En el Camino con Jesús | Día 24: ¿Amar a Dios? | Por Harold Segura

"…¿Cuál es el primero de todos los mandamientos? Jesús le contestó: El primero es: Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios, es el único Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu inteligencia y con todas tus fuerzas"
Marcos 12:28-30
(La Palabra, Sociedad Bíblica de España, 2010)
Imagen: Pixabay
La expresión amar a Dios pareciera formar parte de la retórica religiosa de otras épocas. Para algunas personas, a Dios lo aman los místicos extravagantes o las místicas soñadoras. Pero, hoy, ¿amar a Dios? No. Hoy se aman las cosas tangibles, visibles y efectivas. Se ama, por ejemplo, el éxito, y se da todo por alcanzarlo; se ama la seguridad económica, y se pierde todo por tenerla; se ama (se idolatra) el poder y se entrega todo con tal de arrebatárselo a quien lo tenga. Son amores que matan (como canta Sabina) y que hacen matar (ya los imperios políticos de todos los tiempos lo han demostrado).

Se ama todo aquello, pero ¿a Dios? Aún quienes lo aman prefieren usar otras palabras para referirse a su relación con el Creador. En lugar de decir que se ama a Dios, se prefiere decir que se le teme, o se le reverencia o, sencillamente, que se cree en él.

Rescatar la dimensión amorosa de nuestra relación con Dios pudiera ayudarnos a rescatar, de paso, la dimensión afectiva, placentera, tierna y graciosa (de gracia) que necesita nuestra espiritualidad cristiana… y también la teología.

Amar es un compromiso que incluye todo el ser. Según Jesús, el amor a Dios compromete el corazón, el alma, la inteligencia y todas las fuerzas. Es una manera de decir que Dios es la razón y el sentido último de nuestra vida.

Ante los que proponen que a Dios se le debe aceptar como a un Ser distante y temible, escojamos amarlo con todo nuestro ser, o, como lo expresaba Pedro Arrupe, "enamorarnos rotundamente" de él.

Para seguir pensando:
"… todo nuestro ser está diseñado para amar a Dios, y para poseerlo y gozarlo, como el cuerpo de la macarela está diseñado para nadar en el agua y el de la gaviota para volar sobre el mar"
Ernesto Cardenal (Poeta y sacerdote nicaragüense)

Vale que nos preguntemos:
¿Qué puedo hacer para desarrollar una relación más amistosa y afectiva con Dios? Dios espera que lo ame con todo mí ser, ¿qué significado tienen esas palabras para mi vida?

Oración:
Amante Dios, hoy quiero expresarte mi amor al mismo tiempo que recordar el tuyo. Que mi amor crezca en profundidad, en calidad y en compromiso, porque yo también, como tú, quiero ver un mundo diferente donde reine tu amor y tu justicia. 
Amén.



Sobre el autor:
El pastor y teólogo Harold Segura es colombiano, radicado en Costa Rica. Director de Relaciones Eclesiásticas de World Vision International y autor de varios libros. Anteriormente fue Rector del Seminario Teológico Bautista Internacional de Colombia.




COMENTARIOS:



 
El Blog de Bernabé © 2017 | Diseño de template creado por Chica Blogger | Volver arriba