Nazaret. Supongo que sabéis quién es Jesús de Nazaret. Todas y todos los que tuvimos contacto con él luchamos y trabajamos mucho para que su historia no se perdiera en la noche de los tiempos.

En mi tiempo y en mi país la situación de las mujeres no era muy buena. No sé cómo serán los vuestros, pero mucho me temo que todavía tenéis muchas cosas que arreglar en este sentido; y he pensado que, tal vez mi historia, y sobre todo mi historia con Jesús, pueda ayudaros.

Nací en Capernaum, una ciudad situada junto al mar de Galilea, en la tierra de Zabulón y de Neftalí (Mt. 4,13-16). Allí crecí en el seno de una familia más o menos acomodada. Mi infancia se desarrolló de acuerdo con lo establecido en una sociedad en la que el sistema político y económico del Imperio Romano y el cumplimiento de la Toráh intentaban mantener una cierta convivencia. He de advertiros que si mi ciudad era importante por algo, era por su sinagoga. Así que se puede decir que para nosotros, pueblo ocupado por un ejército extranjero, el papel de esa sinagoga era muy importante en el aprendizaje del cumplimiento de la Ley para poder mantener nuestra identidad.

Oración por la paz | Día internacional de oración por la paz #peaceday

21 de Septiembre, Día Internacional de oración por la Paz

Dios de paz y de posibilidades, Creador, Redentor y Santificador:
Nos acercamos a ti para pedir nuevamente tu misericordia,
tu perdón y un nuevo comienzo.
Te pedimos que nos ayudes a darle una oportunidad a la paz en este mundo.
Queremos darle una oportunidad a la paz, aún cuando hemos fracasado tantas veces.
Hemos saboteado tantas iniciativas; en lugar de superar al mal con el bien, hemos permanecido pasivos mientras el bien era aplastado. Perdónanos, Señor.

Dona nobis pacem: te pedimos que nos des la paz. 

Así como pedimos tu perdón, también clamamos en este momento en nombre de la paz.
Aceptamos nuevamente nuestra responsabilidad como artífices de paz
y creadores de justicia.
Damos gracias por el Decenio para Superar la Violencia, por su tarea de concientización y por animar nuestro anhelo hacia la paz. Admitimos que aún se requiere mucho más si queremos darle realmente una oportunidad a la paz. 

Los cristianos no pueden predicar en la plaza | Por Manfred Svensson

Los cristianos no pueden predicar en la plaza. Sé que suena a un veredicto muy severo, y que alguien (sobre todo si sólo ve el título) me acusará de estar atacando gratuitamente a algunos de los cristianos más fervientes, de esos que, como Pablo, no se avergüenzan del evangelio. ¿Acaso no veo la clase de personas abnegadas que son muchos de aquellos que predican en las plazas? Sí, lo veo. Mi duda no es sobre si acaso existen hoy cristianos abnegados, sino si acaso existen hoy plazas.

Existe, por supuesto, el tipo de lugar al que llamamos plaza. ¿Pero existe hoy algo equivalente a una plaza del mundo antiguo? Ésa es la pregunta decisiva, porque quienes predican hoy en una plaza lo hacen porque ven continuidad entre esa actividad y la predicación cristiana antigua, como la encontramos retratada, por ejemplo, en el libro de Hechos. Y ésa es la pregunta: ¿existe hoy la plaza, del modo en que entonces existía la plaza?

Deconstrucción del lenguaje teológico | Por Nicolás Panotto

Es casi una verdad de Perogrullo decir que el discurso teológico requiere pasar por el mismo marco de análisis que cualquier tipo de lenguaje. Más allá de tratar con una serie de objetos muy particulares, que presentan una limitación inherente por la dificultad en la determinación de su “historicidad”, como son Dios, la fe, el fenómeno religioso, etc., su construcción parte de los imaginarios, universos simbólicos y recursos discursivos que el contexto pone a disposición.

