¡Interpretar la Palabra de Dios es cosa muy seria! (Apoc 22:18-19) | Por Juan Stam

Estudiemos el Apocalipsis con Juan

Ahora, antes de finalizar el libro, Jesús vuelve a tomar la palabra para pronunciar una doble amonestación: "A todo el que escuche las palabras del mensaje profético de este libro le advierto ('yo testifico', marturô) esto: Si alguno le añade algo, Dios le añadirá a él las plagas descritas en este libro. Y si alguno quita palabras de este libro de profecía, Dios le quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa, descritos en este libro" (22:18-19).[1] En ambos casos, la advertencia se basa en el carácter profético del libro. Una traducción literal lo destaca con las frases "las palabras de la profecía de este libro" y "las palabras del libro de esta profecía".[2] El texto puede describirse como "las matemáticas de Dios", de sumar y restar: si nosotros añadimos a la palabra de Dios, Dios añade castigos a nuestra vida. Si nosotros quitamos de la palabra de Dios, Dios nos quita bendiciones a nosotros.

Advertencias de este tipo eran muy normales en la antigüedad. Si tomamos en cuenta que todos los libros tenían que ser copiados a mano, y que no existían conceptos de citación verbal o de derechos de autor, su necesidad se hace obvia. Ejemplos muy antiguos vienen de escritos de Egipto, Mesopotamia, Grecia, los acadios y los heteos (Aune 1998B:1208). En las escrituras hebreas eran frecuentes las exhortaciones a cumplir la ley de Yahvé, sin añadir ni quitar nada (Dt 4:1-2; 5:22; 12:32). Ecl 3:14 afirma que "todo lo que Dios ha hecho permanece para siempre; que no hay nada que añadirle ni quitarle". Según Prv 30:5-6, "toda palabra de Dios es digna de crédito... No añadas nada a sus palabras, no sea que te reprenda" (cf. Jer 26:2). La carta de Aristeas, que narra la traducción de la LXX, afirma: "Puesto que la traducción es correcta, de una precisión y piedad extraordinarias, justo es que permanezca tal como está y que no se produzca ninguna alteración", de modo que "ordenaron pronunciar una maldición... en el caso de que alguien se atreviera a revisarla añadiendo, modificando o quitando algo al conjunto del texto" (Arist 311).

El cooperativismo como espacio de identidad política: una mirada teológica | Por Nicolás Panotto

Al hablar de cooperativismo, nos referimos a un movimiento que tiene una larga historia y que encierra en sí un sinnúmero de elementos. Desde una mirada más particular, nos podríamos retrotraer a los movimientos entre las clases obreras inglesas a fines del siglo XIX, donde nacen las primeras cooperativas de consumo como un intento de organización frente a los abusos sufridos por las lógicas mecanicistas de la economía capitalista vigente. Actualmente existe la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), una organización que nuclea diversos esfuerzos y promueve el cooperativismo como una alternativa de economía social.

Desde una perspectiva más amplia, podemos ver este movimiento no sólo como un modelo alternativo de economía social sino también como una propuesta de construcción ciudadana y de cosmovisión política. Esto lo vemos en los mismos principios que sustentan el movimiento -“ayuda mutua, responsabilidad, democracia, igualdad, equidad y solidaridad”- que reflejan el intento por reconstruir un sentido comunitario, a través de mecanismos de identificación con una nueva forma de ser y hacer frente a las prácticas económicas y políticas vigentes.
Hay tres elementos centrales que caracterizan los movimientos cooperativos: el lugar del trabajador como sujeto activo, la reconstrucción de las relaciones laborales en un marco democrático y la definición de un espacio de acción “micro” (a comparación del tipo macroeconómico capitalista), que acerca (o reintegra) el sentido de lo cooperativo a la cotidianeidad de sus miembros y que implica, a su vez, la construcción de una red con otros esfuerzos cooperativos, con la intención de satisfacer diversas demandas.

¿Qué significa "unción"? | Por Juan Stam

Una frase muy popular en ciertos círculos es "la unción" o más frecuentemente, "una unción", seguida por adjetivos superlativos como "muy especial", "muy poderosa", etc. "Dios derramó una unción de lo alto" se oye a menudo, o aun por anticipado, "habrá una unción divina muy especial", "una unción muy especial está cayendo del cielo" o "Fulano es un predicador muy ungido". Es impresionante como en cada maratónica de Enlace se oye la misma frase: "se siente una tremenda unción aquí, es un poderoso mover del Espíritu " o "hay una tremenda atmósfera de milagros aquí" (¿qué sería una maratónica sin este "tremendismo" retórico?). ¿Creerán esos hermanos y hermanas que se puede programar al Espíritu Santo? ¿O será que sin darse cuenta ellos mismos están manufacturando artificialmente esos sentimientos, que no serían entonces exactamente "de lo alto"? Parecen haber olvidado que "el Espíritu sopla donde él quiere", no como nosotros le programamos y lo manejamos.

¡Qué refrescante sería escuchar alguna vez una confesión sincera, "Hoy el ambiente no sentimos ninguna unción, vamos a suspender la maratónica para este mes". Por lo menos sería lindo no tener escuchar esas pretenciosas frases rimbombantes de siempre. Por supuesto, eso es impensable, pero ese silencio, aunque una sola vez, sería una buena señal de autenticidad.

Bin Laden ha muerto, ¿Gracias a Dios? | Por Alexander Cabezas

Taylor de 9 años, hijo de padres norteamericanos y misioneros en un país latino, le preguntaba a su papá mientras observaba por televisión: -¿Papi no entiendo por qué la gente se alegra por la muerte de un ser humano…?

Este niño estaba haciendo referencia a la recién muerte de uno de los hombres más buscados en los últimos tiempos por parte del gobierno de los Estados Unidos: Osama Bin Laden, quien fuera líder de la red terrorista Al Qaeda.

Sé que hay momentos en que lamentablemente el camino para exterminar un mal, no siempre es el más sencillo o el más fácil y que los actos cometidos por los terrorista son condenables y no pueden dejarse en la impunidad.  Pero las palabras sinceras de Taylor no están solas; encuentran eco en cientos y miles de personas que tampoco logramos entender ¿Cómo la muerte de otro ser humano es motivo de celebración?
El cineasta Michael Moore, apreciado por miles y despreciado por otros por sus posición  controversial por sus temas candentes, en una declaración a la prensa con la cadena CNN, expresó el  siguiente sentir: No creo que Jesús fuera a la 'zona cero' con botellas de champán como hizo mucha gente el domingo para celebrar la muerte de Bin Laden…”  Además agregó otras palabras que guardan consonancias con la posición que deberíamos manifestar aquellos que nos consideramos promotores de paz y  seguidores de  los valores de Jesús: “Creo que es algo bueno que Osama Bin Laden no esté, pero celebrar la muerte va más allá de los principios con los que he crecido en una familia católica irlandesa".
 
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