Este es un elemento que muchas veces damos por sentado, pero que es central no sólo para alcanzar una mejor comprensión del texto en sí sino, más aún, para analizar las prácticas que emergen de él. Esto último, partiendo del hecho de que un discurso es una “práctica discursiva” encarnada en un lenguaje que intenta formar un universo simbólico que sirva como plataforma de la acción. Es así que el lenguaje siempre contiene inherentemente implicancias políticas, en el amplio sentido del término: la intervención de un grupo de hombres y mujeres en su contexto concreto, con el propósito de crear un espacio de convivencia para la atención de sus necesidades y reclamos. Para llevar esto a cabo, se crea un juego donde las prácticas son determinadas por los universos simbólicos imperantes, que también van cambiando y mutando en un desarrollo acorde a los requerimientos y necesidades del grupo. Vemos también que muchas veces sucede lo opuesto: los imaginarios simbólicos y los procesos políticos se estancan y pierden su dinamicidad, intentando cercenar o ignorar la contingencia inherente de su proyecto, institucionalidad, contextos o sujetos que lo recrean.

Mensaje Dominical | Domingo 16 de Septiembre 2012

Fuente: CLAI y Servicios Koinonia

El Hijo del Hombre tiene que padecer mucho  

Isaías  50: 5 - 9: Ofrecí la espalda a los que me apaleaban
Salmos 114: Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida
Santiago 2: 14 - 18:  La fe, si no tiene obras, está muerta

Cuando los cristianos se propusieron la transformación del mundo esclavista, inhumano y violento que había impuesto el imperio romano, no comenzaron su labor apelando al hambre de la gente, ni a sus deseos de «acabar con los opresores romanos», sino que apelaron a la conciencia. En efecto, los discursos que prometen remediar el hambre, sólo son efectivos en la medida en que la carencia, la desprotección y el abandono son vistos como injusticias. De lo contrario, no pasan de ser una búsqueda de satisfacciones inmediatas y poco duraderas. Lo mismo ocurre con el deseo de derrocar a los poderosos del imperio y colocar allí a la gente del pueblo. Al poco tiempo, los líderes se llenan de ambiciones y se convierten en tiranos implacables. La única alternativa que queda y de la cual nos habla la carta de Santiago, es la frágil dignidad humana. Si la comunidad no está dispuesta a transformar en su interior toda esa realidad de muerte, miseria y marginación, es inútil que se proponga transformarla afuera. La solidaridad de la comunidad no sólo es un camino para remediar la injusticia en «pequeña escala», es una alternativa de vida. La solidaridad de una comunidad nos permite descubrir que «otro mundo es posible» y que el destino no está atado a la destrucción y la barbarie. La fe cristiana no es tal si se contenta con mirar, desde la barrera, el circo en el que mueren tantas personas inocentes.

A qué me lleva mi fe en Jesús | Por Alejandra Ortiz

A qué me lleva mi fe en Jesús
a caminar con estudiantes, a acompañarme de ellos en el camino, con todas nuestras dudas, temores, inseguridades y esperanzas.

a soñar con ellos, a soportar nuestra inmadurez, a equivocarnos una y otra vez y perdonar. 

a amarlos, buscarlos para tomar té,

a caminar por senderos polvorientes de la mano con ellos, en cuidades golpeadas por la violencia y el narcotráfico.


a inquirir por terrenos peligrosos, a querer saber que pasa en nuestras ciudades con el tráfico de personas, a no querer seguir cómoda cuando todo eso se ve si me asomo por la ventana.

a arriesgar mi comodidad y supuesta seguridad al meterme en "asuntos ajenos",que no me afectan directamente.


a meterme en las redes sociales, a sacarle jugo a la tecnología para entrar en ese mundo.

Canciones con historia: "Ten presente" | Por Leonardo Alvarez

Una de las cosas que la da valor y sentido a una canción es su historia. Más aun cuando en ella se hace uso de metáforas y poesía, donde las figuras ocupan un papel importante. Es por esto que me ha parecido importante poder socializar con ustedes las historias que dieron origen a las canciones que se escuchan en los Cds que están a disposición en mi página web.

Como ustedes saben, hace algunos meses llevamos a cabo el lanzamiento de un nuevo Cd titulado “Entre pasado y futuro”. Por esta razón comenzaré con las canciones de este nuevo Cd, para continuar luego con las que me parecen más relevantes de los Cds anteriores.

Las verdades más grandes sólo se pueden expresar cantando (Apoc 11:15-19) | Por Juan Stam



Estudiemos el Apocalipsis con Juan
¡Sorprendidos por música![1] En este libro lleno de sorpresas, llegamos ahora a una de las más grandes. A como venían las trompetas (8:6-9:21), era de esperar que la séptima fuera la peor de las catástrofes.[2] Las trompetas eran azotes indescriptibles, seguidos por el agridulce mandato profético a Juan (10:11) y la violenta historia de los dos testigos (11:3-13).[3] Sigue un aviso ominoso: en seguida, pronto, viene el tercer ¡ay!  Entonces suena la trompeta ...y esuchamos un alegre grito de victoria y un cántico jubiloso al Señor.

La última vez que habíamos escuchado música era el cántico nuevo del coro unido de vivientes y ancianos (5:9-13), complementado después por las aclamaciones orales de la multitud redimida juntamente con los ángeles y los ancianos y los series vivientes (7:10,12). De hecho, ninguno de los sellos (ni el séptimo) ni de las trompetas traía música; eran de lucha y juicio, no de celebración ni adoración.[4] Pero aquí, con la séptima trompeta, es como si el universo volviera a encontrar su voz y su melodía para alabar al Señor.

El cielo será una fiesta | Por Juan Stam

Estudiemos el Apocalipsis con Juan 


Parecen convincentes los indicios de que en el trasfondo de Apocalipsis 7:9-17 está la gran fiesta de las enramadas. Del cuarto evangelio (Jn 7-8) es evidente también que Jesús apelaba a esta fiesta para revelar su persona y su misión. La importancia de esta fiesta, y su impacto en la mentalidad de los judíos, eran muy grandes. Era una fiesta tan santa como alegre, mostrándonos que piedad y seriedad no son sinónimos, sino que santidad y alegría son gemelas que siempre andan juntas. La consigna era: "te alegrarás delante de Yahvé tu Dios...y estarás verdaderamente alegre" (Dt 16:11,14-5; cf. 12:7,12,18; Lv 23:40; Neh 8:12).[1]

La fiesta de enramadas fue una semana entera de alegría desbordante. Ya hemos citado las palabras de la Michná: "Quien no ha visto la alegría de esta fiesta, nunca ha visto alegría en su vida".[2] Esta fiesta era la definición misma de la alegría, y por eso muy idónea para representar la "plenitud de gozo" que llena la presencia del Señor (Sal 16:11 RVR). Para visualizar un poco la felicidad de la vida eterna, ¡pongámonos a recordar las fiestas más alegres de nuestros propios pueblos!

El séptimo sello (Apocalipsis 8:1-5): Silencio en el Cielo | Por Juan Stam

Estudiemos el Apocalipsis con Juan



1Cuando el Cordero rompió el séptimo sello, hubo silencio en el cielo como por media hora. 2Y vi a los siete ángeles que están de pie delante de Dios, a los cuales se les dieron siete trompetas.

3Se acercó otro ángel y se puso de pie frente al altar. Tenía un incensario de oro, y se le entregó mucho incienso para ofrecerlo, junto con las oraciones de todo el pueblo de Dios, sobre el altar de oro que está delante del trono. 4Y junto con esas oraciones, subió el humo del incienso desde la mano del ángel hasta la presencia de Dios.

5Luego el ángel tomó el incensario y lo llenó con brasas del altar, las cuales arrojó sobre la tierra; y se produjeron truenos, estruendos, relámpagos y un terremoto.

Primero, usemos la imaginación: Esta escena es tan sencilla y a la vez tan dramática que es fácil visualizarla: cuando el Cordero abre el último sello, Juan se sorprende grandemente a descubrir que de repente todo el cielo se ha callado en un profundo silencio.Todo el ruido terminó; nadie se mueve y no pasa nada por media hora. Juan ve el trono de Dios, y frente al trono el pequeño altar de incienso, cuyo oro refleja el esplendor del rostro del Señor. Ante Dios están los siete ángeles de la presencia, que conocemos como los arcángeles. En medio del silencio, sin explicación alguna, se le da una trompeta a cada arcángel.

Carta Pastoral desde CLADE V

Fuente: Fraternidad Teológica Latinoamericana


Las hermanas y los hermanos participantes del quinto congreso latinoamericano de evangelización CLADE V en San José, Costa Rica del 9 al 13 de julio del 2012, convocadas y convocados por la Fraternidad Teológica Latinoamericana y agradecidos con el Señor por la oportunidad de encontrarnos alrededor del tema “Sigamos a Jesús en su Reino de Vida. ¡Guíanos, santo Espíritu!” compartimos lo siguiente:

1. Seguimiento de Jesús por el camino de la vida

Frente a imágenes falsas comerciales, esotéricas y espiritualizadas que aluden a conceptos religiosos de Jesús, reconocemos la necesidad urgente de seguir plenamente a Jesús en su camino de vida. Para eso una de nuestras tareas envuelve volver (redescubrir) al Jesús bíblico y lo que significa caminar con él. Esto nos llevaría a considerar nuestros contextos, a trascender lo teórico y a relacionarnos activamente con la comunidad. Las diferentes realidades reclaman respuestas bíblicas a las necesidades humanas que produzcan transformación justa y que sea inclusiva (en cuanto a género [mujeres y hombres], origen étnico, edad, capacidades físicas y mentales diferentes, minorías tradicionalmente relegadas y otras que están surgiendo hoy, como por ejemplo las comunidades de inmigrantes). Seguir a este Jesús es encarnar su llamado a la misión transformadora.

Convertidos, por elección, en un pueblo de esclavos | Por Ignacio Simal

Vosotros mismos os convertiréis en sus esclavos” (1Sam. 8:17b)

Queremos tener rey como las demás naciones”, pidió el pueblo hebreo al último de sus jueces, un tal Samuel. Ante ese deseo expresado con gran insistencia por el pueblo, cuentan que Samuel se puso a orar a Dios, disgustado por la petición del antiguo Israel.

Dios, no tardó en responderle (1Sam. 8:9-19) diciéndole que les avisara y les diera a conocer lo que significaría tener rey, sus privilegios y prerrogativas. Y así lo hizo. Les explicó básicamente que el rey elegido crearía una fuerza militar  y alistaría a sus jóvenes; les pondría a cuidar de sus propiedades y les emplearía en la creación de armas; también tendrían que aportar a las hijas de Israel a fin de cuidar de su imagen y su estómago; que cobraría impuestos a voluntad sobre lo que sus súbditos poseyeran; y por último, acabarían siendo sus esclavos. Todas las decisiones del rey de Israel serían tomadas por “decreto ley”, sin consultar con el pueblo sobre el que reinaba. Sin embargo, y a pesar de las advertencias, Israel insistió “¡queremos rey”! La monarquía, según apunta la historia de Israel, se demostraría como un mal para todo el pueblo y su devenir histórico.

Hoy vivimos en el siglo XXI, por ello pensamos que los tiempos han cambiado y son mejores. Y evidentemente los tiempos han cambiado y de alguna manera son mejores, vivimos en democracia. Pero no han cambiado en lo esencial si nos atenemos a la experiencia.

Mensaje Dominical | Domingo 9 de Septiembre 2012

Fuente: CLAI y Servicios Koinonia

Marcos 7: 31 - 37: Hace oír a los sordos y hablar a los mudos

Isaías 35: 4 - 7: Los oídos del sordo se abrirán, la lengua del mudo cantará
Salmos 145: ¡Alaba, alma mía, al Señor!
Santiago 2: 1 - 5: Dios eligió a los pobres para hacerlos herederos del Reino

Isaías 35: 4-7a

Los oídos del sordo se abrirán, la lengua del mudo cantará

Decid cobardes de corazón: "Sed fuertes, no temáis. Mirad a vuestro Dios que trae el desquite, viene en persona, resarcirá y os salvará." Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará. Porque han brotado aguas en el desierto, torrentes en la estepa; el páramo será un estanque, lo reseco un manantial.

La teología y el sueño de Dios | Por Luis Tapia

La teología, como reflexión crítica sobre la praxis histórica a la luz de la fe, se hace importante hoy más que nunca cuando hay ámbitos dentro de la religión cristiana que, al contrario de dar vida plena a la humanidad, hacen que los seres humano vivan en esclavitud y perpetúan aspectos que le quitan su dignidad y sus derechos. No debemos extrañarnos ante esta situación pues el cristianismo es una religión y, por más que algunos quieran negar esto, la religión es un producto cultural humano. No estoy diciendo que todo el cristianismo es un invento humano, sino que la manera en que el ser humano responde ante la revelación de Dios en la historia es, obviamente, humana. Es por lo mismo que no debemos sorprendernos cuando vemos que en la religión cristiana hay una gran pluralidad. Tenemos diversidad de iglesias, diversidad doctrinal, diversidad ritual y diversidad moral. Esto no es algo negativo, al contrario, ya en el Nuevo Testamento vemos que no existe una iglesia, sino una diversidad de iglesias pues diverso es el contexto geográfico, cultural y contextual en donde estas primeras comunidades cristianas siguen a Jesús.

Sin embargo, dentro de esa diversidad hay algo, o más bien dicho alguien, que no podemos olvidar si queremos seguir llamándonos “cristianos” Ese es, obviamente, Jesús llamado El Cristo. La esencia de su vida y su mensaje estaban en dar vida plena a todos los seres humanos. Jesús entendía que sólo se puede obtener esta vida plena cuando dejen de gobernar el egoísmo, el odio, la envidia, la hipocresía, la maldad, la esclavitud, etc. Ese día para Jesús es “hoy”. Hoy el ser humano puede aceptar el Reinado o gobierno de Dios. Gobierno totalmente distinto a los gobiernos que conocemos, pues es un gobierno o Reinado que da vida y libertad. Que no se impone, sino que se ofrece como regalo. Es el sueño que Dios siempre ha tenido. Es el sueño que un día se llevará completamente a cabo en una realidad totalmente renovada (cielo nuevo y tierra nueva en el lenguaje bíblico).

LA FAMILIA HOY: La función paterna | Por Jorge A. León


LA FAMILIA HOY: Una perspectiva histórica y teológica | Cuestiones preliminares
LA FAMILIA HOY: La Función materna y las necesidades de los hijos

¿Qué entendemos por familia cristiana?


Para añadir el adjetivo  "cristiana" a una familia, es necesario definir qué entendemos por ser cristiano. Para ello vamos a partir de lo más simple para arribar a lo más complejo. Definamos que quiere decir ser chileno, argentino, ecuatoriano, etc. para después entender lo que significa ser cristiano. Ser de un determinado país es basicamente un sentimiento, una certeza de pertenencia, una identidad gratificante aún con cierto orgullo de ser lo que se es; también significa sentirse parte de un pueblo y respetar los símbolos que lo representan. Al mismo tiempo significa tener una serie de deberes y derechos.

De igual manera, no podemos hablar de ser cristianos sin comenzar por decir que se trata de un sentimiento. Uno se siente cristiano porque ha vivido una experiencia personal única, el encuentro con Jesucristo. Tenemos la certeza de nuestra salvación, no por derecho sino por gracia, por cuanto todos somos pecadores. Cristiano viene de Cristo, luego en el ser cristiano está implícita una pertenencia que trae gozo a nuestros corazones. Pertenecemos a Jesucristo y tratamos de dar testimonio de su vida y enseñanzas. Esa pertenencia nos identifica como cristianos, esa es nuestra identidad, somos eso y no otra cosa. Por otra parte no somos los únicos cristianos, por lo tanto tomamos conciencia de pertencer a un pueblo multirracial, multinacional,   plurilingüe y pluriconfesional que denominamos LA IGLESIA. Es decir, existen muchas razas, naciones, lenguas y denominaciones religiosas, pero, para Dios-Padre, hay UNA SOLA IGLESIA, LA SUYA. Esa Iglesia, comunidad de fe y testimonio, tiene sus símbolos que  representan la naturaleza de nuestra fe, los cuales reverenciamos y respetamos.

Las iluminadas: una reacción joven y alocada | Por Manfred Svensson


Este artículo hace referencia a un tema que se generó en Chile en estos días a raíz de una parodia al mundo evangélico por parte de un programa popular de televisión local.

No sé cuántos de mis correligionarios evangélicos se habrán dado cuenta de lo especial que es este año, que empezó con el estreno de la película Joven y alocada, y que ahora nos da Las iluminadas. Debo partir por reconocer que no he visto lo uno ni lo otro, pero hasta los que nos enteramos sobre la televisión a través de la prensa escrita logramos notar que algo está pasando. Y eso que está pasando es muy bueno: que muchos se atreven a decir francamente lo que piensan del mundo evangélico, algunos de un modo algo virulento, otros en tanto de una manera entretenida (según cuentan mis amigos televidentes). ¿Será necesario decir que ambas cosas son distintas de una “persecución”?

Poquísimos años atrás, en cambio, no se encontraba ni lo uno ni lo otro. En lugar de eso, predominaba la falsa adulación (de ésa que en el fondo era puro anticatolicismo, anticatolicismo suficiente para elogiar a los evangélicos por unos cinco años, pero que no servía para nada más que eso). La fuerza que esta adulación tenía salta a la vista si se piensa en que sólo unos pocos años atrás se aprobó un “día nacional de las iglesias evangélicas” -¿se imagina alguien semejante disparate en un país protestante?- por unanimidad en el parlamento. ¡Unanimidad! ¿Habrá alguna otra materia en nuestro país respecto de la cual ningún parlamentario se haya atrevido a disentir del resto? Esa unanimidad no era una muestra de respeto, sino más bien una muestra precisamente de adulación (a mi parecer mucho más peligrosa que la actual “persecución”).  Si cosas como Joven y alocada o Las iluminadas significan el fin de la era de la adulación, tal vez la reacción correcta sea la gratitud, o al menos eso antes que la reacción joven y alocada, por decirlo así, de andar quejándose.

Universidad y pluralismo | Por Manfred Svensson

Dos hechos recientes en nuestro continente invitan a pensar sobre el modo en que la universidad se inserta en el pluralismo contemporáneo. Por una parte, la Secretaría de Estado del Vaticano ha solicitado a la Pontificia Universidad Católica del Perú que se abstenga de utilizar los títulos de pontificia y católica, pues no habría adecuado sus estatutos de un modo fiel a la constitución Ex corde Ecclesiae. Por otra parte, una catedrática que estuvo a punto de asumir el rectorado de la Universidad de Montevideo tuvo que dimitir antes de haber asumido, pues dichos suyos sobre la homosexualidad fueron recibidos con una presión social que parecía hacer inviable su asunción del cargo. Perteneciendo a otra nación, no puedo juzgar respecto de la propiedad de sus dichos a la luz de la legislación uruguaya; perteneciendo a otra confesión, no puedo juzgar cuánto se aleja la Pontificia Universidad Católica del Perú de la identidad expresada en su nombre. Pero las reacciones a estas dos situaciones nos deben interesar a todos los que valoramos la universidad y la libertad.

Dios, el vacío y el amor | Por Nicolás Panotto

…quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó (se vació)voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos. Fil. 2.6-7
Como creyentes, no podemos evitar que nuestras prácticas, acciones, representaciones y gestos tengan directa relación con la manera en que entendemos y definimos lo divino. La visión de un Dios severo o amable, amoroso o juzgador, tendrá directa repercusión con las formas en que actuamos dentro de la realidad.

Esto nos lleva a un punto de partida central, que puede sonar a perogrullada: existen distintas formas de definir a Dios. Ellas resultan de nuestras experiencias en torno al encuentro que tenemos con lo divino, donde emergen imágenes, símbolos y nombres varios. No hay otra manera de conocerle sino a través de aquellas vivencias que tenemos desde su acción en la historia. Dios bueno, Padre/Madre, amor, sabiduría, solidaridad, etc., son todas imágenes que refieren a una relación, las cuales, a su vez, nunca agotan la definición de la divinidad. Las maneras de ver y describir a Dios van cambiando según los encuentros y las vivencias que tenemos desde la fe.

¿Qué nos dice esta dinámica de la persona de Dios? ¿Qué implicancia tiene para nuestras vidas como creyentes esa tensión entre lo que Dios es y lo que decimos que es?

Mensaje Dominical | Domingo 2 de Septiembre 2012

Fuente: Servicios Koinonia y CLAI 

Marcos 7:1-8, 14-15, 21-23: Anulan el mandato de Dios para aferrarse a la tradición
 
Deuteronomio 4:1-2, 6-8: No añadan nada a lo que les mando
Salmos 14: Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?
Santiago 1: 17-18, 21b-22, 27: ¡Lleven la palabra a la práctica!

Es antigua la tentación de considerar que lo esencial de una religión está en el cumplimiento de ciertas formalidades rituales, y no en la asunción de sus principios vitales. También esta tentación acompañó al «pueblo de Dios» de Israel -como a muchos otros «Pueblos de Dios»-, desde tiempos inmemoriales. Hoy, si alguna persona se atreve a cuestionar, aunque sea indirectamente, ciertos lastres históricos y a proponer alternativas coherentes con el evangelio, en poco tiempo es tachada de «desviarse de la auténtica doctrina». Sin embargo, como nos recuerda el Salmo, no son los muchos ornamentos ni el boato de las celebraciones lo que nos eleva a Dios, sino la justicia, la honestidad, la recta intención y el respeto. Anunciar la justicia y vivirla en el día a día constituye la exigencia fundamental de las Escrituras judeocristianas –y en esto coinciden con tantas otras Escrituras-. Los rituales, las prescripciones, las ceremonias... nos pueden ayudar a continuar por el camino de Dios, pero no pueden sustituirlo. Por esta razón, la exhortación que Moisés dirige a su pueblo se centra en la necesidad que tiene el pueblo de Dios de hacer una clara opción por el Dios de la libertad y por la justicia que los ha sacado de Egipto. De lo contrario, el sueño de la «tierra prometida» se puede convertir en una cruel pesadilla.

Los primeros cristianos experimentaron en carne propia la amenaza del formalismo y el ritualismo. Después de un tiempo de dedicación y fervor por la misión, los ánimos comenzaron a ceder y la comunidad se vio rápidamente atraída por las relaciones puramente funcionales y formales. De este modo se perdía la fraternidad que les daba identidad y coherencia.

El paradigma económico: diezmando al diezmo (*) | Por Abel García

Lo he visto antes, con algo de frecuencia, pero más he oído o leído sobre lo que sucede en otros lugares distintos al mío. Cuando la iglesia tiene problemas financieros, los miembros suelen recibir una carta o quizá escucharán una admonición desde el púlpito sobre la necesidad y obligatoriedad de diezmar, de cumplir los compromisos o los mandatos estipulados en la Palabra. La gente suele relajarse en el verano o cuando vacaciona, y se desconecta del mundo, olvidando sus compromisos –o postergándolos- como su contribución monetaria a la iglesia. Muy a menudo es utilizando el siguiente pasaje, todo un clásico dentro de la cristiandad protestante latinoamericana: “¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado” (Mal. 3:8-9). Mediante este texto implícitamente se nos está llamando ladrones, aunque soy bienpensado ya que creo que no es la intención directa de los líderes o pastores de las iglesias utilizar ese pasaje de esta manera tan vil. Sin embargo, una pregunta directa llama a nuestra puerta: ¿Somos ladrones si no diezmamos? ¿Pecamos si no diezmamos?
 
El Blog de Bernabé © 2017 | Diseño de template creado por Chica Blogger | Volver arriba